Ya está aquí…, el hombre biónico

El día 13 de diciembre se celebró el día de Santa Lucía, patrona de la vista. Ese mismo día, apunté una noticia en el programa en el que colaboro “La mañana de RTVE” acerca del noble sentido de la vista, que me hizo reflexionar sobre el momento de evolución tecnológica y médica donde nos encontramos. Cada día observamos un nuevo hallazgo científico, en torno a un mecanismo nuevo… en el cáncer, en las enfermedades neurodegenerativas, los genes…. En esta ocasión el hallazgo es el desarrollo que la Clínica Oftalmológica Barraquer está realizando en el tratamiento de la retinosis pigmentaria, una degeneración retiniana que deja ciego de por vida al que la padece. Pues bien, a través de una pequeña cámara en las gafas, se remite la imagen a un pequeño ordenador que porta el invidente, y desde este y de manera inalámbrica, se manda señales a un pequeño chip implantado en la retina enferma, que traduce esas señales y las trasmite al cerebro. El cerebro capta esas imágenes y de esa manera el paciente puede llegar a ver luz, bultos, siluetas…. En esencia, estamos resolviendo la ceguera. De la misma manera, tenemos los implantes cocleares para la audición, los implantes medulares para la tetraplejia,…  y un largo etcétera. Creo que la ciencia ficción es cada vez menos ficción y más realidad y en la próxima década, ahora que estamos acabando el año, el nuevo Golen habrá visto la luz, transformándose en un hombre biónico, donde las prótesis, complementos tecnológicos y materiales informáticos, formen parte de nuestro cuerpo. Será cuestión de ir preparando una carta de Reyes Magos para un futuro más o menos inmediato, pidiendo un informático y un ingeniero de nanotecnología para nuestras consultas. Por eso, cada vez es más necesario acordarse de algunas reflexiones, muy bien traídas en estas fechas por Andru, en el hombre bicentenario.

Oro líquido en tu piel: hidratación y picor

¿Sabías qué? ·         El 70% de la Tierra está cubierta de agua. Sin embargo sólo un 3% es agua dulce, y de ella, la mayoría (2%) está congelada. ·         El agua supone el 55% del peso de un humano adulto. Necesitamos ingerir en torno a dos litros de agua al día. ·         La piel contiene un porcentaje de agua comprendido entre el 15 y el 25% del total del agua del organismo. La capa más superficial o córnea, tiene el 10 a 20% del mismo, y el resto está en las capas inferiores. ·         Un hombre puede estar sin comer alimentos sólidos durante 20 o 30 días. Sin embargo no puede dejar de ingerir agua más allá de 3 a 4 días. ·         Niveles de agua inferiores al 10% en la piel hace que ésta se vuelva más frágil, áspera y menos brillante. Son 5 puntos curiosos, que tienen un objetivo importante: Resaltar la importancia del agua en nuestro organismo, y no sólo para nuestra piel.  Si quieres saber más sobre cómo mantener un buen balance hídrico en tu organismo y no descuidar la piel del bien preciado del agua, puedes hacerlo a través del boletín informativo sobre hidratación y piel y el vídeo del programa Saber Vivir correspondiente a dicho tema.  

Cáncer de mama y colesterol… nuevos hallazgos

La experiencia clínica siempre nos ha hecho ver que el sobrepeso y la obesidad tenían una estrecha relación con los procesos tumorales malignos. Desde el punto de vista clínico, a nuestros pacientes, les aconsejamos en la consulta que pierdan peso y que ajusten su ingesta calórica a su  gasto energético. La obesidad tiene importantes consecuencias negativas, en las arterias, en  el corazón, en la incidencia de diabetes, y en muchos otros procesos fisiopatológicos del organismo. Dentro de los que hemos visto que mayor correlación tiene la obesidad es con el cáncer de mama y aunque sospechábamos que algún influjo hormonal existía en este fenómeno, no estaba totalmente descrito el mecanismo. Tenemos un interesante estudio de Science, donde se aportan datos muy interesantes al respecto, pues se ha visto que en esta correlación está implicado el colesterol. Las mujeres con más sobrepeso y obesidad, que tienen elevado el colesterol, generan un metabolito, que es el 27-hidroxicolesterol que tiene una peculiaridad interesante, y es que se comporta como un estrógeno. Merece la pena leer con atención este interesante artículo, porque pone de manifiesto la correlación fisiopatológica de un hallazgo bioquímico, como es la hipercolesterolemia y un proceso tan complejo, como es el cáncer de mama. Pero no olvidemos que, aunque la investigación bioquímica llega siempre al encuentro de la clínica, es esta, la observación clínica, la que evidencia en primer lugar los hechos nosológicos. Así que sigamos pendientes y atentos a lo que nos dicen y observamos en nuestros pacientes. Referencia completa del artículo: E.R. Nelson; S.E. Wardell; J.S. Jasper; S. Park; M. K. Howe; N.J. Carver; R.V. Pillai; D.P. McDonnell; P.M. Sullivan; J. Geradts; S. Suchindran; V. Sondhi; M. Umetani. «27-Hydroxycholesterol Links Hypercholesterolemia and Breast Cancer Pathophysiology». Science. 29 de noviembre de 2013. Accede aquí al artículo original

Respira…, el aire te da la vida

Ahora mismo, mientras estás leyendo esta entrada, fíjate en tu respiración, en los movimientos que realiza tu pecho, son los movimientos respiratorios. Si pones más la atención en ellos, verás cómo cambia la sensación de presión de la espalda al presionar el respaldo del asiento donde te encuentras o de los glúteos, si es que estás sentado. ¿Sabías qué…? Si terminas de leer esto en 10 minutos, esa sensación la habrás experimentado unas 150 veces (15 respiraciones por minuto), y habrás introducido a tus pulmones unos 50 litros de aire, renovándolo a razón de 5-6 litros de aire por minuto. ¿Alguna vez habías caído en la cuenta de ello?. Deberías hacerlo de vez en cuando, al menos todos los días, mientras realizas algunas respiraciones profundas. Y es que lo que realizamos de forma automática y sin esfuerzo, para muchas personas supone un verdadero esfuerzo, aquellas con problemas respiratorios. Conócelos mejor, ya que es la mejor forma de evitarlos:  Accede al boletín informativo sobre insuficiencia respiratoria y al video del programa correspondiente de Saber Vivir.

Vida, sensibilidad y humanismo en Albert Schweitzer

Las vidas ejemplares de seres humanos que demuestran su capacidad para crear, investigar o trasformar el mundo, siempre nos ayudan a ser mejores personas. De continuo estimulo a mis estudiantes de medicina a que se aproximen a seres humanos de vidas colosales, para que sean conscientes, de cuanto puede hacerse por mejorar este mundo y ayudar a los demás. La medicina debe de entenderse en esta clave, como una profesión de ayuda a los demás, es un ejercicio profesional que va más allá de la mera posesión del conocimiento teórico y que ahonda sus raíces en el espíritu. En el plan de estudios antiguo, cuando yo era estudiante de medicina, se incluía como asignatura la Historia de la Medicina en los últimos años del grado (entonces licenciatura) y era considerada una asignatura “maría”; es decir, que no importaba…, que era circunstancial…; o lo que es igual, que no debías esforzarte mucho en superarla. Tuve la suerte de estar en el Departamento de Don Pedro Laín Entralgo y allí pude constatar, cuan importante era esta disciplina para saber de dónde venimos como médicos y hacia donde debemos de ir. Saco a colación esta pequeña reflexión autobiográfica, para referirme a una autobiografía de un gran ser humano que dio su vida por lo demás. Se le concedió el premio Nobel de la paz en el año 1952, falleció en 1965 y su obra “Mi vida y mi pensamiento” fue escrito en el año 1931. Este alemán, que primero fue teólogo protestante, filósofo y gran músico experto en Bach, lo abandonó todo a principios del siglo XX, para ponerse a estudiar medicina. Quería ayudar a los demás y pensó que esto no podía hacerlo sólo a través de la teología y la reflexión filosófica, sino que tenía que introducirse en la miseria y el dolor humano, para poder vislumbrar lo que necesitan las personas enfermas del cuerpo y del alma. Albert Schweitzer tras acabar su carrera, se trasladó con su esposa a África, al actual Gabón y allí con sus propias manos, construyó un hospital para atender a cuantos lo necesitaban. Pese a que atendió a todos los enfermos que acudían en su auxilio, fueron sobre todo leprosos y enfermos tropicales, sus pacientes habituales. Te animo a que bucees en la vida de un hombre bueno y misericordioso, que quiso dar su vida por los demás. En su biografía podemos leer: “Mientras el círculo de su compasión no abarque a todos los seres vivos, el hombre no hallará la paz por sí mismo. Teniendo respeto y reverencia por la vida, entramos en una relación espiritual con el mundo. Ninguna religión o filosofía que no se base en el respeto por la vida no es una religión o una filosofía verdadera.” Como decía Leo Tolstoi: “Para cambiar el mundo, primero tiene que cambiar uno mismo”. En esta fantástica obra puedes encontrar las claves de cómo lo hizo Albert.