La dureza de la palabra: de Luca

Podría ser un escritor castellano, con la prosa de Delibes, pero es napolitano, curtido en miles de oficios, enjuto como un Don Quijote, con una zarca mirada penetrante. Su nombre Erri de Luca; su pasión la vida; su escusa, la literatura. Hace meses, en este mismo blog, referencié su penúltimo éxito: “Los peces no cierran los ojos” y ahora me encuentro con  “El contrario de uno”, un pequeñito libro de escasas 100 páginas, como todos los atributos del autor, que es el lenguaje duro y descarnado de un hombre que vuelca sus experiencias vitales que han marcado su vida, desde la revuelta callejera de su militancia en el partido comunista, los antidisturbios, las persecuciones políticas, sus fiebres en África, sus delirios y ensoñaciones, sus recuerdos de la juventud. La economía del lenguaje de este autor es impresionante, es prosa desnuda, contundente. Erri es un estudioso del lenguaje hebreo, sus significados, sus trazos, su armonía y belleza. Sin lugar a dudas él dice únicamente lo que quiere decir, sobran recursos estilísticos, sobra retórica de salón, la vida es sencilla, precisa. Para Erri la palabra es vida y la vida lenguaje. Animo a los lectores a compartir la vida de un sencillo hombre, que vive en una sencilla casa construida por él mismo y que generosamente comparte su vida con nosotros.

El efecto Jolie en la próstata.

Ya lo preveíamos en un artículo,  hace unas semanas en nuestro blog y avisábamos que la noticia de la extirpación preventiva de las mamas y ovarios de Angelina Jolie, podría arrastrar varias consultas en este sentido, para tratar de paliar quirúrgicamente los posibles tumores que manifiestan una alta expresividad genética. En la prensa internacional estos días, ya hemos podido ver cómo además de aumentar considerablemente las consultas en el sentido de “doctor mire mi genética y quíteme lo que me tenga que quitar”, ya se han materializado algunas acciones, como la de un londinense que con 53 años se ha extirpado la próstata por poseer el gen BRC2 que está relacionado con el cáncer de próstata. Espero y deseo que  hoy 11 de junio, que se celebra en nuestro país el día mundial del cáncer de próstata, se ponga e imponga un poco de cordura, y que este tipo de iniciativas mutiladoras, puedan verse racionalizadas por la evidencia científica y el sentido común. Ya comentamos en otra ocasión, que los medios de comunicación se pueden convertir en importantes herramientas de difusión y educación o en perversos arietes que contaminen la información y desinformen a los ciudadanos. Recuerdo también cómo cuando, a la entonces Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se le diagnosticó de un cáncer de mama, ésta lanzó un mensaje de optimismo y un alegato a favor de la prevención precoz. Todo lo que sean mensajes en materia de Salud Pública, que se centren en personajes públicos, deberían estar tamizados por profesionales sanitarios y de comunicación con experiencia. Estaremos atentos a este fenómeno naciente de cirugía preventiva, no sea que alguien nos pida ¡extirparle la cabeza!, si tiene riesgo genético de padecer un tumor cerebral.

La desunión en la unión de la primaria.

Nuevamente ha saltado a los teletipos de noticias la tan ansiada unificación de las tres sociedades de atención primaria, para la vertebración y consolidación del primer nivel asistencial. Las noticias parecen indicar que el proceso de homologación del título de médico de familia por la vía extraordinaria del RD/1753/98 podría ser la excusa para poder comenzar a entablar una hoja de ruta que confluya en una única sociedad.   Como ya “soy pierro viejo en esta finca” y durante muchos años he dirigido los destinos de una de esas sociedades, aunque como bien reza el refranero “nadie es profeta en su tierra”, puedo decir que conozco bien las filias y fobias de todos los compañeros que participan en este proceso, es más, durante mi mandato, tuvimos muchos intentos sinceros de convergencia, que siempre fueron desbaratados por las fuerzas radicales que están ocultas en las tres sociedades científicas (SSCC), algunas de las cuales hoy lideran más de una, y por la puesta en evidencia de los intereses reales que llevan a este objetivo a algunas de estas organizaciones. Las pulsiones que se proyectan dentro de las tres sociedades son muy variadas, y hay de todo, como en botica, pero podríamos resumirlas en tres grupos: –Pulsión de poder y hegemonía: la SSCC que cree ser la líder del grupo en base a su fuerza de afiliación y a su organización federada, que infiltra de manera importante las estructuras de la Administración Sanitaria Autonómica y Nacional y que se considera el “oráculo de Delfos” de la medicina de familia, está dispuesta en esencia a la fusión, esta vez parece que sí. Son conocedores de su poder ¿considerarán que es el mejor momento  de una “opa hostil” en AP, dados los tiempos de crisis y el poder que otras están alcanzando en los últimos años?.   –Pulsión de sentimiento de culpa e inferioridad: la SSCC de atención primaria más antigua ha experimentado un cambio de dirección. Con el regreso de “viejas glorias” a sus puestos directivos, estos nuevos-viejos miembros, responsables de haber llevado a los médicos generalistas a un proceso de homologación sin sentido, tortuoso, caro y que supuso durante muchos años una auténtica criba de profesionales, conllevan un complejo de inferioridad, que viene afirmado por el hecho de que dicho título no sirve, en la mayoría de los baremos, ni la mitad del de que ha superado un MIR, ya sea éste de 3 o luego de 4 años, lo que parece ser «inhabilita» para obtener muchos de sus conocimientos, aún cuando muchos de ellos fueron tutores de los primeros residentes de familia.   –Pulsión de supervivencia: la SSCC menos potente (al menos en apariencia), tanto económicamente, como en estructura y actividades, se negó desde el principio al proceso de homologación, por entender que era un proceso sin sentido. Son pocos y ejercen de bisagra entre las otras dos, asociándose estratégicamente con unos y otros según conveniencias. Su poder deriva de la importante infiltración en el sector colegial profesional, donde sus máximos dirigentes, controlan la capacidad de decidir sobre las competencias de los médicos colegiados .   Y si a todo ello añadimos la situación actual de crisis económica, se entiende aún más que se fije como el momento histórico de la unión, la realización de la última ECOE para el proceso de homologación del título de MFyC. Se prevee que más de 3500 aspirantes se darán cita esta vez, con una gran diferencia con respecto a las anteriores: el Ministerio de Sanidad y Política Social ha manifestado públicamente que en esta ocasión no tiene dinero para pagar una empresa de licitación. Esta vez no habrá pugnas para que, finalmente siempre sea la misma sociedad la depositaria del presupuesto para llevar a cabo la prueba, pese a que en la planificación, elaboración y desarrollo de la prueba, otra sociedad ha colaborado de forma altruista, por estar verdaderamente interesada en la homologación de los profesionales, sin que tuviera en ello interes económico alguno, como se puede demostrar en los libros de cuentas. Ahora más que nunca los intereses deben ser comunes a las tres sociedades, ya que todas ellas deberán trabajar y demostrar su generosidad, como otras lo han hecho con anterioridad. Con este análisis, podemos pensar que los motivos para la esperanza son escasos, sobre todo si añadimos que dos de estas SSCC tienen constituidas empresas mercantiles “SL”, que son las que facturan los beneficios de las mismas, de sus congresos, sus jornadas, ediciones… Tan sólo una de ellas es única y exclusivamente una asociación sin ánimo de lucro con registro en el Ministerio del Interior, y como tal figura (figuraba al menos hasta hace un año y medio). Además dos de ellas son estatales y una está férreamente federada. Seguiremos sin embargo a la “espera esperanzadora”, pues pese a que, como algún medio de comunicación a través de una encuesta ha señalado, cerca de la mitad de los profesionales piensan que fracasará el intento, aún somos muchos los que confiamos que ese momento debe llegar, como así queda reflejado en vuestros comentarios en otra entrada de este blog. ¿Por qué no se trabaja en los puntos de distanciamiento en vez de gritar la unión a los cuatro vientos?, ¿por qué no se aprovecha el momento histórico del RD/1753/98 para mostrar que realmente se pretende una homologación de la tres SSCC y se equiparan los baremos?.  La vía para alcanzar el objetivo está clara: todas las partes deben ceder, sin protagonismos y sin intereses particulares ni colectivos, con una hoja de ruta claramente establecida, y donde lo último que importe es contarlo. ¡De nuevo empezamos la «casa por el tejado»!

Lo sagrado en lo cotidiano: luz y ternura ante los ojos

[vidDebo confesar que, desde que era pequeño y mi madre me llevaba los fines de semana, el Museo del  Prado, es uno de mis lugares preferidos para vagabundear y perderme por sus salas. El mejor plan es acudir un viernes en la mañana y deambular por sus salas en espera de que la belleza salga a nuestro encuentro. Después de estar imbuido de belleza, nada mejor que un  lento paseo por el Parque del Retiro, para sedimentar la saturación estética. Una vez confesado uno de mis planes favoritos, debo a su vez confesar que en mi errático deambular por las salas del Prado, siempre término sentado en tres de sus salas que, como un imán, atraen mi curiosidad y que no me canso una y otra vez de contemplar. Una de ellas es la sala dedicada al barroco español, presidida por Bartolomé Esteban Murillo, el pintor de la ternura, los niños y las vírgenes, como se le conocía. Allí sentado, mis ojos se clavan en una escena cotidiana captada por el pintor sevillano y que bien puede estarse reproduciendo en estos momentos en cualquier hogar. Un niño pequeño juega con su mascota, un pequeño perrillo, y para hacerle de rabiar le enseña en su puño un pequeño gorrión. El perro quiere que su joven amo le arroje el pajarito, pero el niño atenaza con fuerza el gorrión, no pretende soltarlo, solo hacerle de rabiar, provocarle…, engañarle. Ante la atenta mirada de su padre, este le protege, sin agarrarle y sigue el juego de su vástago, sonriendo y en eterna complicidad. Sin lugar a dudas, el juego de su hijo le recuerda los juegos de su infancia. El padre cansado de trabajar, ha dejado las herramientas y se ha puesto a jugar con su hijo con ternura y cariño. La madre, en un segundo plano esta tejiendo y, les observa con una mezcla de ternura y dulzura, producto sólo del amor incondicional por un hijo y de la admiración sin limites hacia un marido, que es su compañero y que pese a su masculinidad, es capaz de mostrar una sensibilidad tan acusada. Este maravilloso lienzo no es otro que “La sagrada familia del pajarito” y muestra a la a Jesús de niño y sus padre, María y José, en una extraña imagen, pocas veces representada. Como he dicho, podría representar a cualquier familia cotidiana y somos nosotros los que ponemos la sacralidad en las figuras que representa, pues lo mas sagrado esta en los más cotidiano. La luz anaranjada y tenue de la estancia y la figura colosal de José, llenan todo el lienzo, aunque la atención se centre en Jesús y su travesura. Una y mil veces que contemple el cuadro me produce el mismo sentimiento de ternura y cariño, quizás por la relación entre padre e hijo y porque en mi recuerdo aparece en mi memoria una y otra vez la colosal y tierna figura de mi padre.

Los falsos amigos… en terminología médica

 Hace unos días estaba buscando entre las baldas de la librería algún recurso documental, que pudiera ser de utilidad para la redacción final de su tesis doctoral a una amiga y compañera. Por cierto, la tesis, que como casi todas las tesis, disfruta de un sencillo y comprensible título “Estudio de marcadores de transición epitelio-mesénquima en neoplasias renales” tiene como objetivo el de validar la sustancia que segregan los tumores renales mas frecuentes y asociarla a ciertos genes, o algo así. De confirmarse la hipótesis de trabajo seguro que va a contribuir de forma importante en la mejora del tratamiento de los tumores renales. La cuestión es que, rebuscando entre libros y carpetas encontré algo que estuve a punto de tirar sin mirar, por su gran parecido a uno de esos programas de mano de cualquier congreso médico, que solemos conservar sin saber muy bien por qué ni para qué y, obstinadamente se empeña en ir pasando de balda en balda de nuestra estantería, como resistiéndose a terminar sus días en el contenedor de papel reciclado. El folleto en cuestión, lo denominaré así, aunque como veremos más adelante, el propio folleto se revelaría ante tal denominación y me acusaría de una mala utilización del lenguaje. El texto del folleto trata sobre las incorrecciones frecuentes en los textos científicos, con especial énfasis en errores gramaticales, de léxico, de sintaxis y redacción, signos de puntuación etc. Pero uno de los temas que más me llamó la atención fue el de los “falsos amigos”. Estos “falsos amigos” abundan en la literatura médica y la mayoría son resultado de una mala traducción de voces inglesas y, menos frecuentemente francesas, con grafía muy parecida a la de palabras castellanas. A continuación expongo algunos ejemplos que me han resultado  interesantes o especialmente llamativos: Agresivo; este término se emplea a veces, por la influencia del inglés aggresive para calificar a un tratamiento ¿Quién de nosotros no la ha utilizado en alguna ocasión?. En español, agresivo significa que falta al respeto o ataca. En consecuencia, deberíamos decir que un tratamiento es radical o intensivo, pero no agresivo. Convencional; se utiliza para referirnos a estudios o tratamientos convencionales, y lo que queremos decir es que se llevan utilizando de la misma manera desde hace tiempo, que es en realidad lo que significa es tradicional. Convencional, en cambio, quiere decir “fruto de un acuerdo”. Patología; se utiliza frecuentemente como sinónimo de enfermedad, debido a la influencia del término inglés pathology, que significa “trastorno o enfermedad”. Sin embargo, en español, patología es, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, la “parte de la medicina que estudia las enfermedades”. Por tanto es incorrecto decir “El paciente presentaba una patología cardiaca”, siendo lo correcto “El paciente presentaba una enfermedad cardiaca”. Etiología; la palabra etiología se utiliza, debido a la influencia del inglés etiology como sinónimo de causa. Sin embargo, en español, etiología es la descripción o el estudio de las causas de la enfermedad. Por tanto, es incorrecto escribir “La etiología de la enfermedad es desconocida”. Debemos decir “No se conocen las causas de la enfermedad”. Sin embargo, en caso de que estemos ante un informe sobre las causas de la alergia alimentaria, sí que lo podemos titular “Etiología de la alergia alimentaria”. Aunque sea de todos conocido y admitido, la lengua española es muy rica, y no es necesario recurrir a la utilización de vocablos adaptados de otras lenguas, por muy extendida e internacionalizada que esté la utilización de éstas. Nada mejor para finalizar que unas palabras de Gregorio Marañón “El médico no tiene por qué escribir con la retórica de los escritores, sino con el mismo lenguaje que le sirve para contar a los demás lo que ha visto y lo que le parece que ha visto. Pero, bien entendido, ha de escribirse como se habla, con la palabra escueta y cepillada del que habla a solas y delante de ese gran instrumento de depuración del lenguaje que es la cuartilla.”. Nacho Cantero, médico de familia