Salud y Sociedad

La medicina de familia, ¿por fin en la universidad?

Los alumnos de medicina españoles se forman a lo largo del grado en múltiples materias que troquelan su pensamiento hacia la especialización, e incluso hacia la superespecialización, pero ¿saben lo que es un centro de salud?, ¿conocen qué es la medicina de familia?. ¿Cómo se puede elegir lo que no se conoce?  A diferencia de otras universidades europeas y americanas, la española sigue siendo deficitaria de un “corpus pedagógico”, entorno a la Atención Primaria, siendo sus alumnos ajenos a los conceptos y contenidos de un ejercicio profesional, que es la matriz de toda la medicina: la medicina generalista. Las razones de esta situación devaluada son complejas, y concurren muchos factores. Además del reconocido desconocimiento dela AtenciónPrimariaa lo largo del grado, se añaden la falta de desarrollo profesional, las malas retribuciones económicas y condiciones laborales, el desprestigio social… En los últimos años, desdela Comisión Nacional de la Especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria, y desde las distintas sociedades científicas del ámbito dela AtenciónPrimaria, se ha trabajado de manera denodada para solicitar la introducción y desarrollo de esta disciplina en los planes de estudio. Entramos en un momento de madurez óptimo para tal desarrollo, por los nuevos planes de estudio surgidos del marco europeo de educación, que poseen una flexibilidad que permite esta estructuración, acompañada de una revolución metodológica en la enseñanza de la medicina. El reto está planteado, tan sólo falta voluntad política para llevarlo a cabo. Es el momento de estructurar un corpus de conocimiento entorno a la Atención Primaria e incorporar nuevas herramientas pedagógicas que faciliten una nueva enseñanza de la medicina. Enlace: Documento consenso  ‘Competencias, contenidos, metodología y sistema de evaluación de la asignatura de medicina de familia’. www.semergen.es/semergen/microsites/doc_sanitarios/asigmedfamilia.pdf

Los médicos también sentimos

Como médico de familia con bastantes años de experiencia, he visto muchas cosas, he sufrido muchos envites de la salud, la vida y la muerte, el dolor, la desesperanza y siempre la angustia y la incertidumbre. Pero igualmente he sido testigo de la esperanza, la ilusión, la confianza y la solidaridad.´   El ser humano es un Ser de contrastes, capaz de lo peor y de lo mejor, y considero que los profesionales sanitarios debemos tratar de sacar lo mejor de los demás, pero para ello, debemos ser capaces de sacar lo mejor de nosotros mismos, sobretodo a través del amor a  nuestros pacientes y a nuestra profesión. Hace unos meses, un buen amigo mío, me propuso participar en una historia de ilusión y esperanza, en una historia de solidaridad y entrega y solo pude decir que SI, que contara conmigo, estoy seguro que esta decisión me hará mas humano, más persona. Este amigo se llama Javier Pérez Minguez y su empresa  en la vida es la Fundación Ana Carolina  Díez  Mahou. La reciente experiencia cercana de Javier con el mundo de las miopatias genéticas neurodenerativas, le ha motivado a ayudar a los demás, a entregar lo mejor de él mismo y a fomentar la entrega y el compromiso entre los que rodeamos a las personas y familias con este problema, gran desconocido de la sociedad; y lo que es peor, de los profesionales sanitarios. La generosidad de la familia Díez Mahou ha sido un factor importante para poder llevar acabo esta empresa humana sin límites. Me gustaría que la sociedad se interesara en estas enfermedades, y lo que es más importante, que ayudáramos y fuéramos solidarios con los que sufren. Conmigo podéis contar, ¿podemos contar contigo?, ¡te  estamos esperando!.  Fundación Ana Carolina Díez Mahou Persona de contacto: Javier Pérez-Mínguez Caneda Dirección: Avenida del Valle, 38 28003 Madrid Teléfono: 91 534 40 08 Fax: 91 534 40 45 E-mail: info@fundacionanacarolinadiezmahou / javierperezminguez@gmail.com Web: www.fundacionanacarolinadiezmahou.com Facebook: http://www.facebook.com/FundacionAnaCarolinaDiezMahou?sk=app_106878476015645&app_data=page-1. Twitter: @FundacionACDM  

Poco compromiso, poco trabajo, mucha crítica

El “sólo sé que no se nada” socrático se ha transformado en la sociedad contemporánea en “yo soy el que más sabe y los demás no tienen ni idea”; todo un elogio a la estupidez y cicatería humana. En estos últimos días insistentemente golpea mi mente la famosa frase del frontispicio de Delfos, atribuida al genial Sócrates: “solo sé que no se nada”, como un aserto lleno de “sapiencia e intensidad”. El hombre sabio es el que es consciente de su limitación y, desde su más absoluta humildad, reconoce la grandiosidad de la realidad y la complejidad de su naturaleza y la de sus semejantes. Ojeando a primera hora de la mañana los periódicos del sector, no sin cierta desidia, me sorprendo al contemplar la insensatez e ignorancia de algunos “supuestos dirigentes de la sociedad civil”. Representantes del mundo científico que llevan en la esfera de la ciencia más de 20 años, y que recientemente por haber accedido al mundo de la gestión de su sector, se permiten, en un encuentro con periodistas, criticar y tirar por tierra la gestión de sus predecesores, justo en el ámbito que a ellos les correspondía haber potenciado durante esos años de gestión de los otros (ya se sabe que “la mejor defensa siempre es un buen ataque”). No aportan ideas innovadoras, ni dicen cómo quieren llevar a cabo su nuevo proyecto, solo “descalifican por descalificar”, críticas vertidas en el calor del autobombo y el egocentrismo fatuo. ¿Es que estos señores científicos no saben que la ciencia, al igual que en cualquier otra empresa humana, solo se avanza apoyándose en el trabajo de los que nos preceden? Claro, que si los que preceden en dicha materia son ellos mismos, no me sorprende que tengan que “echar balones fuera”. En la misma página, me encuentro a un alto cargo de una corporación profesional que después de más de 10 años de gestión ineficiente de sustitución,  parece haber encontrado la luz y opta como candidato a presidir dicha organización,  prometiendo un giro estratégico en el rumbo de la misma, ¿conversión  mística o delirios de grandeza?. Ambos ejemplos muestran la incoherencia del ser humano cuando éste no está animado por valores morales y por las grandes ideas que albergan la mente humana virtuosa. A todos ellos, humildemente les recomiendo que lean con intensidad la ética de Aristóteles, donde se dice que el hombre virtuoso es el hombre que equilibra y armoniza su naturaleza con el cosmos, exigiéndose para ello humildad, prudencia, templanza y, ante todo, valentía.

¿Menos consultas en Atención Primaria?

Sorprende que los datos que remite el Ministerio de Sanidad contradigan el día a día de los profesionales médicos. Si se le pregunta a un médico de familia por su consulta, lo más frecuente es que nos comente que siempre tiene los mismos pacientes, que siempre acuden los frecuentadores y, en definitiva, que su cupo es estable y que desde hace más de 10 años, no ha observado grandes variaciones.   Por el contrario, el barómetro de los servicios informáticos del Ministerio de Sanidad, detecta que han disminuido más de 10 millones de consultas en el año 2011 con respecto al año anterior, ¡sorprendente! Si seguimos desgranando los datos presentados, observamos que las consultas de enfermería han disminuido mucho más y que incluso, las visitas domiciliarias de la enfermería a los pacientes crónicos inmovilizados, lo han hecho muchísimo más. Me gustaría que alguien me lo explicara, porque solo me puedo plantear que el Ministerio no ha realizado sus estudios en la Atención Primaria que yo conozco, que la estadística se interpreta según quién lo haga, o por el contrario, la percepción de la realidad cotidiana por parte de los profesionales esta desvirtuada. Me llama poderosamente la atención que en pleno año 2012, donde a todos se nos llena la boca de decir que debemos reorientar el Sistema Sanitario hacia el paciente crónico, uno de los indicadores mas objetivos de atención a los mismos, que son las visitas domiciliarias programadas, estén disminuyendo. Curioso si además tenemos en cuenta que, cada vez hay más pacientes crónicos polimedicados, cada vez hay mas pacientes inmovilizados y sorprendentemente, cada vez son menos atendidos por los profesionales sanitarios, a pesar del envejecimiento de la población española ¡Espero y deseo que la sensatez y el sentido común acudan a nuestras conciencias, y también a nuestra razón!