Divulgación científica

Comunícate más, para gastar menos.

 La relación médico-paciente, es una relación de confianza mutua, de respeto y de confidencialidad. Cualquier ruptura de esta relación, antes “sagrada” y en la actualidad “desvalorizada”, conlleva el deterioro, no sólo de la propia relación en sí, sino del sistema sanitario en su conjunto. Para evitar esta situación, tenemos que generar, desde los sectores profesionales y también desde la propia sociedad civil, un cambio de cultura en  la relación de los ciudadanos con los sistemas de salud y en la relación médico-paciente. La relación paternalista, sobreprotectora, hipertecnológica y muy directiva, debe dejar paso a una relación más abierta, de consejo, autocuidado e informativa, potenciando la autonomía del individuo e incrementando el humanismo de la relación. Esta es la propuesta que nos hace el Dr. Zack Berger en su interesante libro: “Hablando con su médico”. Un texto igualmente valioso para los profesionales y para los pacientes. El Dr. Berger, es un eminente médico de familia y epidemiólogo americano, que imparte docencia en la Universidad Johns Hopkins y que trabaja de manera intensa los temas comunicacionales y relacionales entre pacientes y los profesionales de la salud. Gracias Zack por tus reflexiones y tu trabajo y esperemos que este humilde blog, sea una puerta abierta para ti, al mundo hispanoparlante. Comunicarse con el médico: Una Necesidad  imperiosa en Tiempos de Sobreutilización Zackary Berger, MD, PhD Nosotros los médicos  y también los pacientes, sabemos que los sistemas de salud en muchos países están deteriorados y quebrados. Por supuesto, no todos los países son iguales, y también los defectos de sus sistemas de salud son diversos. Hay países que “sobreutilizan” los dispositivos sanitarios; es decir,  realizan un gran número de pruebas complementarias, con escasa evidencia científica. Otros países “maltratan” a  sus ciudadanos, generando inequidad,  y esos desequilibrios impactan en los sistemas de salud.  Sin embargo mi tesis es que la falta de comunicación afectiva y sensitiva es algo que todos los países y entornos de salud tiene en común. La razón tiene que ver con la jerarquía tradicional que se establece entre médico y paciente, y con el modelo “biomédico” que ha dominado en la salud en las últimas décadas. En este modelo se produce un distanciamiento entre paciente y médico y viceversa.  Es muy fácil afirmar que tenemos que regresar a una era más sencilla, menos  tecnológica, más personal, y esto no es imposible. La ciencia biomédica ha proporcionado beneficios reales para muchas personas  en el mundo. Sin embargo, la misma gente tiene grandes problemas en entender cómo elegir el tratamiento médico que les convendría; cómo evitar la sobreuso de pruebas y tratamientos; y cómo solidificar una relación saludable con su médico de atención primaria.  En mi nuevo libro, Talking To Your Doctor (ojala que vea la luz una versión en español), se da al lector – doctor o paciente – consejos prácticos sobre cómo construir tal relación a fondo, con una comunicación eficaz y emocional.  Les invito, -ya sean doctores, pacientes o  personas relacionadas con los sistemas de salud – a leer y participar en un debate que pretende cambiar la cultura de distanciamiento y “de sobreutilización de los sistemas sanitarios”, que esta progresivamente deteriorando los sistemas sanitarios.

“Purga social”: una reflexión sobre la agresividad humana.

En el calor del agobiante estío, no suele existir una interesante cartelera de películas en estreno. No obstante, el último film que pude ver hace unos días, me da pie a plantear una reflexión de profundo calado. La película se titula «La purga» y su argumento consiste en la hipotética decisión del Gobierno de los EEUU, en un futuro próximo, no demasiado lejano (año 2021), de habilitar un día donde la violencia, en todos sus aspectos, está totalmente permitida, desde el robo, la violación…al asesinato. Este día, denominado «el día de la purga» ha demostrado sociológicamente que sirve para estabilizar y regular el nivel de violencia y agresividad social, demostrándose en los indicadores sociológicos hipotéticos del film, cómo los índices de  criminalidad descienden a cotas muy bajas. También la tasa de paro disminuye drásticamente.  No voy a destripar la película a los lectores, solo diré que las víctimas de la purga, suelen ser los mismos: la población marginal, generalmente de raza negra, los vagabundos…. Los individuos pudientes se protegen en sus lujosos hogares, o bien salen a la «cacería» de los individuos no deseables socialmente, que suponen una carga social, o sencillamente les “son molestos”. La película se deja ver. No es una obra de arte cinematográfico, es un film normalito, pero la reflexión de lo que el guión plantea me produce bastante inquietud. Cuando salí de la sala, no puede evitar un escalofrío tan solo al pensar que alguien pueda plantearse en la realidad una situación  similar. También me asaltaron algunas ideas relacionadas con la regulación de “una sociedad ideal” de algunos grandes pensadores, como en «La República « de Platón, pasando por «Un mundo feliz» de Huxley y «La agresividad ese pretendido mal» de Lorenz.¿ Qué opinas tú al respecto?. ¿Es el ser humano un mamífero territorial y violento por naturaleza?, ¿es el hombre un lobo para el hombre?. La agresividad, como pusieron de manifiesto los estudios etológicos de Konrad Lorenz, es un mecanismo biológico grabado en los engramas conductuales del cerebro límbico. Afortunadamente el cortex y neocortex, controlan nuestros impulsos más primarios. ¿Es una obligación de las sociedades del bienestar crear mecanismos que se conviertan en válvulas de escape de la agresividad y la violencia?¿Se trata de una necesidad?. Hace muchos siglos ya se inventó el «pan y circo» de los romanos para contentar al pueblo. Recordemos las «purgas» de cristianos en la época de la Roma Clásica, la generación de conflictos bélicos para salir de aprietos económicos y sociales, o simplemente el deporte de masas, como el futbol…. La realidad siempre supera la ficción.

La ciencia sobrepasa a la bioética

Todos los teletipos de las agencias de comunicación estallaron ante la noticia de que por fin y tras muchos años de investigación, los científicos de una de las sociedades mas puritanas que existen en la actualidad, la americana, habían conseguido clonar células embrionarias madres, que eran capaces de regenerar cualquier tejido u órgano dañado. Esta noticia, que hace años saltó a la palestra científica de la mano de la oveja Dolly, ahora era capaz de trasladarse a los humanos. La bioingeniería embrionaria, había conseguido un gran logro para la ciencia y para el ser humano, un gran paso para la humanidad. Acto seguido y de manera inmediata, aportaron su visión algunos científicos y esa especie nueva de divulgadores de la ciencia, afirmando que esto no significaba la posibilidad de clonación de un ser humano al completo. Hasta aquí parece todo correcto, salvo por el hecho, siempre complejo, de que lo que los científicos hacen en sus laboratorios es crear embriones humanos en fase de mórula, es decir una “pelota de células”, que son utilizadas para regenerar el tejido u órgano que quiere reproducirse, destruyendo el resto de células inservibles o no utilizables. Es aquí donde los antiabortistas, muchos bioéticos y claro está las autoridades religiosas, protestan, entrando en escena y alegando que esa mórula es un ser humano en potencia, que es eliminado una vez que ha servido para el efecto de aportar las células que sean necesarias. Mi reflexión no pretende ir en el sentido estrictamente ético ni legal de la investigación con embriones humanos, pues es evidente que en este punto, como en otros que interviene la conciencia humana, es algo personal e intransferible. Mi reflexión va dirigida a la necesidad de apoyar y fomentar el pensamiento y la reflexión ética al respecto. Una vez más, se ha demostrado que los avances en ciencia y  sobrepasa en  años luz, a la reflexión ética, deontológica y jurídica. Una vez más el cuerpo de conocimientos de la ciencia adelanta con muchos cuerpos de ventaja al humanismo. ¿Cuando se darán cuenta nuestras, mal llamadas “autoridades” académicas y políticas, que hay que potenciar el pensamiento humanístico?, ¿podrá avanzar la técnica y la ciencia de manera adecuada sin una base ética y humanista?.Yo tengo mi respuesta, no muy optimista de momento, ¿cuál es la tuya?

Nuevos conceptos en Salud Pública, para una nueva sociedad.

Siempre he realizado una crítica feroz al concepto «salubrista» de la Salud Pública, por pensar que, en nuestros días, se necesita una reorientación de la perspectiva en Salud Pública, en prevención, promoción y educación para la salud. Es evidente que asistimos a un cambio de paradigmas sociales y que por ello la salud no puede quedar al margen. En un mundo globalizado, donde el meta mundo tecnológico invade nuestras vidas y estamos instalados en la cultura hedonista , debemos replantearnos cómo enseñamos y educamos en valores de salud.  Esta inquietud fue la que me llevo a la publicación hace un par de años de mi libro: «Ser y Estar sano, hacia una cultura de la salud». Estos días, tras inscribirme en una red de Blogs Sanitarios, he tenido acceso a un ameno artículo de Mariano Hernán, que trabaja en la Escuela de Salud Pública de Andalucía, que plantea esto mismo desde la perspectiva del concepto que en los años 90 acuñó Antonovsky sobre «salutogenesis» y la salud positiva de Scales, que vienen a poner el énfasis en la salud, desterrando el concepto enfermedad. Con estos pilares, en el año 2010, los preventivistas  Morgan, Davis y Siglo definen los factores y recursos que potencian la capacidad de los individuos, las comunidades y las poblaciones para mantener la salud y el bienestar y los denominan ACTIVOS PARA LA SALUD. Hace unas semanas y como comente en este espacio asistí a un Congreso Nacional de Crónicos en Barcelona, y pese a que su contenido fue meramente teórico, los visitantes expertos extranjeros, nos aportaron visiones desde los “activos de salud”. En estos momentos de cambio y nuevas perspectivas hay que hacer pedagogía, pedagogía y más pedagogía, apoyándose en la  psicología positiva. Para ello, la participación de psicólogos, sociólogos y la enfermería, como hilo conductor, cada vez se hace más necesaria. Activos para la Salud y Salutogénesis; emergentes en Salud Pública Mariano Hernán García. Profesor. Escuela Andaluza de Salud Pública

Salud en red, salud on-line, o salud 2.0

Curiosamente, mientras que la salud es uno de los temas que más preocupan a los ciudadanos, nos encontramos con una gran desinformación en todo lo referente a temas de salud global y mucho más a información sobre estrategias de salud que debería implementar el propio ciudadano para conseguir estar más sano. Debido a ello y a que el ciudadano se encuentra con un gran desierto informativo, donde ni educadores, ni médicos, ni periodistas les damos claves sencillas, prácticas y sobretodo aplicables, recurren a otros recursos, como puede ser consultar en Internet acerca de estos temas y es aquí donde abrimos la caja de Pandora.  Uno de los más grandes inventos de este siglo, que es la red y la utilización de Internet para globalizar este vertiginoso mundo donde nos encontramos, se convierte en un gran pozo de información y desinformación, donde el ciudadano busca la solución a sus problemas y respuestas a sus preguntas, sin conocer la garantía y cualificación de las fuentes que consulta. Dentro de este gran cajón de sastre que es Internet y como sarcásticamente se denomina «Doctor Google«, hay de todo: páginas buenas, páginas profesionales y serias, y páginas realizadas por desaprensivos, que lo único que quieren es hacer negocio fácil a través de la salud de las personas.   No hace demasiado entrevisté a un paciente que había tenido un infarto de miocardio que retiró todo su tratamiento preventivo, pues le habían recomendado visitar una página de salud naturista, donde se decía que los fármacos para prevenir los eventos cardiovasculares eran nocivos para la salud, pues producían serios problemas de impotencia y daño hepático irreparable. Consultó una página Web que le recomendó un vecino suyo, y tras dejar de tomar las medicinas, al segundo mes tuvo un segundo infarto que le llevó a estar ingresado en la UCI del hospital casi dos meses. Salvó su vida, pero el gran infarto que tuvo le ha ocasionado una gran arritmia cardiaca y más complicaciones que las que tenía en un principio. Sin duda consultó la página no adecuada y sobredimensionó la información que allí figuraba por encima de la que todos los sanitarios le estuvimos dando durante varios meses. Es una cuestión de credibilidad y de información.   Esta situación debe ser afrontada, y somos los profesionales sanitarios los que tenemos que generar información sanitaria sobre cultura de la salud, sobre autocuidado, y establecer estrategias, junto con profesores y periodistas. Son nuestras Web las que tendrían que visitar nuestros pacientes y los ciudadanos en general, y porque no decirlo, también los chavales y jóvenes, pues son ellos los grandes usuarios de Internet, los mayores receptores de este tipo de información y materiales. Es una pena que las empresas de telefonía móvil no realicen acciones de cultura de la salud a través de sus terminales, al igual que realizan promociones de videojuegos y de politonos. Eso marca la insana sociedad en la que vivimos y la autentica valoración que damos a la salud.  Extraido del libro “El arte de ser médico”