«Levántate y anda»: Asociación Proyecto Lázarus

“Levántate y anda”, esa es la afirmación evangélica que, aún pareciendo sencilla, encierra múltiples significados. Desde el más literal, que es ponerse en marcha, hasta el más metafórico, que puede ser “ocúpate de las cosas, concéntrate y no pienses, actúa”. Y son a ambos significados, el literal y el metafórico, a los que alude este llamamiento de la Fundación Fenexi y la Asociación Proyecto “Lázarus”, encaminado a buscar soluciones a los lesionados medulares. Cuando comencé a estudiar medicina, existía una afirmación inapelable que era: “neurona muerta, neurona irrecuperable”. Hoy en día, gracias a los avances en la investigación neurobiológica y tecnológica, aparecen soluciones: las neuronas pueden regenerarse, después de muertas. Necesitamos el apoyo de muchas personas y no solo de los investigadores, para ver más cerca las soluciones. Aquí tenemos una posibilidad, no te niegues a conocerla mejor de la mano de quienes la viven de cerca: José Molina Marco, Presidente de la Asociación Proyecto Lázarus, Levántate y Anda (www.proyectolazarus.com). Haz click en el enlace o en la siguiente imagen

Satisfacción y motivación profesional…¿de qué depende?

El ejercicio de la medicina tiene muchos sinsabores y grandes gratificaciones. Cuando se les pregunta a los médicos de familia, cuáles son sus mayores gratificaciones, siempre aparecen en los primeros puestos el trabajo bien hecho, el reconocimiento de sus pacientes, el incremento del conocimiento…. Curiosamente en este peculiar ranking, no aparecen temas económicos, laborales, ni de otra índole extra profesional. Esta reflexión pone en valor, el profesionalismo y los valores profesionales que deben de inspirar todo acto médico, enmarcado en la excelencia técnica y el humanismo. Nadie mejor, que Félix Zubiri, para enmarcar estos valores y realizar unas interesantes reflexiones sobre la motivación en el ejercicio de la profesión. Conozco bien a Félix y me precio de ser buen amigo suyo. Durante algunos años fue responsable de la Atención Primaria en la Consejeria de Sanidad del Gobierno Foral, ha estado vinculado al Colegio de Médicos y fue presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria de Navarra (Semergen Navarra). Viví intensamente la presidencia de Félix, cuando yo era a su vez Presidente Nacional. Fue mucho lo que aprendí de él pero, sobretodo aprendí de su honestidad, su lealtad y su buen hacer como médico. Espero que disfrutéis de sus reflexiones, tanto como yo lo he hecho de este magnífico profesional.  

Arte reflexivo: alianza perfecta entre pintura y poesía

Hace unos días he realizado un descubrimiento de gran interés, que quiero compartir con vosotros y que ha sido posible a través del pintor americano Edward Hopper, uno de los grandes pintores de todos los tiempos. En este blog ya hemos reflexionado en alguna ocasión y con vuestra inestimable colaboración, sobre la pintura de Hopper y su gran impacto plástico e incluso sobre sus propios  escritos. Podría decir que es uno de los pintores que más me interesan, pues sus pinturas son algo más que expresiones plásticas, sus cuadros son pensamientos, reflexiones y sentimientos puestos en escena y compartidos con nosotros, los observadores. Hopper tiene muchas y grandes cualidades estilísticas, pero quizás su mayor cualidad, es que nadie como él ha sabido expresar una emoción y un sentimiento a través de la utilización del espacio y la luz. Cada cuadro suyo nos hace reflexionar sobre la soledad, las relaciones humanas, el amor y la indiferencia. Por eso Hopper es un maestro inigualable, que es capaz de arrastrarnos al vacío existencial de sus personajes y hacer que proyectemos sobre ellos nuestras propias vivencias. Por ello recomiendo leer con la tranquilidad debida, un estudio sobre Hopper, de la mano del escritor americano Mark Strand, que ha sido para mí un gran descubrimiento. Strand es un poeta y ensayista de origen canadiense, gran conocedor de la poesía y literatura española y profesor en la universidad de Columbia. Su texto es una meditación sobre la obra de Hopper, utilizando algunas de las pinturas más emblemáticas del pintor. Este texto es una clara simbiosis de poesía y pintura, donde un escritor que también es pintor, nos adentra en el rico y complejo mundo de un grande. Sirva este post para invitar a los lectores y a mí mismo a seguir profundizando en la obra de Strand y a seguir aprendiendo del mundo del gran Hopper.

Y tú, ¿qué ves?…, una imagen para la reflexión

 La vida es tensión dialéctica: vida y muerte, dolor y alegría, salud y enfermedad. El ser humano se debate entre pulsiones cíclicas, con una incapacidad total para la integración y unificación de sus vidas. La mente lógica y racional, funciona como un computador binario, sino es blanco, es negro, si hay salud, hay dolor. Este funcionamiento mental, nos ayuda a estructurar una percepción del mundo coherente y estable. Pero ¿la vida es así?, ¿no es cierto que todo es de una manera determinada, dependiendo de nuestra percepción concreta y puntual?. Dice un proverbio hindú que el mundo y nuestra percepción del mismo, es como cuando un grupo de ciegos, que nunca han visto ni saben lo que es un elefante, tratan de definir como es este animal. Algunos dicen que se mueve, es alargado y  fino (pues está tocando la trompa), otros robusto como una columna (porque  una pata), otros ovalado y delgado (…una oreja). Pero todos sabemos que un elefante es eso, pero no es así. Proverbio hindú e imagen hindú: Una calle de Calcuta, la vida mostrándose de manera descarnada y brotando con fuerza explosiva. ¿A quién miras más?, ¿tu vista se centra más en el rostro alegre e iluminado del niño o en rostro catastrófico, que representa la enfermedad, el dolor y la muerte de su abuelo leproso?. Una imagen similar, precipitó a Siddhartha Gautama a buscar el sentido de la vidas.

Más ciencia que ficción

Cuando era  un niño de apenas 8 o 9 años, devoraba con verdadero placer unos libros bellamente ilustrados de la editorial Bruguera, que combinando texto y coloridas viñetas, nos iniciaba en la lectura de los grandes títulos de la narrativa de aventuras. Mis preferidos sin lugar a dudas, era Julio Verne y sus increíbles acontecimientos de la vida submarina, lunar y del centro de la tierra.  Le debo mucho a Verne, tanto como la mayoría de mi generación, él nos hizo soñar y nos alimentó el germen de la pasión por la literatura y por la vida de aventura y viaje. Con Verne, un jardín podía convertirse en la selva del Amazonas y un pequeño cerro, en el monte Everest. Desde hace más de un siglo, Verne nos ha preparado nuestras mentes para el asombro y para la lectura.   Soy un gran aficionado a la lectura de género “ciencia ficción”, para mí una denominación poco acertada y que es deudora del gran Verne. Por eso hace unos días volví a leer un clásico del género. Un libro escrito en los años 60, por un pequeño hombre con cierto aire intelectual, de nacionalidad Polaca, que había estudiado para médico -otro médico escritor, algún día hablaremos de estos interesantes personajes- y que, sin quererlo, se convirtió junto a Asimov y Clark, en el tercer padre del genero. Su nombre Stanislav Lem, su libro “Solaris”. Recomiendo a los lectores que visiten la estación espacial Solaris, de la mano de Lem, para poder llegar a comprender todo el género de ciencia ficción, desde Verne a la actualidad. La lectura de Lem es autentica, no da esa sensación artificiosa y forzada de la literatura actual, donde se mezcla el mundo de la robótica junto a la mecánica quántica y la teoría de las supercuerdas. Los libros de Lem y en especial Solaris, son un profundo estudio psicológico de los personajes expuestos a una situación limite y en un ambiente claustrofóbico. Leyendo a Lem, como nos pasaba con Verne, somos nosotros mismos los que paseamos por los pasillos de la estación Solaris, en busca de la solución a un enigma, que más que externo, es un enigma interno. Solaris, me trae a la memoria la famosa paradoja del filosofo chino Chuang Tse,  del siglo IV a.c. “Chuang  soñó que era una mariposa, pero no tenía muy claro quién soñaba, si él  que era una mariposa, o una mariposa soñando que era Chuang Tse”.