Historia

El poder de la memoria: «Bajo el Agua»

Esta es la reseña periodística a un libro entrañable, de un compañero que también lo es: Alberto Infante, con el que comparto la pasión por la lectura y la escritura; sin duda yo como aprendiz y él como profesional. Gracias Alberto, este también es tu espacio: http://www.albertoinfante.es/    Bajo el agua  Bajo el agua trata de una historia de iniciación, en la que asistimos al decurso vital de un grupo de amigos en el Madrid de la segunda mitad del siglo XX. La novela nos conduce por una geografía concreta, sin duda bien conocida por el autor, pero también por un tiempo que ha marcado nuestro presente. Tras un primer capítulo que arranca con un acontecimiento traumático, de connotaciones simbólicas, Bajo el agua nos conduce por las distintas estaciones vitales del proceso de maduración de un grupo de muchachos, a veces protagonistas y a veces meras víctimas, de un agitado momento de la reciente historia de España. Los capítulos cuentan con una notable autonomía; muchos de ellos se resuelven con la autoridad y la eficacia de un relato, pero siempre bajo el hilo de una potencia evocadora que el autor maneja con maestría: hay nostalgia por el tiempo ido (especialmente al final, tras el recuento de aventuras y experiencias) y también el fiel retrato de toda una generación, una generación, o varias generaciones, que podrían hermanarse en experiencias parecidas: el paso por un colegio religioso; el nacimiento de la vocación literaria; los recuerdos, siempre inciertos, de la guerra civil y de una sociedad anterior a la franquista; las primeras experiencias sexuales; la llegada a la agitada universidad de la Transición; la política revolucionaria; los viajes iniciáticos a Londres o a París; la fascinación por la entonces denominada “lucha armada”… Se configura así toda una crónica sentimental, con sus errores y con sus aciertos, de toda una época de este país y del modo en que los jóvenes de entonces tuvieron que enfrentarse a un radical cambio en las costumbres y los valores. Bajo el agua es una novela sustentada en una prosa rica y precisa, con una profunda capacidad evocadora, pero que además refleja buena parte de lo que ha sido la historia de este país durante las últimas décadas. Comentario de Alex Oviedo. Diario de Bilbao Si quieres adquirir el libro, pincha aquí o en la portada    

Una cita con el arte: Parque Arqueológico de Carranque

A escasos 50 km de Madrid y en la misma frontera con la provincia de Toledo, el pequeño pueblo de Carranque posee los mejores mosaicos romanos in situ de toda España. Nadie puede esperar que a las orillas del río Guadarrama se extienda una importante superficie de lo que fue una casa solariega de la época del Emperador romano Teodosio; es decir, del siglo IV. Es impresionante contemplar toda la planta de una edificación perteneciente a una persona noble, probablemente pariente del propio Emperador, donde tenía sus terrenos de labranza y producción de vino y aceite; todo ello englobado en lo que se conoce como “Parque Arqueológico de Carranque” La riqueza de los mosaicos, descubiertos por casualidad en el año 1983, es de difícil descripción. Figuras mitológicas, motivos marinos y decoración de la época nos hace evocar un tiempo convulso. Teodosio, posiblemente nacido en Segovia, tuvo una gran responsabilidad a la hora de establecer la religión cristiana en el Imperio Romano, pero también anticipó su  ocaso, de hecho, tras su muerte, sus hijos se repartieron el Imperio Romano entre el Oriente y el Occidente. La planta del hogar romano ha quedado bastante preservada durante siglos, bajo tierra fértil utilizada para el cultivo. En ella podemos ver el sistema de calefacción por conducción de calor, a través de un subsuelo de canales que distribuían el calor de un horno externo a la casa, a todas las estancias. Es bastante probable que la casa contara con agua corriente, (sí, sí… y hablamos del s. IV), que era traída del cercano río Guadarrama con mecanismos de bombeo. Merece la pena acudir a Carranque, para trasportarnos al antiguo imperio, de la mano de estos lujosos mosaicos, de vivos colores, que pueden verse expuestos en el mismo lugar donde se encontraron y no en una fría sala de un museo. Me cuentan en el parque arqueológico, donde a su vez hay un interesante museo, que las excavaciones llevan paralizadas desde el año 2010 y que es la Universidad Autónoma de Madrid quien las lleva a cabo. Es bastante probable que en la orilla opuesta del río existan muchas más edificaciones, por lo que este parque arqueológico podría ser inmensamente rico en información, objetos y edificaciones, pero “por mecanismos no bien conocidos”, de momento no podremos tener acceso a ellos, ya que los trabajos han cesado, ¿será la crisis económica el motivo?…  Y, es que de esta crisis no se escapa ni el Imperio romano.