No te creas todo lo que ves: “luces rojas”

En estos días se ha estrenado la película de Rodrigo Cortes » luces rojas», su tercer film, donde aborda la temática de la falsedad o realidad de los fenómenos paranormales. Utilizando como cabeza de cartel a los impresionantes Robert de Niro y Sigourney Weaver Esta es una película donde plantea este joven salmantino, de origen gallego, las controversias existentes entre los impostores que se aprovechan del dolor ajeno para hacer negocio y aquellos otros individuos que tienen algo, que les hace diferentes, llamémosle “poderes”, características, actitudes o, en definitiva, cualidades que les hacen ser » extrañas criaturas» en un mundo necesitado de milagros. El guión es serio y contundente, apoyado por una intensa banda sonora y con una magnífica fotografía en tonos sepia, que le da un cierto aire opresivo. Los actores están bien en su representación, aunque De Niro, despliega todas sus facetas histriónicas sobreactuando en ciertos momentos. Quizás la cuestión más criticable de este film es que su ritmo es algo lento, con un montaje muy desequilibrado entre el inicio y el final. Su inicio es fresco y rápido, así como su desenlace final, pero el hilo argumentativo y trama central es excesivamente farragosa en su desarrollo, para mi gusto. No obstante hay que felicitar a un joven director, que sin lugar a dudas nos hará disfrutar en el futuro inmediato de la magia del cine. Y advertencia a los espectadores…no se crean todo lo que aparece, porque… las apariencias engañan.

Muere un creador, nace un mito

Cuando el cómic y la historieta se hacen arte, estamos hablando de uno de los grandes que nos ha dejado estos días, Moebius. Su creatividad e imaginación se han convertido en un icono del siglo XX y XXI. Si decimos que ha fallecido Jean Giraud, nos dirá poco, pero si hablamos de Moebius, a nuestra mente nos llegarán sus exultantes dibujos e historias llenas de lirismo y pasión. Este importante creador francés nos ha dejado con tan sólo 73 años y ha entrado en el “Olimpo de los legendarios historietistas”, con personajes tan célebres como  el “teniente Blueberry” y sus conocidas  tiras de western. En el año 1963 decidió autobautizarse “Moebius”, y ello supuso la trasformación en su “alter ego”, frecuentando otra dimensión, otros mundos. La ciencia ficción le debe mucho a este autor que hizo del cómic un arte, al igual que el cine, de ahí sus colaboraciones en la estética y diseño, para films como “Alien”,  “El 5º elemento” o “Tron”. El mundo imaginal de Moebius es digno de estudio, pues está plagado de figuras arquetipales que sustentan el imaginario universal. Estoy convencido que el bueno de Jean, que en este mundo pasó a ser Moebius, en el otro mundo, cabalgará con otro nombre, por los campos infinitos de otros mundos y galaxias

Los médicos de familia americanos nos dan lecciones

En el último congreso celebrado en Alicante sobre enfermos crónicos, ha presentado una conferencia el Presidente de la WONCA, un americano docente universitario que nos dice a los médicos españoles lo buenos que somos. ¿Hablaba él, o lo hacía el Presidente de SEMFYC? El  Presidente de la Sociedad Española de Medicina Familia y Comunitaria (SEMFYC) aparece hoy en la prensa del sector en múltiples fotos con el Presidente de la Asociación Mundial de Médicos de Familia (WONCA), para marcar territorio y dejar bien claro ante la comunidad científica que sólo esta sociedad, SEMFYC, es la avalada por esta organización mundial. Recuerdo cuando otras sociedades científicas españolas del primer nivel, reclamaban con el aval de la entonces ministra de Sanidad, Conferencia de Decanos y FACME, el estar presentes en este foro internacional y cómo SEMFYC y, especialmente su Presidente, se oponían a ello, dando como única argumentación que para eso estaban ya ellos, en palabras exactas “Wonca es SEMFYC y SEMFYC es Wonca” (Redaccion Médica 8 nov 2011: www.redaccionmedica.com/edicion/2011-11-08). Pues bien, efectivamente sí que están, como lo demuestran las cientos de fotos que hoy invade la prensa del sector, donde se les ven juntos a ambos presidentes. Pero lo que me llama la atención es que Richard Roberts (tiene nombre de galán cinematográfico de los años 40, quizá por eso la noticia suena tanto a teatro), profesor de medicina de familia de la Universidad de Wisconsin, nos de lecciones a los médicos españoles y comente perlas como, “ustedes, los médicos de familia españoles son muy buenos, resuelven muchos problemas y tienen una Atención Primaria maravillosa”, traducido a nuestro idioma. Está claro que este compañero americano no vive precisamente en el mejor país de la AP, también es cierto que su experiencia es docente y universitaria y no puede compararse al día a día de un médico de familia de cualquier centro de salud español. Pero claro, con las declaraciones anteriormente mencionadas del Presidente de SEMFYC, va a ser que no es la Wonca la que piensa eso, sino SEMFYC, ya que son la misma cosa. Qué alejados vivimos los dirigentes de sociedades científicas (los que lo fuimos y los que lo siguen siendo) y organizaciones  profesionales de la realidad cotidiana y qué necesitados  estamos realmente los médicos de lideres con capacidad de innovar, pero con los pies en el suelo. Enlace a la noticia: www.redaccionmedica.com 

Sobre el mundo interno del ser humano, “ el imaginario del hombre”

En la editorial Atalanta, perteneciente a Siruela, aparece con una edición cuidada un libro raro, y es raro por su contenido y su forma de escribirlo. Se titula «REALIDAD DAIMÓNICA»  y su autor es un experto en psicología arquetipal, filósofo, analista y visionario, llamado Patrick Harpur. Las primeras páginas de este libro engañan, pues comienza hablando de apariciones de extraterrestres, OVNIS, apariciones de hadas, realidades mágicas, el YETI…, vamos que pensamos que nos hemos equivocado de libro y que hemos caído en el engañoso y promiscuo mundo de lo paranormal. Pero, poco a poco, nos vamos adentrando en sus hojas y es cuando el autor nos sitúa en la verdadera línea de lo que quiere expresar y dónde quiere llegar. El Ser humano posee un “imaginario” rico y desbordante, que en situaciones especialidades, traspasa los límites de la razón y se manifiesta y materializa en la realidad. En la antigüedad surgían apariciones de dioses, ángeles, entidades mitológicas. Posteriormente, los avances tecnológicos y científicos, trasformaron a nuestros dioses en  extraterrestes, sofisticadas maquinarias de control de nuestra mente y de la naturaleza. En la actualidad, la materialidad de la vida, la “coseificación de la existencia”, está tirando por tierra el imaginario de la humanidad, pero no debemos olvidar que el ser humano es un “Ser Imaginal” y el poder y la potencia de su mundo interno y, sobretodo del inconsciente colectivo, aflora en los más mínimos resquicios de su existencia. Cuando puede, este mundo imaginal aflora en sueños y fantasías y si el terreno es favorable…en la misma realidad. Os animo a que os acerquéis a la intensidad de la imaginación a través de Harper, en este texto o en otro mucho mas famoso y que puso a nuestro autor en la vanguardia del pensamiento, denominado «El fuego secreto de los filósofos». Ánimo y que no os de miedo viajar por vuestro propio mundo interno. Enlace: http://www.solodelibros.es/16/05/2007/realidad-daimonica-patrick-harpur/

Poco compromiso, poco trabajo, mucha crítica

El “sólo sé que no se nada” socrático se ha transformado en la sociedad contemporánea en “yo soy el que más sabe y los demás no tienen ni idea”; todo un elogio a la estupidez y cicatería humana. En estos últimos días insistentemente golpea mi mente la famosa frase del frontispicio de Delfos, atribuida al genial Sócrates: “solo sé que no se nada”, como un aserto lleno de “sapiencia e intensidad”. El hombre sabio es el que es consciente de su limitación y, desde su más absoluta humildad, reconoce la grandiosidad de la realidad y la complejidad de su naturaleza y la de sus semejantes. Ojeando a primera hora de la mañana los periódicos del sector, no sin cierta desidia, me sorprendo al contemplar la insensatez e ignorancia de algunos “supuestos dirigentes de la sociedad civil”. Representantes del mundo científico que llevan en la esfera de la ciencia más de 20 años, y que recientemente por haber accedido al mundo de la gestión de su sector, se permiten, en un encuentro con periodistas, criticar y tirar por tierra la gestión de sus predecesores, justo en el ámbito que a ellos les correspondía haber potenciado durante esos años de gestión de los otros (ya se sabe que “la mejor defensa siempre es un buen ataque”). No aportan ideas innovadoras, ni dicen cómo quieren llevar a cabo su nuevo proyecto, solo “descalifican por descalificar”, críticas vertidas en el calor del autobombo y el egocentrismo fatuo. ¿Es que estos señores científicos no saben que la ciencia, al igual que en cualquier otra empresa humana, solo se avanza apoyándose en el trabajo de los que nos preceden? Claro, que si los que preceden en dicha materia son ellos mismos, no me sorprende que tengan que “echar balones fuera”. En la misma página, me encuentro a un alto cargo de una corporación profesional que después de más de 10 años de gestión ineficiente de sustitución,  parece haber encontrado la luz y opta como candidato a presidir dicha organización,  prometiendo un giro estratégico en el rumbo de la misma, ¿conversión  mística o delirios de grandeza?. Ambos ejemplos muestran la incoherencia del ser humano cuando éste no está animado por valores morales y por las grandes ideas que albergan la mente humana virtuosa. A todos ellos, humildemente les recomiendo que lean con intensidad la ética de Aristóteles, donde se dice que el hombre virtuoso es el hombre que equilibra y armoniza su naturaleza con el cosmos, exigiéndose para ello humildad, prudencia, templanza y, ante todo, valentía.