Guía de Duelo adulto para profesionales socio-sanitarios

Desde el momento en que un enfermo terminal es ingresado, hasta los instantes previos a su fallecimiento, el profesional socio-sanitario a menudo debe dar respuesta a los primeros síntomas del duelo entre los familiares que acompañan al paciente. Su intervención resulta crucial para la superación posterior de un proceso que, si no se atiende correctamente, puede degenerar en problemas de salud más graves. Estudios recientes han puesto de manifiesto la importancia que tiene el apoyo emocional de los sanitarios a los pacientes y familiares durante los momentos previos a un fallecimiento y cómo su intervención influye directamente en la evolución posterior del duelo. De hecho, se ha demostrado que la intervención terapéutica eficaz en los dolientes ayuda a disminuir la sensación de desesperanza, depresión y ansiedad. Por este motivo el equipo de expertos de la Fundación Mario Losantos del Campo (www.fundacionmlc.org) ha elaborado la “Guía de Duelo Adulto”, un manual gratuito que ofrece a los profesionales socio-sanitarios información sobre cómo afrontar el duelo y mejorar la atención a los dolientes, además de proporcionarles herramientas para gestionar las situaciones de gran intensidad emocional. La guía está disponible para su descarga gratuita en la página web de la fundación: http://www.fundacionmlc.org/web/uploads/media/default/0001/01/guia-de-duelo-adulto.pdf Contenidos de la guía El manual ha sido elaborado por las psicólogas de FMLC Sara Losantos, Patricia Díaz y Pilar Pastor, que cuentan con más de una década de experiencia en la atención terapéutica de personas con duelo complicado. Los contenidos de la guía están orientados a todo tipo de profesionales sanitarios (médicos, enfermeros, psicólogos), con el fin de que puedan atender mejor al paciente y su familia durante el proceso de enfermedad, pérdida y duelo. Escrita con un estilo claro e ilustrada por Malagón, la guía ofrece claves sobre el duelo a todos los niveles de intervención: ya sea en acompañamiento, asesoramiento o terapia. Sus contenidos van desde las definiciones más básicas –qué es el duelo, implicaciones físicas, ideas erróneas sobre el mismo- hasta la atención del duelo en situaciones especiales y delicadas, como pueden ser los casos de suicidio o de muerte perinatal. Para descargarla gratuitamente, hacer click aquí:  http://www.fundacionmlc.org/web/uploads/media/default/0001/01/guia-de-duelo-adulto.pdf

Una bocanada de aire fresco… en un máster universitario.

Siempre me he considerado por y sobretodo docente, profesor, enseñante…..como le queramos llamarlo, aunque maestro, ya quedamos en que era un estatus muy superior. Estoy convencido que algunos privilegiados,  están tocados no solo por la gracia, sino también por el placer que otorga la trasmisión de conocimiento. Y es que disfrutamos cuando vemos a los demás entregados a nuestro parlamento, cuando se despierta la magia de captar la atención en un estado pseudohipnótico del alumno.  El arte de la enseñanza tiene mucho de pasión y bastante de teatro, de escenificación. Cuando las tareas de nuestro día a día nos sobrepasan y nuestra realidad se concentra en los problemas cotidianos personales y laborales, poder  contactar con los discentes es como un aire fresco, que nos ventila de par en par nuestro Ser y nos hace renovar nuestra promesa de ser los trasmisores de la entorcha del conocimiento. El día de ayer, una vez más, pude disfrutar de esta sensación renovada y fresca, de lo bien hecho. Y es que fui invitado por la Decana de la Facultad de Medicina de la Universidad Rey Juan Carlos, la Dra. Carmen Gallardo, a impartir la Conferencia de inauguración del Máster de  Epidemiología y Salud Pública de esta Universidad, bajo el título “La Atención al paciente como Estrategia de salud”. Una vez allí pude renovar mi voto docente de generaciones y generaciones de maestros, de los cuales todos somos deudores. Gracias a la Facultad y gracias a todos los alumnos que lo hicisteis posible. Os dejo una pequeña parte de lo que compartimos. Accede a la presentación de la Conferencia Accede al video de la Conferencia

«El Prozac de Séneca» y otros remedios

La realidad del utilitarismo ha llegado a su punto más álgido en los tiempos que corren. El ser humano occidental y moderno busca, de manera rápida, eficaz y obsesiva, la fórmula mágica para la felicidad de sus días. Producto de ello, son modas y costumbres que están arraigando en nuestros días, frente al desprecio de la tradición. Estamos en la época de la llamada “new age”, o nueva era, donde existe la creencia de que el ser humano necesita volver a los orígenes, a través de una espiritualidad descafeinada donde se mezcla en la misma coctelera, occidente y oriente, el yoga y el budismo, junto a las tradiciones chamánicas y el cristianismo. Son muchos los autores y profesionales, que se ponen las botas, literal y no metafóricamente, enseñando a los individuos cómo ser felices, cómo vivir en el aquí y el ahora y cómo si fueran gurús posmodernos, reinventan técnicas novedosas y resucitan tradiciones con el sello marketiniano de “productos de autoayuda”. Hace más de una década un exitoso libro, best sellers, titulado “Más Platón y menos Prozac”, inauguraba una corriente de pensamiento, donde se ponía en valor el sentido utilitario de la filosofía como producto de consumo para resolver los problemas. Incluso en USA se pusieron de moda los gabinetes filosóficos, que venían a sustituir a los gabinetes psicológicos y por supuesto, en una sociedad laica y desacralizada, al consejero espiritual. Estos bufetes filosóficos tratan de orientar a sus clientes a la hora de encontrar su camino y las respuestas a las cuestiones existenciales de todo individuo, a través de la corriente platónica, aristotélica, cartesiana o freudiana Este es el máximo sentido del utilitarismo moderno. Autores de culto, como Paulo Coelho o Jorge Bucay, venden miles y millones de ejemplares de sus relatos y novelas, donde supuestamente están las claves de la felicidad y de la búsqueda de la transcendencia. Asistimos así a la creación de productos marketianianos y edulcorados que ofrecen al hombre contemporáneo lo que este quiere leer y escuchar. Me recuerda a la adaptación de Walt Disney de los grandes cuentos de la tradición oral y literaria, que de ser relatos iniciativos sobre la vida, la muerte y la existencia, se convirtieron en enternecedores relatos que pierden las señas de identidad de sus ideas germinales. Por eso y muchas cosas más detesto los movimientos “new age” y todo lo que se asocia  a los mismos, como es la literatura de autoayuda. Sin embargo ha caído en mis manos un texto, que podría definirse de “autoayuda”, que ha focalizado mi interés y atención y que reactualiza y moderniza las teorías de mis filósofos preferidos, los estoicos y más concretamente del filosofo español Lucio Anneo Séneca y que se titula curiosamente “El prozac de Séneca”, escrito por un terapeuta americano llamado Clay Newman. En este texto se pone de manifiesto la teoría estoica sobre el buen vivir y la reactualiza con ejemplos del día a día del siglo XXI. El autor comienza con una declaración de intenciones y con una nota biográfica dura que relata cómo llegó a descubrir a los estoicos y a Séneca y asevera, como así hacían las tribus de las estepas americanas,“que la religión es para los que temen el infierno y la espiritualidad, para los que ya han estado en él”, en clara alusión a la noche oscura de los místicos cristianos. Las grandes virtudes de los estoicos y especialmente de Séneca, se centran en desarrollar la honestidad, la humildad, la consciencia, el silencio, la compasión, el desapego, la confianza, la obediencia y la aceptación. La máxima de Epíteto, padre del estoicismo acorde a “Señor dame serenidad para afrontar lo que no puedo modificar, la valentía de trasformar aquello que pueda modificar y la sabiduría para distinguir una cuestión de otra”, ha regido mi vida. Este texto nos pone de manifiesto que no hay que buscar en tradiciones milenarias y exóticas, las grandes soluciones a los enigmas de nuestras vidas, sino que solo necesitamos repasar con atención y detenimiento nuestra tradición, para encontrarnos soluciones y claves que nos harán más libres y por ello más felices. Yo sin lugar a dudas prescribo “Seneca cada 12 horas y Platón antes de acostar”.

El señor de la guerra y la Señora Matute

Hace muchos años vi una película que tuvo gran impacto en mi vida. Era una película de los años 60, protagonizada por el mítico Charlton Heston y que recreaba la edad media, sus luchas, sus vasallajes, sus justas y sus feudos. Su titulo es “El señor de la guerra” y fue dirigida con maestría por Franklin Schaffner. A cualquier amante del periodo del medievo, se la recomiendo, porque creo que pocos Films como este reflejan con tan profunda épica y lirismo, este desconocido periodo de nuestra historia. Es curioso, que este film inspirara toda la obra de un gran poeta español, Juan Eduardo Cirlot (1916-1973), que recreó, a lo largo de su vida, todo un ciclo de su obra, que se fundamenta en la visualización de una imagen, la de la bella doncella celta Bronwyn, que emergía de un lago. Esta visualización de la dama del lago, impacto la obra de Cirlot, como si esa imagen tocara su ánima y se hubiera encontrado, cara a cara, con el significado más oculto de la experiencia poética. En los grandes poetas, siempre podemos rastrear, esta suerte de apariciones espectrales o quizás estas percepciones sutiles, que son capaces de activar toda la imaginaria creativa. Saco a relucir esta cuestión, por la grata sensación producida por el libro “La torre vigía”, de la maravillosa Ana María Matute, que acaba de dejar el mundo de la materia para formar parte de las constelaciones planetarias. Según me sumergía en la lectura de este texto, golpeaba una y otra vez, la película de Schaffner en mi memoria. Y es que el libro de Matute recrea, con gran lirismo, a la par que un realismo descarnado, los espacios y tiempos del medievo. En un lugar indeterminado y en un tiempo indefinido, se recrea la historia del aprendizaje de un joven vasallo que iba para caballero. Espectacular hasta el delirio, la recreación de la quema de unas brujas o la muerte en combate. Leyendo este texo, que abrió la trilogía de Matute sobre la Edad Media, nos hace reconciliarnos con las obras de arte de lenguaje puro, sin adornos, pero con un poderoso imaginario que te lanza directamente hacia el mito. De su autora, ¿qué puedo decir?. Es una grande de la literatura universal, pero sobretodo y ante todo, era un gran ser humano, una mujer sabia, que rezumaba bondad y creatividad…

25 años siendo héroes

Uno de los textos mas queridos por mi, fue un modesto relato que humildemente escribí hace algunos años, y titulé “El camino de los héroes” y que incluí en un libro de relatos sobre experiencias en salud y enfermedad. Narra este texto, mi experiencia con un paciente de 14 años, llamado Israel, que me obligó a replantearme múltiples aspectos de mi profesión y de mi vida. El título procede de la clara y nítida creencia de que los pacientes de cáncer y sus familias, y más concretamente, los pacientes infantiles, son verdaderos héroes, héroes anónimos que se enfrentan a la enfermedad y a su destino final, con la heroicidad y fortaleza de quien sabe que no hay tiempo para relativismos y pequeñeces. Cuando falleció Israel, les regalé a sus padres un pequeño relato de la Dra. Elizabeth Kübler-Ross, que es todo un clásico, titulado “carta a un niño que va a morir de cáncer”. Se trata de un texto de Elizabeth a un niño que padecía la enfermedad y que, a su vez, le escribió una carta donde le preguntaba por qué él tenía que pasar por esta situación,  por qué tenía que sufrir; y si moría, qué es lo que le ocurriría. La Dra. Ross, construyó una hermosa metáfora de la crisálida que se metamorfosea en bella mariposa, una metáfora sobre la transformación, en la que ella afronta las preguntas de su pequeño escritor con amor, cariño y siempre veraz. Cuando entregué este relato a los padres de Israel, les comenté que debían ayudar a los padres que soportaban esta terrible vivencia que ellos habían transitado con dolor y angustia, que tendieran sus manos a otros. Nunca supe que hicieron, ni cuál fue su vida posterior, pues mis derroteros profesionales me llevaron a perder todo contacto. Era el año 1992 y desconocía que tan sólo 3 años antes, la heroicidad de seis madres con hijos que padecían cáncer, había cristalizado en la fundación de la asociación ASION, para ayudar a los niños oncológicos y sus familias. Hace unos días asistí en calidad de invitado a la celebración de su 25 aniversario y allí públicamente y con emoción recordé a Israel y su testimonio de vida; y allí, mirando a los ojos a los padres de los niños con cáncer, les di mi palabra de que haría todo lo posible por ayudarles a mejorar sus condiciones de vida. Gracias ASION por vuestro trabajo y compromiso, nunca os abandonaremos.