Actualidad Sanitaria

Transparencia para todos

¿Es necesario legislarlo todo?¿Por qué legislar algo que debería ir implícito en el cargo?   ¿A quién debería afectar esta Ley?    Y, si legalmente todos los administradores de lo ajeno tuvieran que rendir cuentas al final de su gestión ¿qué pasaría?     ¡Soñar es gratis!, pero por desgracia, la realidad es bien diferente    

Nuevos tiempos, para una nueva RANM

Estos días la Real Academia  Nacional de Medicina (RANM)  está de actualidad pues se ha producido el relevo estatutario que posibilita el cambio de parte de su Junta Directiva, entre ellos el Presidente y el Secretario de dicha Institución. Atrás han quedado cuatro magníficos años de gestión del Profesor Díaz-Rubio, Catedrático de Aparato Digestivo del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, que han conseguido modernizar su estructura, dotarla de capacidad de interlocución, profesionalizándola y convirtiéndola en algo más que un lugar de reunión  de los científicos más relevantes de nuestro país. Tras unas elecciones democráticas, el nuevo Presidente elegido ha sido el Profesor  Joaquín Poch Broto, Catedrático de Otorrinolaringología de la Universidad Complutense y Jefe de Servicio del Hospital Clínico de San Carlos. Si bien el listón marcado por el  Dr. Díaz-Rubio es  muy alto, el  Dr. Poch, colaborador como Vicepresidente del anterior  y hasta entonces Director Médico del Hospital Clínico, es un hombre inteligente y sagaz y como buen clínico y cirujano, decidido, con gran experiencia en la gestión y al que le gusta plantearse retos de altura. Durante el mandato del Dr. Díaz -Rubio ha visto la luz el primer Diccionario de términos médicos en español, de la mano del también Académico, Dr Antonio Campos. Además se ha perfilado la planificación de lo que es el  mayor reto cultural de nuestro país, la creación de un Museo Nacional de la Medicina, que se conoce ya como Museo Nacional de Medicina Infanta Margarita (MMIM). Este museo se lleva gestando desde hace algo más de dos años y en estos momentos un grupo de Académicos de la RANM junto a otros técnicos especialistas están elaborando el Plan Museológico y las gestiones para conseguir el contenedor, con gran apoyo, no solo de la Casa Real española, sino del  Ejecutivo de la Nación, del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid y del propio Ayuntamiento de la capital. Este es, sin duda un proyecto apasionante, singular y pionero en materia museológica en España . Pero el  Dr. Poch y la RANM, tienen un reto  si cabe aun mayor que los expuestos anteriormente. El Dr. Díaz- Rubio, ya avanzo en varias ocasiones que la RANM tendría que ser un lugar de obligada confluencia de la Sanidad Española y por ello un lugar de consulta, de debate y de reflexión. Ese es el legado ante el que se enfrentan  los actuales responsables de su gestión, el de convertirse en lo que siempre había sido y debería seguir siendo: un referente de la ciencia médica  nacional e internacional. Así lo contemplan los nuevos estatutos de la RANM y así lo quiere la nueva Junta Directiva. Sin solaparse con la función de colegios profesionales y de sociedades científicas, de manera aséptica, imparcial, con rigor científico y desde la experticia y la excelencia, la RANM, es el lugar adecuado, para facilitar el avance de la medicina española, es el lugar donde confluyen la Educación Médica con la Investigación y el Ejercicio clínico. Este reto de gran envergadura y calado, sólo será posible gracias a personas con visión estratégica y calidad humana y profesional. Auguro grandes éxitos en esta nueva etapa y estoy convencido que los nuevos cimientos del edificio de la ciencia española están sólidamente  anclados en un fértil pasado y en un prospero futuro.

Cuando mentir ni es delito… ni falta.

Hace unos días un máximo representante de la profesión médica, entre sorna y no se si algo de veracidad, me hablaba sobre la importancia de tener una columna en un medio de prensa, por  el poder que ello me otorgaba. Me sorprendió que se valorase más este hecho fortuito en mi vida profesional, que el haberle dedicado años de mi vida laboral a la profesión, con mejor o peores resultados, pero sin duda con empeño y ahinco. Poco después tuve la ocasión de comprender mejor sus palabras, al vivir en mis propias carnes una sentencia en contra, ante la querella criminal que, en su día interpuse por injurias y calumnias por parte de un medio de comunicación hacia la institución que representaba y hacia mi propia persona, durante todo el periodo en que me empeñaba en desempeñar lo que consideraba mi obligación en la profesión médica;  y digo todo el periodo, por no tratarse de un hecho aislado, sino continuado y premeditado. Pues bien, la sentencia concluye que no es que no haya pruebas suficientes para asegurar que el medio mentía sino que lo que decía, el máximo responsable, en este caso el juez, no lo etiqueta ni como delito ni como falta. Preocupante decisión de aquellos que se suponen deben velar por la integridad, no sólo física de las personas. Y flaco favor el que dicho medio hace a una profesión honrosa, que cada vez se ve más desprestigiada por personajes como éstos (pocos, por suerte) que utilizan la profesión para su interés particular, ya sea éste político, económico…, o más bien, como así me lo daba a entender mi compañero de profesión al que hacía referencia al inicio de esta reflexión, como poder: un arma arrojadiza con la que intentar eliminar a los que, a criterio quien lo planifica o ejecuta, estorbamos. Importante, sin duda la misión de los nuevos representantes de la prensa en la lucha del prestigio perdido por culpa de estos personajes, en lo que califiqué hace unos días como “nuevos tiempos en la comunicación”. Mi reflexión es la siguiente: si mentir no supone ni delito alguno ni siquiera falta, ¿qué pasaría si todos y cada uno de nosotros utilizáramos los medios gráficos de los que disponemos para decir, ya no mentiras, pues la moral no nos lo permitiría a algunos, sino toda la verdad sobre lo que conocemos?…. Pues en principio, que deberíamos demostrar que eso es verdad, ¿no?. ¿Y si pusiéramos las muestras gráficas de ésta?, ¿podría suponer delito ó falta?. Este post, continuará….    

La madurez en las asociaciones de pacientes es una realidad

De manera insistente escuchamos de boca de políticos, profesionales sanitarios y otros agentes, la importancia que tiene el paciente en el Sistema Nacional de Salud; es más, lanzamos una frase muy manida de tanto usarla, que es : “Pongamos al paciente en el centro del Sistema Sanitario”, con el sentido de hacer partícipe al ciudadano en su toma de decisiones, en su responsabilidad cara a su propia salud e incluso hacerle partícipe de manera activa en la planificación de las decisiones sanitarias. Durante muchos años hemos vivido en un sistema sanitario paternalista, donde el ciudadano y el paciente específicamente, era un sujeto pasivo al albor de las decisiones políticas y sanitarias, era un receptor pasivo que contemplaba desde la atalaya vivencial de su propia enfermedad, cómo se tomaban decisiones cruciales sobre él y su enfermedad mientras él solo podía acatarlas, aceptarlas y en muchos casos sufrirlas. En los países democráticos que poseen sociedades civiles vertebradas, los ciudadanos tienen un mayor grado de responsabilidad en la toma de decisiones, ocupando los movimientos ciudadanos, espacios reservados antes, sólo para las oligarquías políticas y los grupos de poder. Nuestro país necesita a menos políticos y a más movimientos civiles responsables, necesitamos una revolución en el movimiento asociativo español para tener ciudadanos cultos, responsables y autosuficientes, capaces de tomar sus propias decisiones en función del bien colectivo e individual, haciendo a ambos conciliables. Por eso me parece notable y de destacar el gran trabajo que está realizando la Alianza General de Pacientes (AGP), que está siendo sabiamente presidida porAlejandro Toledo y que aglutina a más de 350.000 pacientes con diversas patologías. En poco más de dos años la AGP, no sólo ha pasado a incrementar su número de afiliados, sino que ha  realizado importantes y trascendentales propuestas a las autoridades sanitarias de nuestro país. La última de ellas, a mi entender es de un gran calado y representa el punto de madurez necesario en el movimiento asociativo español para cambiar el paradigma de la cuestión. La AGP, de la mano de sabios juristas conocedores del sector sociosanitario, como Julio Sánchez Fierro, persona respetada con voz autorizada y conocedora del sector, ha lanzado en su última asamblea una iniciativa  para promover la regulación de los derechos colectivos de los pacientes, a través de una Propuesta no de Ley, que contemple la introducción de un nuevo título en la Ley de Autonomía del Paciente y añadir algún punto en la Ley de Enjuiciamiento Civil, a efectos de reconocer a las asociaciones de pacientes representativas la posibilidad de ejercer acciones colectivas en defensa del interés público o general. Esta acción jurídico-legal me parece de una importancia extraordinaria y situará el marco del desarrollo legislativo y normativo adecuado para que los ciudadanos y específicamente los pacientes, puedan ejercer su responsabilidad sobre sí mismos y sobre sus procesos. Creo que es momento de alegría y felicitaciones para todos, pero especialmente para la AGP y para Julio Sánchez  Fierro, que están liderando este cambio con su acostumbrada sabiduría, desde la prudencia y la visión de Estado. Ahora sólo queda que los Grupos Parlamentarios y las Administraciones Públicas otorguen  verdadera legitimidad a estas iniciativas. Publicado en Gaceta Médica 6 de julio de 2012

Dos líneas de trabajo, dos caminos por definir: camina con nosotros

Dos grupos de trabajo echan a andar en el Comité Asesor de Gaceta Médica. Como ya os anuncié en su momento, hemos echado a  rodar un grupo muy heterogéneo de profesionales, bajo la cabecera del Grupo Contenidos, un grupo de opinión y liderazgo, del cual quiero haceros participes, no sólo para informaros, sino porque me gustaría que a través de vuestras aportaciones, nos hagáis sugerencias, opinéis e incluso que discrepéis y discutáis, sobre todo aquello que debatamos. El martes día 12 de junio, nos reunimos 4 horas para debatir dos temas de interés: El modelo sanitario y el Desarrollo Profesional Continúo. Alrededor de la mesa nos reunimos profesionales de gran prestigio como Amando Martin Zurro, Maria Inés López Ibor, algún político como Manuel Cervera, profesionales de la información e industria farmacéutica. Las conclusiones las podéis leer en este enlace de la publicación “Gaceta Médica”, aunque os insisto en que lo que me importa con este post es que vosotros me aportéis vuestras opiniones y discutáis sobre las conclusiones que en ella se indican. Os adelanto que estos grupos han adquirido el compromiso de reunirse y trabajar para sacar varios documentos de posicionamiento con fecha de octubre de 2012 y que por ello, será muy importante todo lo que consideréis de interés que debería tenerse en cuenta. Aunque todas las aportaciones han sido muy interesantes, debatiéndose sobre qué tipo de modelo sanitario necesitamos en un escenario de crisis, si es razonable hablar de “pacientes crónicos”, la colaboración pública-privada,…espero que en breve podamos incluir vuestros comentarios, experiencias y sobre todo disertaciones al respecto. Espero verte pronto en la foto: