Actualidad Sanitaria

Ser médico 2.0

En el ámbito de las profesiones sanitarias y de la medicina, las plataformas de comunicación en Internet se han convertido, poco a poco, en un importante aliado al servicio de la profesión y de los pacientes. Y parece que esto es solo el principio. Los médicos siempre hemos sido líderes de opinión dentro del tejido social. Nadie puede olvidar la máxima de que las “fuerzas vivas” de toda comunidad han sido el alcalde, el médico, el cura y el maestro. Esta simplificación, tradicional y popular, sólo pone de manifiesto nuestra capacidad de liderazgo y de compromiso con la sociedad. Si queremos que esto siga así, y si creemos que nuestras opiniones y acciones pueden ser positivas en pro de mejorar la salud de nuestros conciudadanos, sólo nos queda asumir, utilizar y rentabilizar cuantas herramientas tengamos a nuestro alcance para acercarnos al paciente. Porque el perfil del paciente está cambiando a pasos agigantados, otro motivo por el cual nosotros debemos incorporar las nuevas tecnologías a nuestra operativa de trabajo cotidiano. Afortunadamente, cada vez es mayor el número de médicos que entienden que éste es el camino más adecuado para llegar a los pacientes. Estamos en el albor de una nueva era médica. Siempre he creído en la cultura de la salud pero, en estos momentos, considero que las redes sociales e Internet son herramientas imprescindibles para conseguir un paciente bien informado y bien formado. Y de manera directa, inmediata y, sobre todo, eficaz… La era de la salud 2.0 Os dejo en este artículo mi visión al respecto que, aunque anterior a los acontecimientos de los últimos días, no ha variado en absoluto.

Tras la huella genética de la artritis reumatoide.

Ha saltado a todos los teletipos una noticia de gran impacto médico, pues trata sobre un estudio internacional donde ha participado el CSIC español, para identificar 40 genes que están implicados en la artritis reumatoide. Hasta la fecha, era conocido que esta enfermedad crónica tenía una cierta trasmisión hereditaria, y se llevan identificados 101 genes implicados en su desencadenamiento y evolución natural de la enfermedad. Qué duda cabe, que este avance biomolecular, supondrá en un futuro próximo, la tipificación de los genes activos y de las proteínas concretas, para impulsar o suprimir la activación de las zonas genéticas que desencadenan la enfermedad. Por otro lado, este conocimiento conllevará la tipificación de dianas terapéuticas que producirán un tratamiento más individualizado, personalizado y selectivo de esta enfermedad. Como todo descubrimiento del área de la genética y de la ciencia básica, necesitamos un tiempo para sedimentar el conocimiento y aplicarlo de una manera práctica, desde el punto de vista clínico. Es aquí, en la investigación traslacional, donde tenemos el gran reto, el de llevar el conocimiento biológico a la resolución de los problemas clínicos. Los grandes avances que se están produciendo en el estudio de las enfermedades autoinmunes, nos llevarán, en algo más de una década, a desentrañar los mecanismos fisiopatológicos de muchos problemas morbosos que hoy en día están en la esfera de lo ignoto.

¿Qué regulamos al regular en Sanidad?

Las semanas prenavideñas del  anciano año 2013, han estado salpicadas por noticias inquietantes, referentes a la posible regulación, legislación y control de dos cuestiones sanitarias de alto calado sanitario. Por un lado hace meses la Sociedad Española de Neumología (SEPAR) aludía a la necesidad de controlar, regular y prohibir, en algunos casos, la utilización de cigarrillos electrónicos. Su aseveración viene propulsada por la OMS y alude a la posibilidad de que muchas de las sustancias que se utilizan sustitutorias del tabaco, puedan ocasionar patrones intersticiales y fibroticos pulmonares parecidos a los ocasionados por el tabaco. También se aludía a que no era un método eficaz para dejar de fumar y que seguía perpetuando el hábito relacionado con el tabaco, por la similitud del ritual. Aunque pensemos que es mejor fumar cigarrillo electrónico que tabaco, las autoridades sanitarias nos están obligando a replantearnos esta cuestión. Las Comunidades de Andalucía y de Cataluña, han lanzado la liebre contra el cigarro electrónico. Creo que en medicina y en la ciencia en general, nunca debemos hablar de nunca, ni de siempre; es decir, no hay blancos y negros, sino gama de grises. Es evidente que estas afirmaciones deben de estar apoyadas por evidencia científica, y desde mi punto de vista, esta evidencia la deben de aportar los grupos de investigación líderes en esta área y no solamente de opiniones e informaciones de la OMS. No es que piense que la OMS no es un organismo competente a la hora de dar recomendaciones sanitarias, pero es cierto que en los últimos años, no es precisamente el paradigma del rigor en la evidencia científica. Así mismo, ha saltado la polémica sobre la intención del Ministerio de Sanidad y Productos Sanitarios, de regular los productos homeopáticos y esto ha supuesto una convulsión en el mundo alopático, que incluso ha llevado a los estudiantes de medicina a posicionarse en contra. Vaya por delante que soy médico alopático, no conozco la homeopatía y soy escéptico antes sus bases científicas, pero no es menos cierto que hay diplomaturas y titulaciones ofrecidas por universidades y colegios de médicos de todo el mundo (incluidos los españoles) que imparten este conocimiento. También es cierto que los productos homeopáticos de venta en España, deben de estar bajo patente, regulados y controlados por Sanidad. La ciencia nunca ha avanzado a fuerza de posicionamientos inmovilistas, sino a través de la apertura de mente, por ello creo que deben de regularse estos productos y se deben de someter al juicio crítico de ensayos clínicos rigurosos. Seamos cautos, prudentes y sobretodo, apliquemos las normas del método científico que nos enseño Sir Francis Bacón.

Tocando el corazón sin dejar huella

Recuerdo a los primeros cardiólogos hemodinamistas que vi en los quirófanos del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Sus habilidades prácticamente estaban centradas en la instauración de los marcapasos y la realización de cateterismos diagnósticos, que posteriormente dieron paso a las primeras angioplastias. Un amigo mío cardiólogo siempre repite una y otra vez que los cardiólogos clínicos son una especie en vía de extinción, pues todos los residentes se sienten profundamente atraídos por la “magia del corazón” y por la intervención directa sobre el órgano cordial; y esto en parte es cierto. Durante la primera semana del mes de octubre se celebró en Madrid una Jornada Internacional del curso TEAM 2013 (Curso Internacional de Terapia Endovascular y Miocárdica) sobre cardiología invasiva, o como más sutilmente se menciona, cardiología hemodinamista. Desde mi punto de vista, son sorprendentes los grandes avances que se están produciendo en este sentido, incluso para alguien tan extremadamente clínico, como yo. Me han sorprendido dos noticias de gran calado práctico. Una de ellas, es la utilización de una vía alternativa para realizar la denervación renal en la hipertensión resistente. En esta nueva vía, que es la radial, conseguimos que el paciente pueda marcharse a casa, sin necesidad de ingreso hospitalario, con lo que supone de minimizar las molestias al paciente y el ahorro de costes que esto supone. Por otro lado, otra de las novedosas noticias que se desprenden de este interesante encuentro, es la innovación en la colocación de stents endoarteriales. Los primeros stent han sido metálicos y en los últimos años se han añadido medicamentos para evitar la proliferación vascular y generar una vasodilatación más permanente. La última generación de stent son de material biodegradable, es decir que una vez insertados, al cabo de 2 años desaparecen de la luz arterial y dejan permeable la misma, sin ningún residuo que pueda fomentar fenómenos tromboembólicos. Esta última generación, que en este momento supone un 10% de los stents instaurados, tiene su aplicación en pacientes jóvenes y con una gran afectación anatómica, pero abren un campo de estudio fascinante, en el manejo y tratamiento de la enfermedad coronaria. Visto así, no deja de ser como tocar el corazón, pasándolo de puntillas. Continuará el avance tecnológico, pero sin duda, seguirán siendo necesarios los cardiólogos clínicos.

Manipulación genética y ¿ética?: Síndrome de Down

Nuevamente la reflexión ética está servida en torno a un problema de alta sensibilidad social y moral. El hecho es de una gran trascendencia científica y por lo tanto ética: un grupo de científicos ha dado el primer paso para buscar una posible solución terapéutica a la trisomía 21, comúnmente denominada Síndrome de Down. Gran logro de la ciencia, que hay que enmarcar en un halo de prudencia y de realismo. Estos científicos han encontrado un gen vinculado al cromosoma sexual X, que parece inhibir los más de 500 genes de un cromosoma 21. Recordemos que el Síndrome de Down surge porque, en vez de existir un par de cromosomas 21, son 3. Vistas así las cosas, parece sencillo: inhibimos un cromosoma 21, con lo cual dejamos funcionantes solo un par y resuelto el problema. Esta experiencia se ha realizado de manera experimental y sobre una célula con un cromosoma 21 de más, por lo que se debe de ser cauto y prudente y no hacer extrapolaciones demasiado optimistas. Hay que seguir investigando en modelos experimentales superiores. La «cirugía genética», sin lugar a dudas será un arma fundamental para resolver problemas genéticos en los estadios preconcepcionales, pero de la misma manera, deben llevarse a cabo profundas y pragmáticas reflexiones éticas y morales, a la par que jurídico-legales, para que aseguremos y evitemos manipulaciones genéticas en humanos de dudosa ética.