Julio Zarco

Sobre el mundo interno del ser humano, “ el imaginario del hombre”

En la editorial Atalanta, perteneciente a Siruela, aparece con una edición cuidada un libro raro, y es raro por su contenido y su forma de escribirlo. Se titula «REALIDAD DAIMÓNICA»  y su autor es un experto en psicología arquetipal, filósofo, analista y visionario, llamado Patrick Harpur. Las primeras páginas de este libro engañan, pues comienza hablando de apariciones de extraterrestres, OVNIS, apariciones de hadas, realidades mágicas, el YETI…, vamos que pensamos que nos hemos equivocado de libro y que hemos caído en el engañoso y promiscuo mundo de lo paranormal. Pero, poco a poco, nos vamos adentrando en sus hojas y es cuando el autor nos sitúa en la verdadera línea de lo que quiere expresar y dónde quiere llegar. El Ser humano posee un “imaginario” rico y desbordante, que en situaciones especialidades, traspasa los límites de la razón y se manifiesta y materializa en la realidad. En la antigüedad surgían apariciones de dioses, ángeles, entidades mitológicas. Posteriormente, los avances tecnológicos y científicos, trasformaron a nuestros dioses en  extraterrestes, sofisticadas maquinarias de control de nuestra mente y de la naturaleza. En la actualidad, la materialidad de la vida, la “coseificación de la existencia”, está tirando por tierra el imaginario de la humanidad, pero no debemos olvidar que el ser humano es un “Ser Imaginal” y el poder y la potencia de su mundo interno y, sobretodo del inconsciente colectivo, aflora en los más mínimos resquicios de su existencia. Cuando puede, este mundo imaginal aflora en sueños y fantasías y si el terreno es favorable…en la misma realidad. Os animo a que os acerquéis a la intensidad de la imaginación a través de Harper, en este texto o en otro mucho mas famoso y que puso a nuestro autor en la vanguardia del pensamiento, denominado «El fuego secreto de los filósofos». Ánimo y que no os de miedo viajar por vuestro propio mundo interno. Enlace: http://www.solodelibros.es/16/05/2007/realidad-daimonica-patrick-harpur/

Poco compromiso, poco trabajo, mucha crítica

El “sólo sé que no se nada” socrático se ha transformado en la sociedad contemporánea en “yo soy el que más sabe y los demás no tienen ni idea”; todo un elogio a la estupidez y cicatería humana. En estos últimos días insistentemente golpea mi mente la famosa frase del frontispicio de Delfos, atribuida al genial Sócrates: “solo sé que no se nada”, como un aserto lleno de “sapiencia e intensidad”. El hombre sabio es el que es consciente de su limitación y, desde su más absoluta humildad, reconoce la grandiosidad de la realidad y la complejidad de su naturaleza y la de sus semejantes. Ojeando a primera hora de la mañana los periódicos del sector, no sin cierta desidia, me sorprendo al contemplar la insensatez e ignorancia de algunos “supuestos dirigentes de la sociedad civil”. Representantes del mundo científico que llevan en la esfera de la ciencia más de 20 años, y que recientemente por haber accedido al mundo de la gestión de su sector, se permiten, en un encuentro con periodistas, criticar y tirar por tierra la gestión de sus predecesores, justo en el ámbito que a ellos les correspondía haber potenciado durante esos años de gestión de los otros (ya se sabe que “la mejor defensa siempre es un buen ataque”). No aportan ideas innovadoras, ni dicen cómo quieren llevar a cabo su nuevo proyecto, solo “descalifican por descalificar”, críticas vertidas en el calor del autobombo y el egocentrismo fatuo. ¿Es que estos señores científicos no saben que la ciencia, al igual que en cualquier otra empresa humana, solo se avanza apoyándose en el trabajo de los que nos preceden? Claro, que si los que preceden en dicha materia son ellos mismos, no me sorprende que tengan que “echar balones fuera”. En la misma página, me encuentro a un alto cargo de una corporación profesional que después de más de 10 años de gestión ineficiente de sustitución,  parece haber encontrado la luz y opta como candidato a presidir dicha organización,  prometiendo un giro estratégico en el rumbo de la misma, ¿conversión  mística o delirios de grandeza?. Ambos ejemplos muestran la incoherencia del ser humano cuando éste no está animado por valores morales y por las grandes ideas que albergan la mente humana virtuosa. A todos ellos, humildemente les recomiendo que lean con intensidad la ética de Aristóteles, donde se dice que el hombre virtuoso es el hombre que equilibra y armoniza su naturaleza con el cosmos, exigiéndose para ello humildad, prudencia, templanza y, ante todo, valentía.

Suplementos en la dieta: ¿salud o riesgo?

Los suplementos de ácidos grasos Omega-3 y vitamina B y su relación con cáncer en mujeres. Este es el titular real de un reciente artículo publicado en Archives of Internal Medicine, y que según alguna de las traducciones e interpretaciones realizadas del mismo, las mujeres que tengan un historial previo de patologías cardiovasculares podrían tener un mayor riesgo de sufrir cáncer tras incluir en su dieta durante un período de tiempo prolongado suplementos alimenticios a base de vitamina B y ácidos omega-3.   Este artículo pone una vez mas de manifiesto, cómo la ciencia en ocasiones realiza extrapolaciones y generalizaciones que, llevadas a la población general, se pueden convertir en informaciones erróneas y en muchas ocasiones producir alarma social. Ante estudios previos donde se relacionan a estos suplementos con un carácter protector ante ciertos tumores, surge este otro para confirmarlo, y obteniendo resultados contrapuestos. Aunque el periodo de estudio, de 5 años de este nuevo estudio, al que se hace referencia en la investigación, es un periodo no excesivamente largo dentro de lo que debe de ser un estudio longitudinal para poder observar los efectos positivos o negativos de determinados productos en la salud de los individuos, sí pone de manifiesto determinados determinantes de salud. Es bastante probable que se tengan que tipificar otro tipo de variables que pueden estar condicionando la salud, como por ejemplo, la influencia de presentar un estado no saludable previamente, el cómo interfieren determinadas patologías como las cardiovasculares y los fármacos administrados en la génesis de procesos oncológicos y cómo estos pueden coadyuvar en el metabolismo hormonal y a su vez este en la génesis tumoral. Aunque los estudios clínicos deben de tener un diseño sencillo y elegante, deben de recoger una muestra suficientemente representativa, un periodo de tiempo suficientemente largo y una disección de variables exhaustiva, que nos impidan sesgos metodológicos e interpretativos. Pero sobre todo es otra la moraleja que debemos extraer del titular, si nos leemos el artículo en versión original, y es que siempre debemos acudir a la fuente original en artículos científicos, por mas que el idioma nos influya para manejar otras más cómodas o accesibles. Como conclusión final al artículo que hoy os referencio: De momento, «cautela y animo para proseguir las investigaciones en este sentido». Referencia del artículo: B Vitamin and/or -3 Fatty Acid Supplementation and Cancer. Ancillary Findings From the Supplementation With Folate, Vitamins B6 and B12, and/or Omega-3 Fatty Acids (SU.FOL.OM3) Randomized Trial. Valentina A. Andreeva, PhD; Mathilde Touvier, PhD; Emmanuelle Kesse-Guyot, PhD; Chantal Julia, MD; Pilar Galan, MD; Serge Hercberg, MD. Arch Intern Med. Published online February 13, 2012. Disponible en: : http://extremelongevity.net/wp-content/uploads/fishoilcancer.pdf

Atención Primaria: es la hora de actuar

Los políticos son, como decía Winston Churchill “políticos de diseño, unidimensionales y sin carga humana”. En ocho años hemos visto pasar 5 ministros por el Paseo del Prado, todos nos han recibido con una afectuosa sonrisa, y con las tan traídas palabras que alegran nuestros oídos: “¡Qué importantes sois los médicos de Atención Primaria, sin vosotros el SNS no podría seguir funcionando!”. En la práctica esto se ha traducido en cero propuestas, ningún compromiso, nula implicación…; porque entendámonos, los políticos son los que tienen que estar a disposición de la sociedad civil, y no al revés. “Bien están los buenos pensamientos, pero resultan tan livianos como burbujas de jabón, sino los sigue el esfuerzo para concretarlos en acción”.                          Quién así hablaba, hace más de dos centenarios, fue y será uno de los grandes ciudadanos asturianos y gran español, cuyas enseñanzas y sabiduría aún siguen vigentes: Melchor Gaspar de Jovellanos. Y no puedo resistirme a utilizar al bueno de Jovellanos para hacer una traslación de su conocimiento y perspectiva, trasladándolos a la España del siglo XXI, y aplicándolos al sector sanitario, y más particularmente a los médicos de Atención Primaria españoles.                          Jovellanos propició el espíritu liberal, que desembocó en las Cortes de Cádiz, y pese a ser un referente intelectual y moral  de su época, supo ser prudente, discreto y humilde, sabiéndose replegar a un segundo plano cuando las circunstancias lo exigían. Y es ese el espíritu de los médicos de familia de España. Discretos y prudentes profesionales, que con su trabajo, día a día, en las miles de consultas y centros de salud españoles, contribuyen a la mejora de la calidad de vida y de la salud de los ciudadanos. Somos casi 40.000 médicos de Atención Primaria, y qué poco se nota nuestro trabajo en el escenario sanitario. Gracias a nuestra labor callada y sacrificada, que va desde el aviso domiciliario, hasta la consulta programada, la de urgencia, la de cirugía menor, el diagnóstico precoz del cáncer o la demencia, y …un largo etcétera; miles de consultas médicas, la mayoría con contenidos sociales, frecuentemente vivenciales, de seres humanos dolientes.                          Hace unos meses se producía la escenificación en el Ministerio de Sanidad del Primer Foro de Atención Primaria, que presidido por la Ministra de Sanidad del Gobierno de España entonces, reunía a todos los profesionales implicados en el sector de la Atención Primaria: sociedades científicas, organizaciones colegiales, sindicatos profesionales, Administración Sanitaria…. Una gran expectación rodeó el encuentro, pues por fin el Ministerio de Sanidad y Política Social accedía, después de casi dos años de intenso debate, a reunir en su seno a la médula de los profesionales de la Atención Primaria. Algunos, como un servidor, de naturaleza pesimista (o quizá más bien realista), no albergábamos grandes esperanzas, quizá una foto institucional, alguna vaga promesa, o la verbalización de las consabidas reivindicaciones de los profesionales de la Atención Primaria desde hace más de 30 años. Otros, la mayoría, esperaban el anuncio de grandes decisiones acerca del primer nivel, el incremento de la inversión, el mayor protagonismo de los médicos de familia, el cese de la burocracia administrativa en nuestras consultas, la apuesta por la autogestión… y un largo etcétera.                          La realidad nos dio la razón a los más cautos, es más, por no haber, no hubo ni foto institucional con los responsables máximos de la Administración Central (o sea, que también nos equivocamos en ello), y por tanto, la vaga promesa de una solución que se traspasa al futuro, se convirtió en un pensamiento desdibujado y pueril de: “dentro de 5 años ustedes tendrán más recursos… y todos sus problemas los habremos mejorado”. Ahora una nueva etapa política se abre con el cambio de gobierno y también de ministra; aunque, de momento, parece que ni estamos en su pensamiento.                          Son muchas las aportaciones con las que los profesionales intentamos contribuir, desde nuestra visión real del día a día en la consulta, con propuestas claras y concisas a la Administración Central y a las Autonómicas, desde el profesionalismo, que es apolítico, y desde una perspectiva liberal, como lo es nuestra profesión; entendida como la entendía D. Gregorio Marañón, no como opción política, sino como una aptitud ante la vida. Algunos nos hemos atrevido a formular cambios estructurales en el SNS, cambios en el modelo retributivo de sus profesionales, la reorientación del modelo socio-sanitario al paciente crónico, la gestión por procesos desde la Atención Primaria, la aplicación del desarrollo profesional continuo con implantación de modelos de re-certificación de competencias periódico; e incluso un Pacto de Estado por la Sanidad entre los partidos políticos mayoritarios, con vigor a medio y largo plazo…                          Todo ello queda en las hemerotecas para estudiosos y curiosos, sin que hasta el momento sirvan para aportar cambios sustanciales en el “nervio de la profesión”, en vosotros, en mí mismo, los médicos de familia. Tendemos a culpabilizar al Ministerio, al Consejero Autonómico, a los Sindicatos, a las Sociedades científicas… y a cualquiera que entendemos que nos representa, sin reparar que somos nosotros y sólo nosotros los que tenemos la llave de la solución. Todos y cada uno de nosotros, todos vosotros, con vuestro denodado trabajo del día a día, con vuestra ilusión, con vuestra dedicación, con vuestro conocimiento, sois, somos, los que tenemos las claves.                          Los políticos son, como decía Winston Churchill “políticos de diseño, unidimensionales y sin carga humana”. En ocho años hemos visto pasar 5 ministros por el Paseo del Prado, todos nos han recibido con una afectuosa sonrisa, y con las tan traídas palabras que alegran nuestros oídos: “¡Qué importantes sois los médicos de Atención Primaria, sin vosotros el SNS no podría seguir funcionando!”. En la práctica esto se ha traducido en cero propuestas, ningún compromiso, nula implicación…; porque entendámonos, los políticos son los que tienen que estar a disposición de la sociedad civil, y no al revés.                          Las centrales sindicales han perdido el norte y siguen ancladas en un sindicalismo decimonónico de lucha de clases, producto del evolucionismo social,

Influencia de la fibra en la dieta en los parámetros de control del diabético tipo 2

 La evidencia de la relación entre la ingesta de fibra y el control de la diabetes es controvertida. El propósito de este estudio fue determinar si un aumento de la fibra en la dieta afecta a los niveles de hemoglobina glucosilada (HbA1c) y de glucosa en sangre en ayunas en pacientes con diabetes mellitus tipo 2. Referencia bibliográfica:  Dietary Fiber for the Treatment of Type 2 Diabetes Mellitus: A Meta-Analysis.  Robert E. Post, MD, MS, Arch G. Mainous III, PhD, Dana E. King, MD, MS and Kit N. Simpson, DrPH. J Am Board Fam Med January-February 2012 25:16-23; doi:10.3122/jabfm.2012.01.110148     Objetivo. Departamento de Medicina Familiar de la Universidad Médica de Carolina del Sur, Charleston, febrero de 2012.- El objetivo del estudio es determinar si la fibra en la dieta de los diabéticos tipo 2 influye en los resultados de la glucemia basal y HbA1C. Resumen del artículo: Introducción: La evidencia de la relación entre la ingesta de fibra y el control de la diabetes es controvertida. El propósito de este estudio fue determinar si un aumento de la fibra en la dieta afecta a los niveles de hemoglobina glucosilada (HbA1c) y de glucosa en sangre en ayunas en pacientes con diabetes mellitus tipo 2.   Métodos: Se realiza una revisión de los estudios aleatorios publicados desde el 1 de enero de 1980, al 31 de diciembre de 2010, que implicaron como intervención un aumento en la ingesta de fibra dietética en pacientes con diabetes mellitus tipo 2, evaluando después la HbA1c y / o glucemia en ayunas.   Resultados: Quince estudios cumplieron los criterios de inclusión y exclusión. Los resultados en la media global de los pacientes diabéticos tipo 2 en los que se introdujo fibra en la dieta, en comparación con placebo, mostró una reducción de la glucosa en sangre en ayunas de 0,85 mmol / L (IC 95%, 0,46-1,25). La fibra dietética también tuvo un efecto sobre la HbA1c respecto a placebo, con una diferencia media global de una disminución en HbA1c de 0,26% (95% CI,0,02 a 0,51).   Conclusión: En general, una intervención con suplementos de fibra en pacientes diabéticos tipo 2 puede reducir la glucemia en ayunas y la HbA1c. Esto sugiere que el aumento de fibra dietética en la dieta de estos pacientes es beneficioso y debería fomentarse como una estrategia de manejo de la enfermedad. Artículo completo: disponible en: http://www.jabfm.org/content/25/1/16.full.pdf+html