LA ESTETICA DEL CUIDADO, LA DIMENSION DEL HUMANISMO

Siempre me he posicionado en contra de utilizar el término “Humanización”, por ser demasiado ambiguo y laxo. Y porque, realmente, el término más adecuado es el de “HUMANISMO”. Es decir, el posicionamiento filosófico que está anclado en una serie de dimensiones, cualidades o virtudes tales como la empatía, la compasión, la escucha activa, la atención o la comunicación correcta. La Humanizacion quedaría relegada a la acción volitiva de aplicar estas cualidades del humanismo a las personas, los espacios, los enfermos, etc. Por ello, debemos centrar nuestro objetivo en definir con claridad las dimensiones del humanismo, sus características, texturas y métodos de aplicación práctica. El contexto socio-sanitario donde el humanismo se hace Humanizacion, donde la característica del humanismo se aplica, es lo que denominamos HOMOSFERA SOCIO-SANITARIA. Para entender de una manera  adecuada esta Homosfera que está regida por procesos interrelaciones hay que aplicar una metodología sistémica, pues el principio fundamental del Humanismo y por lo tanto de la Humanizacion, es la RELACION; en este caso la relación entre personas (profesionales-pacientes, pacientes-familiares, profesionales-familiares, sistema sanitario-gestores, etc.). La homosfera está presidida por una naturaleza interrelacional y participativa, por ello en algunas ocasiones hablo de HUMANISMO PARTICIPATIVO.

Pues bien, para poder entender y percibir de manera adecuada esta homosfera hay que adquirir una “mirada estética”, es decir una forma de contemplar la realidad donde la percepción de la belleza sea la tónica general. Para ello debemos contemplar los seres humanos y nuestra relación con ellos, como si se tratara de obras de arte. ¿Acaso la vida de las personas, no es una sublime obra de arte, quizás la más excelsa? La percepción de las personas, las relaciones, las situaciones y por ello, la homosfera socio-sanitaria, debe estar precedida por una mirada estética cuyo valor fundamental es la ética, la ética del cuidado. Doy las gracias a la filósofa japonesa Yuriko Saito por descubrirme esta importante dimensión del humanismo en su libro “Estética del cuidado”. Ahora nos queda la misión de aprender como adquirir la mirada estética y hacer de nuestras vidas y las de los demás, una verdadera obra de arte.