Actividades Preventivas

Virus del papiloma humano: nuevo panorama en el cribado del cáncer de cérvix

 El estudio del que hoy os hablo es de gran utilidad por varias circunstancias: En primer lugar porque, de una manera general y completa nos sitúa ante el problema del cáncer de cérvix y la importancia de su diagnóstico precoz, contemplando todas las opciones de estudio genético que existen y que existirán en el futuro mas inmediato. Referencia del artículo: M. Rodríguez-Iglesias.  Molecular diagnosis of human papillomavirus: new challenges in a different scenario/ Enferm Infecc Microbiol Clin. 2012;30(5):223–224 Pero este articulo también es interesante por abordar la gran importancia del virus del papiloma (VPH) en esta patología y ello lo deberíamos enmarcar de forma más genérica, como es la importancia de las campañas de vacunación sobre el virus del papiloma, campañas que han sido tan criticadas y puestas en tela de juicio, sobretodo entre los movimientos anti-vacunas, que parten de la premisa de que se está vacunando de manera excesiva y estamos haciendo que la naturaleza no se defienda de manera adecuada, lo que sólo puede deberse a las intenciones perversas de las compañías farmacéuticas que dentro de sus estrategias de marketing, inventan donde no hay, inventan problemas ficticios que justifiquen la creación de moléculas, para luego hacer negocio y ganar grandes fortunas. Considero lamentable que este pensamiento tan primario y paranoico siga imperando, sobretodo en determinados sectores sanitarios. Como pone de manifiesto este articulo, la prevención es fundamental y eso significa campañas de vacunación serias y rigurosas, añadido a la historia clínica y la citología como se debe de hacer y cuando debe de hacerse, que con las nuevas técnicas de citología y la detección del DNA del virus, obligan a revisar los protocolos en dicho sentido. Es a partir de aquí donde entran en juego los múltiples métodos de cribado genético para poder descubrir la existencia del virus y qué serotipo es el que afecta a la paciente. En este ultimo tema, son grandes los esfuerzos que se están realizando para facilitar sistemas de cribado genético del virus, que sean económicamente factibles y con una gran especificidad y sensibilidad. De todos estos avances, en un plazo no mayor de 5 a10 años, este será un tema prácticamente controlado y los protocolos seguramente no tengan nada que ver con los actuales. Accede al artículo completo: http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0213005X12000675

¿Para cuándo la prevención en las consultas de AP?

Hace unos días en un medio de comunicación sanitario leía con cierto estupor la siguiente sentencia de un  representante de los médicos de AP de nuestro país: “hay que vaciar los centros de salud de personas sanas y los hospitales de enfermos crónicos” (Redacción Médica, 23 de mayo 2012)  Estas palabras las pronunciaba un medico de familia con más de veinticinco años de ejercicio en el ámbito y que representa los intereses de un colectivo muy amplio del sector, que pretende guiar el desarrollo de la Atención Primaria y buscar la excelencia de los profesionales del primer nivel asistencial.  En un minuto pase del estupor a la indignación, dejando al margen a su vez sensaciones y emociones como la incredulidad, la vergüenza y, ante todo, la hilaridad, por el supino desconocimiento de alguien que pretende ser referente y “ líder”, de sus compañeros y que no comprende el sentido y naturaleza del sector y la profesión que desempeña. Porque sin ir más lejos, ¿acaso no vacunamos a las personas «sanas» para que no enfermen?, o quizá ¿es que debemos sacar dicha actividad de los Centros de Salud?,  Todavía mas cuando estas afirmaciones se realizan delante de todos los representantes de la Administración Sanitaria del sector en las distintas CCAA.  ¿Con qué argumento reivindicamos entonces desde AP la homogeneización de los diferentes calendarios de vacunación entre dichas regiones, o un año más en el Programa de la Especialidad de MFyC, o incluso la formación en estas competencias, incluso desde la Universidad?. Como mi pretensión no es descalificar a nadie, centraré este comentario en una reflexión acerca de las actividades preventivas en la consulta de Atención Primaria y la pertinencia de replantearnos si lo que hacemos en el primer nivel es correcto o no lo es. Desde que los cimientos de la Atención Primaria (AP) se pusieron en la conferencia de Alma Atta y se redefinió la orientación biopsicosocial de la asistencia sanitaria, remodelando a su vez la forma de trabajo en equipos multidisciplinares con abordajes individuales, familiares y comunitarios, la «Prevención», siempre ha sido una herramienta fundamental, que por sí sola justifica la eficacia, eficiencia y efectividad de la AP. En pocas palabras, si la AP es interesante para los Estados, es porque los profesionales de la misma, realizamos tareas de prevención, promoción y educación para la salud; en un solo concepto: trabajamos la Cultura de la salud, para evitar que la población enferme. Acontecen, a mi modo de ver, varios asuntos que interfieren en este proceso y que hacen variar el rumbo de la AP, llevándola a una situación PRE-reforma sanitaria del año 1986-1989, de tal suerte que muchos compañeros de cierta experiencia y solera piensen que “los médicos de familia estamos como en la época del consultorio de cupo, pero trabajando más horas”. Para los que no sepan a qué me refiero, esta situación es la que se daba en España antes de la implantación de la Ley General de Sanidad y el Real Decreto de Estructuras Básicas;, es decir, trabajo en solitario en una consulta durante dos horas, a demanda de la población, dando respuesta a los problemas de salud que nos solicitan en cada momento, sin planificación, ni abordajes estratégicos en áreas de salud como la prevención, la promoción, la investigación o la docencia. Nos sentábamos en la consulta y éramos capaces de “atender y ver” a cientos de pacientes con sus demandas diversas. En la actualidad, la hipertrofia de la asistencia clínica se ha agudizado, debido al incremento del volumen de pacientes crónicos, de forma que el médico de familia sigue sentándose en la actualidad de 6 a 8 horas atendiendo los problemas físicos y de manera muy importante los psicosociales, sin hablar de las muchas trabas burocráticas que se derivan de todos ellos. Esta hipertrofia de la asistencia en detrimento de áreas que son el alma nuclear de la AP como son la Prevención, promoción, educación para la salud, atención comunitaria, investigación y docencia, hace que el propio nivel primario desvirtué su propia esencia. Por último y por no extenderme más,  otra de las contrariedades suscitadas con las actividades preventivas en AP, es la incorporación en la cartera de servicios de AP de un listado de actividades de prevención (PAPS), que la mayoría de las veces se traducen, por la falta de tiempo, en un sistema de registro de la propia acción; sin priorizarse y por supuesto sin ajustarse al paciente concreto que tenemos delante (más bien detrás de la pantalla del ordenador). Realizar actividades preventivas en la consulta o con la comunidad, no es hacer un registro, es, entre otras, trabajar los procesos psicológicos y sociales que condicionan los hábitos de salud, a través de herramientas pedagógicas, psicológicas y fundamentalmente sociales….y luego, registrarlas si nos da tiempo. En fin, ojalá tuviéramos a muchos sanos en los centros de salud, significaría que realmente los registros marcados en la historia clínica informatizada han tenido su impacto en nuestra población, y aún así seguiríamos reivindicando un abordaje integral, serio y riguroso, con apoyo político, de los procesos de cultura de la salud. Porque la verdadera labor de los médicos de familia, no está sólo entre las paredes de su centro, tampoco está en realizar ecocardiografias para medir el grosor ventricular sólo, está también en el trabajo para la salud en el mismo tejido social; es decir en el domicilio del enfermo, en su medio laboral, en la escuela de sus hijos…, dejando sello, impronta para que en el futuro sus hábitos de vida sean más saludables. En este momento voy a comenzar una clase a mis alumnos de la Universidad Europea de Madrid sobre “prevención del riego cardiovascular”, espero ser capaz de transmitirles con la mayor sencillez posible, lo que he querido decir con estas líneas, la gran importancia y trascendencia social y profesional de algunos que no hacemos trasplantes, ni salvamos vidas de manera heroica, pero por el contrario, creemos en la grandeza del individuo para el cambio y manejamos resortes psicosociales que la mayoría desconocen. Para facilitar

El médico de familia ante la violencia de pareja, ¿estamos preparados?

El presente artículo aborda un tema de crucial actualidad, como es la violencia de género y cómo se maneja en el ámbito de la  Atención Primaria. Entendemos que la AP es fundamental para detectar y manejar de manera integral los casos de violencia de género, y con ello demostramos una vez más, cómo es mucho lo que aún debemos abordar en el primer nivel asistencial. Referencia del artículo: Profesionales de AP de Madrid y violencia de  pareja hacia la mujer en el año 2010. Rev Esp Salud Pública 2012; 86: 85-99. N.º 1 – Enero-Febrero 2012. Os presento un artículo realizado en el ámbito de la Atención Primaria del antiguo Área 8 de Madrid. Se trata de un estudio representativo del manejo, planteamientos y percepciones que sobre la violencia de género tenemos los profesionales de la salud, en especial los médicos de familia. La conclusión del estudio es bastante demoledora, aunque muchos seguro ya sospechábamos algo al respecto. La violencia de género sigue estando infradiagnosticada y los médicos de AP no la manejamos de la manera adecuada. Desde hace muchos años, vengo diciendo a los alumnos de medicina, que aquello en lo que no pensamos, no puede ser diagnósticado. Los médicos tenemos que tener metidas en nuestras cabezas las cuestiones fundamentales en nuestro árbol de decisiones, para poder realizar el diagnostico diferencial y poder descartar determinadas patologías y procesos que pasarían desapercibidos de otra manera. Por otro lado, seguimos sin tener una clara conciencia de las patologías sociales y los problemas psicosociales que acontecen en el ser humano. Ello nos lleva a una situación claramente paradójica: somos los médicos de AP los mejor posicionados para poder llevar acabo actuaciones en temas tan sensibles y complejos como es la violencia de genero, además de ser, junto al personal de enfermería los idóneos para ello, pero por el contrario, nos falta formación, motivación y lo que es peor, sensibilización para hacerlo. De este artículo se desprende que desde las sociedades científicas de AP se debería articular herramientas formativas, informativas y de sensibilización de los profesionales de la salud, cara a detectar y actuar precozmente sobre estos problemas, implementando los procedimientos adecuados de manejo y derivación. Es evidente que el médico de familia, junto con la enfermera de AP, somos los profesionales mejor posicionados y capacitados para ello, la confianza de los pacientes la tenemos, ahora solo nos falta la confianza en nuestra capacidad y posibilidad de hacerlo. Enlace al artículo completo: http://www.msc.es/biblioPublic/publicaciones/recursos_propios/resp/revista_cdrom/vol86/vol86_1/RS861C_85.pdf  

Calendario vacunal único, ¿utopía o realidad?

Muchos hemos sido los que hemos reivindicado la necesidad de actualizar y unificar el calendario vacunal para tratar de evitar ineficiencias y falta de equidad en el Sistema Nacional de Salud. Parece que los pasos se dirigen hacia esa meta, pero ¿son los adecuados, o se debería afrontar antes otras inequidades para poder llegar a la meta deseada?  Es evidente que lo que ha hecho fuerte y coherente nuestro Sistema Sanitario, ha sido la visión global e integral de la salud de los ciudadanos; es decir, todos somos iguales para el Sistema Sanitario, independientemente de quiénes seamos, dónde vivamos y cuál sea nuestra renta. El calendario vacunal, en el momento en que en el proceso de trasferencias sanitarias se descentralizó y la Salud Pública estatal pasó a configurarse en 17 mini-estados, con 17 mini-sistemas sanitarios, sufrió uno de los mayores ataques y desgastes a la equidad del Sistema. Cada Comunidad Autónoma planifica su Sanidad, y su Salud Pública en función de sus necesidades regionales, perdiendo de vista » el todo», que supone el Estado. Parecía que tener un calendario vacunal unificado, podía convertirse en una herramienta vertebradora del mismo, cohesionadora del SNS y, sobretodo, facilitaría una gestión económica macro, que ahorraría costes. Algo que todas las sociedades científicas veían como factible, sensato y científicamente sólido, los políticos parece que lo ven complejo y de difícil negociación. Después de que en el último Consejo Interterritorial se fijara como rumbo por parte de la Ministra Mato y de la Secretaria de Sanidad que hay que tener un calendario vacunal unificado, comienzan a salir problemas y dificultades, que ponen en peligro un consenso sobre el calendario único. Por un lado está la vacunación antineumocócica, que sólo está establecida en Madrid y Galicia y que de implementarse en todas las CCAA representaría la vacunación de una población de 450.000 niños, con un coste de entre 55 y 67 millones de Euros, ¿quien los tiene en nuestros días?. Pero el caso es que ninguna CCAA está para derrochar dinero, y que por encima de todo está la equidad, y la no discriminación por razón económica, ya no de los pacientes, sino de sus gobiernos. No podemos hacer agravios comparativos entre los niños por la región en donde vivan. Por otro lado la vacuna de la varicela implica consensuar si se vacunan a adolescentes o a niños de 15 meses y en estas franjas de edad la población es muy diferente, pues muchos son los adolescentes que no necesitan vacuna por haber pasado ya la enfermedad. El colmo del despropósito se encuentra en la vacunación de la hepatitis, donde hay 7 CCAA más Ceuta y Melilla, que no vacunan en hospitales a los recién nacidos, por lo que pasan la primera dosis a los 2 meses de vida y la implementación de esta medida conllevaría un coste excesivo para garantizar las coberturas vacunales. En fin, mi diagnóstico tras una exploración superficial, es que la descentralización de la Salud Pública a las CCAA ha generado una situación que ahora se vuelve en contra del propio SNS, pues nos encontramos y pese a que de «boquilla», todas las CCAA y el Estado parecen estar de acuerdo en unificar el calendario vacunal, con que no hay recursos económicos suficientes, ni dispositivos preparados para garantizar determinadas inmunizaciones; y lo que es peor, sobre la Planificación Sanitaria sigue pesando, de manera incontrovertible los costes/beneficios. ¿Podremos conseguir que la Salud deje de ser utópica para poder ser real?. Publicado en Gaceta Médica: http://www.gacetamedica.com/articulo_opinion.aspx?idart=607679&idcat=795&tipo=2  

Suplementos en la dieta: ¿salud o riesgo?

Los suplementos de ácidos grasos Omega-3 y vitamina B y su relación con cáncer en mujeres. Este es el titular real de un reciente artículo publicado en Archives of Internal Medicine, y que según alguna de las traducciones e interpretaciones realizadas del mismo, las mujeres que tengan un historial previo de patologías cardiovasculares podrían tener un mayor riesgo de sufrir cáncer tras incluir en su dieta durante un período de tiempo prolongado suplementos alimenticios a base de vitamina B y ácidos omega-3.   Este artículo pone una vez mas de manifiesto, cómo la ciencia en ocasiones realiza extrapolaciones y generalizaciones que, llevadas a la población general, se pueden convertir en informaciones erróneas y en muchas ocasiones producir alarma social. Ante estudios previos donde se relacionan a estos suplementos con un carácter protector ante ciertos tumores, surge este otro para confirmarlo, y obteniendo resultados contrapuestos. Aunque el periodo de estudio, de 5 años de este nuevo estudio, al que se hace referencia en la investigación, es un periodo no excesivamente largo dentro de lo que debe de ser un estudio longitudinal para poder observar los efectos positivos o negativos de determinados productos en la salud de los individuos, sí pone de manifiesto determinados determinantes de salud. Es bastante probable que se tengan que tipificar otro tipo de variables que pueden estar condicionando la salud, como por ejemplo, la influencia de presentar un estado no saludable previamente, el cómo interfieren determinadas patologías como las cardiovasculares y los fármacos administrados en la génesis de procesos oncológicos y cómo estos pueden coadyuvar en el metabolismo hormonal y a su vez este en la génesis tumoral. Aunque los estudios clínicos deben de tener un diseño sencillo y elegante, deben de recoger una muestra suficientemente representativa, un periodo de tiempo suficientemente largo y una disección de variables exhaustiva, que nos impidan sesgos metodológicos e interpretativos. Pero sobre todo es otra la moraleja que debemos extraer del titular, si nos leemos el artículo en versión original, y es que siempre debemos acudir a la fuente original en artículos científicos, por mas que el idioma nos influya para manejar otras más cómodas o accesibles. Como conclusión final al artículo que hoy os referencio: De momento, «cautela y animo para proseguir las investigaciones en este sentido». Referencia del artículo: B Vitamin and/or -3 Fatty Acid Supplementation and Cancer. Ancillary Findings From the Supplementation With Folate, Vitamins B6 and B12, and/or Omega-3 Fatty Acids (SU.FOL.OM3) Randomized Trial. Valentina A. Andreeva, PhD; Mathilde Touvier, PhD; Emmanuelle Kesse-Guyot, PhD; Chantal Julia, MD; Pilar Galan, MD; Serge Hercberg, MD. Arch Intern Med. Published online February 13, 2012. Disponible en: : http://extremelongevity.net/wp-content/uploads/fishoilcancer.pdf