Salud Mental

Un tiovivo de emociones: vivo un trastorno bipolar

La enfermedad mental es quizás la peor y más despiadada pérdida de libertad del ser humano. Dentro de la amplia gama de patologías, cada una de ellas con su propia naturaleza y características, todas ellas sin excepción, generan un gran sufrimiento, no sólo para el paciente, sino para las familias. En este rincón de destinado a los enfermos os traigo el conmovedor testimonio de una paciente con Trastorno Bipolar, que además es la directora de la Fundación Mundo Bipolar, Guadalupe Morales.  Me llama tremendamente la atención, no solo su sufrimiento, sino su gran sinceridad y me duele profundamente que los médicos de familia no detectemos con suficiente antelación este grave trastorno. Espero que este testimonio, sea útil para todos y en especial para los que estamos día a día con los pacientes en el primer nivel. Accede a su testimonio, haciendo clic aquí, o en la imagen

El humanismo científico: Felicidades, Dr. Sacks

 Todo acontece por alguna causa. Los invisibles hilos de la existencia nos interconectan en maravillosos y enigmáticos lazos, que en muchas ocasiones no podemos llegar a entender. En algunos momentos, en pequeños destellos, podemos llegar a vislumbrar el conjunto del puzzle, donde antaño solo veíamos piezas deslavazadas. Es lo que me ha sucedido recientemente, al recibir el pasado mes de junio el premio de la Mención de Honor de la Sociedad Española de Neurología por mi modesta contribución al desarrollo de esta especialidad en nuestro país. En el discurso de aceptación referí mi encuentro con un neurólogo y un libro. Era yo estudiante de medicina y acudía con mucha asiduidad a la librería médica » Marban», cerca del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Allí encontré por azar un libro que me llamó la atención, pues era un texto médico, pero tratado como si de un ensayo y una novela fuera. Su titulo era «Despertares» y su autor, el neurólogo americano de origen ingles, Oliver Sacks. Este texto narraba las experiencias del autor con sus pacientes aquejados de una encefalitis letárgica, que asoló los Estados Unidos, en los años 20. El texto me cautivó desde sus primeras páginas y me enseñó que el abordaje de los pacientes debe de realizarse desde la perspectiva humana, antes que desde la profesional. Este libro y su autor fueron decisivos en mi vida profesional, a la hora de interesarme por los problemas de la mente y el cerebro y por el abordaje integral y humano de sus problemas. A él le siguieron muchos más de la rica bibliografía de Sacks, que me abrieron puertas antes cerradas o inexistentes y que me hicieron ver la importante relación entre la medicina y la literatura. De esta manera comprendí, que a través de textos literarios, se puede acceder a dimensiones del enfermar, de otra manera, vetadas al médico, sobre todo a la intrahistoria de la enfermedad y a la estructura interna del ser humano que las padece. Ahora estoy releyendo el libro de Sacks, «Los ojos de la mente» y me entero por la prensa, que en el mes de julio cumplió 80 años. Como consecuencia de ello, el diario El País publicó el día 13 de Julio un artículo de Oliver Sack, donde habla de su vejez y la alegría que le produce haber alcanzado esta edad con plenas facultades y, en esencia… que aún queda Sack para rato, pues está pendiente de publicar un nuevo libro sobre sus experiencias. Vaya desde este humilde blog, mi agradecimiento a Oliver Sack, por haberme aportado una dimensión nueva de mi ejercicio clínico y por haber contribuido a que pueda entender mejor a mis pacientes desde una dimensión más humana! Gracias compañero y… muchas felicidades!.

Una terapia para ser feliz

Siempre me han resultado curiosos los extraños lazos que unen a los animales con los humanos y que se ponen de manifiesto en las mascotas con sus dueños. En casa tenemos animales de compañía, desde peces, pasando por reptiles, roedores, tortugas o perros. Quizás animado desde mi infancia por el colosal trabajo del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente, me he interesado por el estudio del comportamiento animal. Él nos marcó a una generación, con su pasión por la naturaleza, sus impactantes imágenes y su rigor científico. Debo reconocer que en un momento de mi adolescencia pensé con seriedad dedicarme a la biología y en especial a la etología o ciencia del comportamiento animal. De ahí, que devorara cuántos libros encontré sobre la materia, e incluso hice mis pinitos con cientos de observaciones de plantas, animales y cuanto ser vivo se me pusiera al alcance. Utilizando el modelo de «Cuadernos de campo» del Dr. Félix Rodríguez, dibujé, anoté y observé conductas, pautas y pormenores del mundo natural. Ya siendo estudiante de medicina, hice el descubrimiento de que en los años 70, el premio Nobel de Medicina había sido otorgado a tres científicos, de los cuales dos eran médicos, por sus contribuciones al conocimiento de la psicología animal y la consolidación de la etología como ciencia: Karl von Frisch (por el estudio de las abejas), Niko Tinbergen (por el estudio de aves ) y Konrad Lorenz, el gran padre de la etología, por sus interesantes estudios sobre e instinto animal, la impronta y los engramas psicológicos que marcan la conducta animal.   La influencia de Lorenz en la biología, la psicología y el pensamiento científico es tan colosal, que necesitará de una reflexión a parte. Lo mismo podemos decir de Tinbergen, que derivó sus estudios hacia el autismo y fue el promotor de la utilización de los animales en la terapia psicológica de las personas. Hoy en día, es una realidad que los animales pueden ser utilizados en la terapia de determinadas patologías mentales, como el autismo, las psicosis, e incluso los trastornos neuróticos de la personalidad. Todo ello me lleva a la reflexión inicial y me da en pensar cómo conectan ambos mundos, ambas psicologías, la animal y la humana. Sin lugar a dudas, es el encuentro de dos mundos, dos mundos con similitudes y con importantes diferencias. Traigo a colación aquí esta reflexión, por la increíble experiencia que hemos tenido mi familia y yo hace unas semanas, de haber cumplido un sueño familiar: nadar y jugar con delfines. Fue en el norte de la isla de Cuba, en Cayo Guillermo. Allí pudimos zambullirnos, nadar, bailar y jugar con un par de delfines macho, o más bien debería decir que ellos jugaban con nosotros, pues eran ellos los que estaban en su medio y sus miradas escrutadoras e inteligentes además de sus cabriolas acuáticas y sus juegos, nos dejaron muy claro que estábamos ante un mamífero inteligente, alegre y feliz. Aquella experiencia fue inolvidable y desencadenó en nosotros una alegría y felicidad similar a la euforia del juego de un niño. Durante una hora hicimos una regresión al mundo de la infancia, el tiempo se detuvo, nuestro mundo se centró en el juego y una alegría incontrolable nos inundó; alegría y felicidad que nos acompañó en los días posteriores. En su día, estudiando a Lorenz y Tinbergen, aprendí  que los animales pueden utilizarse en la terapia de humanos con problemas, nosotros hemos experimentado sus efectos…nuestra experiencia nos acompañará toda la vida.

La tecnología ¿nos sobrepasa?: Precoces en TIC

Es una reflexión bastante constante en los últimos tiempos, afirmar sin empacho, que la técnica avanza a grandes zancadas, mientras que el desarrollo de la conciencia humana, avanza a paso de hormiga y lentamente. Se nos pone en evidencia en los múltiples motivos que nos da la vida para observar cómo Internet, la telefonía móvil y la inteligencia artificial, están haciendo furor en el mundo científico. Pero por el contrario, seguimos contemplando con estupor, cómo las guerras arrasan el planeta y la pobreza, la miseria y la exclusión social, no solo están en el tercer mundo, sino a las puertas de nuestras ciudades, y la violencia, la intolerancia y el fanatismo apagan la conciencia de miles de seres humanos. Hace unos días observé cómo un sobrino mío de tan solo un año y medio, era capaz de meterse en el  móvil de su madre y buscando de manera premeditada (cosa que comprobé cuando le observé, cómo de manera repetida, era capaz de meterse en aquellos juegos que yo le indicaba) era capaz de buscar, encontrar y ejecutar determinados juegos infantiles, desarrollándolos su experta mano con toda eficacia y experticia. Momentos más tarde, este encantador mamífero que nos arranca sonrisas y un cálido cariño, nos sorprendía intentando, sin éxito, pues la técnica aún no ha llegado a su casa de esa manera, pasar los canales del televisor, pasando su dedo con energía por el plasma. Dicen que nuestro cerebro se configura neuronalmente por el entorno. Esta afirmación y su confirmación científica fue considerada merecedora de un Premio Nóbel en los años 80, al demostrar que los gatos recién nacidos que únicamente veían rayas verticales, sólo desarrollaban aquella corteza visual que era capaz de distinguir esas rayas y formas geométricas determinadas. Era como si excluyeran las demás o no existieran para ellos. Interesante reflexión realizada por padres y psicólogos. Nuestro cerebro y el de nuestros pequeños, está marcadamente influenciado por las nuevas tecnologías, de tal suerte que ellos de manera intuitiva y natural son capaces de  elaborar complejas operaciones tecnológicas que a sus padres les cuesta horas de ensayo error. ¿Será esta re-evolución la que posibilitará la evolución de nuestras conciencias?, o ¿quizá sirva para cubrir parcelas de cariño como las que nos muestra el siguiente vídeo? Soy bastante escéptico en cuanto a los dos planteamientos.

El Reiki en los Centros de Salud de Madrid

  Paloma González Arribas es maestra de Reiki, formada por el método Usui-Reiki desde el año 1996, por la maestra Carol Sabick. Colabora con la Asociación Alaia coordinando sesiones de Reiki para grupos con pacientes de dicha asociación, desde sus inicios, durante 7 años. Pero sobre todo es una persona comprometida no sólo con su profesión, sino también con sus compañeros y seguidores. Actualmente su objetivo es dejar ver a los profesionales de la salud los beneficios de la técnica, como os informamos a continuación. El Reiki en los centros de salud El Reiki es una técnica de transferencia de energía positiva por imposición de las manos para promover la sanación. Técnica japonesa que trajo a occidente la Sra. Takata, a mediados del presente siglo, en la cual la Energía Universal pasa a través del practicante de Reiki, para inducir efectos benéficos sobre la propia energía del receptor, tanto a niveles físicos, como mentales y espirituales. Hoy en día son varios los centros sanitarios  que utilizan esta técnica por sus resultados, fundamentalmente relajación, cambio positivo en actitudes hacia la vida y sus problemas. Incluso en casos de enfermedad terminal, los receptores suelen sentir una mayor serenidad y paz. Hospitales importantes como Ramón y Cajal (Madrid) y Puerta del Hierro de Majadahonda (Madrid) utilizan esta técnica en diversos servicios. Ahora Atención Primaria quiere también  profundizar en esta técnica para usarla, no sólo con los pacientes, sino con los propios profesionales. Hablamos de cuidar al cuidador. En el Centro de Salud de Vicente Muzas (Madrid), una de sus profesionales, Paloma Gonzáles, maestra en Reiki ha iniciado en dicha técnica a un grupo de profesionales del mismo centro, de diferentes categorías, para poner en marcha unas sesiones en el propio centro para el resto de profesionales. Entre ellas  me encuentro yo. De esta manera pretendemos, no solo usar la técnica en Atención Primaria como complementaria del tratamiento convencional, sino también propiciar un ambiente de trabajo más armonioso, sereno, mejorando el estado físico y mental de sus trabajadores, sobre todo en estos momentos tan complicados en los que está inmersa la sanidad pública madrileña. La intención es finalmente poder utilizar la técnica incluso en el cuidado de los pacientes.