Salud Mental

¿Qué haría Séneca con Donald Trump?

Asistimos expectantes  a las noticias políticas que nos vienen de USA sobre el mundo-Trump, sus salidas de tono, su xenofobia y misoginia y en definitiva en todo aquello que se ha convertido en producto de marketing  del “American Life”  del nuevo milenio. Me sorprendió un artículo que afirma que, desde el Departamento de Psiquiatría de Harvard University se realiza un perfil psicológico del nuevo presidente, aludiendo a que tiene una personalidad narcisista, megalómana, con claros rasgos paranoides. Incluso se habla de realizarle un peritaje psiquiátrico con el objetivo de, Constitución en mano, inhabilitarle como mandatario.   Esta situación me ha recordado que, estadistas como Trump han existido muchos a lo largo de la historia, algunos presidentes, consejeros, ministros más desconocidos y otros grandes personajes de la historia, casi siempre en sus páginas negras: Nerón, Calígula, Hitler y un largo etc. Todos estos hombre tenían y tienen ministros y consejeros cuyo objetivo principal es la buena gobernanza, ser justos y buscar el bien de la comunidad y del individuo. Muchos de estos hombres fueron molestos para el poder imperante y fueron eliminados metafórica o literalmente (Sócrates, Cristo, Gandhi…). Otros  trataron de sobrevivir haciéndose parte de las intrigas políticas y siendo verdaderos zorros taimados que buscaban el halago del soberano sin seguirle hasta el final en sus delirios. En la Roma imperial el cordobés-romano  Séneca, uno de los padres del estoicismo fue maestro y tutor de Nerón. Entre sus luces y sombras como persona y como filósofo, trató de minimizar el impacto negativo de su pupilo, pero también fue contemplativo y apoyó algunas de las locuras del soberano. Finalmente murió por determinación del Emperador, suicidándose cortándose las venas y tomando cicuta. Pese a las enseñanzas morales, éticas y literarias de Séneca hacia Nerón desde que éste tenía 12 años, ni el maestro pudo instruirlo, ni el pupilo dejó de ser un loco sanguinario. ¿Cuestión de herencia? ¿Cómo debería proceder un sabio virtuoso y estoico que trabaja y está gobernado por un individuo psicopatológico? Esta es una difícil cuestión que plantea la esencia fundamental de la filosofía, que es el conocimiento para el buen gobierno y la buena vida de individuos y comunidades. El sabio estoico ante todo debe de ser virtuoso, racional, valiente, austero y con serenidad interior. Sus decisiones deben de estar basadas en minimizar los daños y reorientar la conducta del otro para que éste sea consciente del buen camino, del camino de la naturaleza, lo fluido, lo no forzado. Desde la serenidad y la asertividad, proponer el camino y con templanza de carácter llevar a buen término las actuaciones del líder emperador. Nunca seguir el rollo al líder, nunca reforzarlo, ni aplaudirlo, siempre mantenerse firme con ligeras inflexiones. Seneca no fue así y pese a ello, Nerón ordenó su ejecución. Sócrates o Epíteto, se habrían mantenido firmes, por lo cual se habrían marchado (lo menos probable), o habrían sucumbido por coherencia a sus principios. Me imagino si, en mi caso la vida me pusiera en suerte un tirano, qué haría. Supongo que adoptaría la postura socrática y estoica, me mantendría firme en mis convicciones y si no pudiera conseguir reconducir el tema, me marcharía siguiendo el principio de ahorro de energía.

Risas que curan y “dan vida”

El humor es un ingrediente imprescindible de la buena salud. Desde la época de la escuela hipocrática ya se asociaban determinados tipos morfológicos con el carácter y el sustrato emocional. De todos es conocida la clasificación tipológica constitucional de la medicina clínica alemana, de mitad del siglo pasado, heredera del viejo maestro griego, que clasifica en 3 tipos: pícnico-atlético-leptosómico. Concretamente el tipo pícnico o flemático, a  modo de Sancho Panza, es el individuo terrenal, gustoso de los placeres de la vida, hedonista y epicúreo por excelencia y con buen humor. Y es que la risa, el humor y el optimismo, son la mejor medicina para el cuerpo y para el alma. Prueba de ello, atestiguado por le evidencia científica, es que la depresión y la melancolía, generan inmunodepresión y por ello facilita la aparición de otras enfermedades, desde un simple catarro… hasta otras relacionadas con padecimientos oncológicos. Tal es así que da lugar al resurgir de una nueva ciencia: la psicoinmunología. Desde hace muchos años vengo pregonando que los establecimientos sanitarios, tanto centros de salud, como hospitales, deben humanizar sus espacios y personalizar la asistencia, para dejar de ser lugares insanos, medicalizados, con olores extraños, colores mortecinos y conductas robóticas. Parece que de una manera paradójica, hemos olvidado que quienes utilizan sus servicios, son seres humanos dolientes, asustados, aquejados de dolor físico, psíquico, espiritual y sobretodo, confrontados a su propio destino. Debemos abrir los hospitales a la cultura, el humor, la música y, en definitiva a la vida, pues es allí, donde más vida se necesita. Recuerdo con mucha ternura la película del recientemente desaparecido Robín Williams, donde da vida a un médico pediatra que utiliza el humor como herramienta con sus pequeños pacientes oncológicos, para arrancarles una sonrisa e insuflarles vida. La película se titula “Pach Adams”, es la vida real de un profesional americano e ilustra el espíritu y la pagina web de la Direccion General de Atención al Paciente del Servicio Madrileño de Salud. El otro día, gracias a la firma de un acuerdo entre el SERMAS y la Fundación PayasoSalud, pudimos llevar humor y sonrisas a los pacientes dializados y oncológicos del Hospital de Getafe en Madrid. Fue maravilloso contemplar los rostros extasiados de los pacientes ante las ocurrencias de los clowns y lo más sorprendente: me hizo reencontrarme con la condición humana de la medicina.

Un ejemplo de Resiliencia

Está de moda hablar de Resiliencia. No hay más que ver el número de veces que se ha compartido una información que difundi hace unos días en las redes sociales. … Y hablando sobre el tema,  hace pocos días he podido ver el film dirigido por Angelina Jolie que lleva por título “Invencible”, y que narra la historia verídica de un atleta Ítalo-americano, Louis Zamperini,  que compite en los juegos Olímpicos de Berlín y posteriormente su carrera deportiva se ve truncada por la aparición de la Segunda Guerra Mundial.  La cinta muestra de una manera ejemplar  el esfuerzo por la lucha y superación de un deportista de élite y sus vivencias cuando su avión es derribado en el Pacifico y durante más de un mes sobrevive a la deriva y es hecho prisionero en un duro campo de concentración japonés, posterior a su rescate. Aunque el fim tiene una ejecución impecable a mi entender, y el guion de los hermanos Cohen es potente, desde mi punto de vista los personajes, y sobretodo el protagonista, nos deja con la miel en los labios, siendo un personaje plano, una pobre victima de las cientos de crueldades de la guerra y de sus ejecutores, pero sin reflejar ni un atisbo el motivo e instrumento que mueve su fuerza interior, que lleva a un ser humano a superar todos sus obstáculos, lo que la moderna psicología  denomina como “resilencia”. Todos los días podemos contemplar esta capacidad en muchos enfermos crónicos, en muchas personas que superan la indigencia, el paro, la quiebra económica, moral, familiar y personal, en las grandes tragedias y también en nuestra vida cotidiana. En muchas ocasiones he puesto como ejemplo de resilencia al psiquiatra Vienes, Víctor Frankl, que deja palpable su experiencia en el libro “El hombre en busca de sentido” y en su particular psicoterapia la Logoterapia. El Ser humano para vivir necesita creer, da igual en que sea, en Dios, en Ala, en Jehová, en sus propios valores, en la belleza, en el amor o en la solidaridad. Porque también el Ser humano necesita ayudar a los demás; y así Víctor Frank comprueba, cuando todo lo tiene perdido en el campo de concentración, que la ayuda a los demás, le hace estar vivo. Y el Ser humano también necesita perdonar sin exclusiones, perdonarse así mismo y perdonar a los demás, aunque hayan sido sus verdugos. Expresar esto, es lo que echo de menos en el film de Jolie, poner de manifiesto qué es lo que mueve esa fuerza irresistible de superación, que sin duda Zampelini conocía. ¿Conoces tú la tuya?.

Guía de Duelo adulto para profesionales socio-sanitarios

Desde el momento en que un enfermo terminal es ingresado, hasta los instantes previos a su fallecimiento, el profesional socio-sanitario a menudo debe dar respuesta a los primeros síntomas del duelo entre los familiares que acompañan al paciente. Su intervención resulta crucial para la superación posterior de un proceso que, si no se atiende correctamente, puede degenerar en problemas de salud más graves. Estudios recientes han puesto de manifiesto la importancia que tiene el apoyo emocional de los sanitarios a los pacientes y familiares durante los momentos previos a un fallecimiento y cómo su intervención influye directamente en la evolución posterior del duelo. De hecho, se ha demostrado que la intervención terapéutica eficaz en los dolientes ayuda a disminuir la sensación de desesperanza, depresión y ansiedad. Por este motivo el equipo de expertos de la Fundación Mario Losantos del Campo (www.fundacionmlc.org) ha elaborado la “Guía de Duelo Adulto”, un manual gratuito que ofrece a los profesionales socio-sanitarios información sobre cómo afrontar el duelo y mejorar la atención a los dolientes, además de proporcionarles herramientas para gestionar las situaciones de gran intensidad emocional. La guía está disponible para su descarga gratuita en la página web de la fundación: http://www.fundacionmlc.org/web/uploads/media/default/0001/01/guia-de-duelo-adulto.pdf Contenidos de la guía El manual ha sido elaborado por las psicólogas de FMLC Sara Losantos, Patricia Díaz y Pilar Pastor, que cuentan con más de una década de experiencia en la atención terapéutica de personas con duelo complicado. Los contenidos de la guía están orientados a todo tipo de profesionales sanitarios (médicos, enfermeros, psicólogos), con el fin de que puedan atender mejor al paciente y su familia durante el proceso de enfermedad, pérdida y duelo. Escrita con un estilo claro e ilustrada por Malagón, la guía ofrece claves sobre el duelo a todos los niveles de intervención: ya sea en acompañamiento, asesoramiento o terapia. Sus contenidos van desde las definiciones más básicas –qué es el duelo, implicaciones físicas, ideas erróneas sobre el mismo- hasta la atención del duelo en situaciones especiales y delicadas, como pueden ser los casos de suicidio o de muerte perinatal. Para descargarla gratuitamente, hacer click aquí:  http://www.fundacionmlc.org/web/uploads/media/default/0001/01/guia-de-duelo-adulto.pdf

Un nuevo estado de la conciencia: consíguelo con la Sofrología

A finales de los años 60, en un hospital madrileño, un joven psiquiatra de origen colombiano, le pedía permiso a su Jefe de Servicio, el mítico Dr. López Ibor, para hacer su tesis doctoral sobre la influencia de los estados meditativos en la actividad cerebral. El Dr. López Ibor, con la amplitud de miras intelectual que le caracteriza y su aguda intuición, le animó a buscar meditantes para poder tener una casuística adecuada, es decir, como decimos en ciencia, “una N”, que fuera representativa para el estudio. En la España del tardofranquismo, hallar personas que se dedicaran a la meditación era algo bastante inusual. Por ello, este joven psiquiatra, viajó a la India, China y Japón, con un viejo electroencefalógrafo portátil, realizando miles de registros cerebrales y observando lo que acontecía en lo más intimo del cerebro humano, cuando una persona  adopta una metodología  meditativa. Después de 5 años de intenso trabajo y múltiples viajes, regresa a España, monta y analiza su material y concluye que es posible, mediante una serie de técnicas, alterar los ritmos eléctricos del cerebro y además, observa que estos ritmos alteran la conciencia, ampliándola e incrementando los beneficios en la salud física y mental. Nuestro joven psiquiatra, «remasteriza» los ejercicios de yoga, zen y meditación tibetana y añade técnicas cognitivistas y, como resultado, crea un método occidental de meditación y trabajo con la mente, que tendrá un gran impacto en la salud integral del ser humano. A este nuevo método le denomina «conocimiento de la mente en armonía« o lo que es lo mismo, lo rebautiza en griego con su traducción: SOFROLOGIA. El nombre de su creador, un gran desconocido, Alfonso Caycedo. Llevo más de 25 años entrenando a pacientes con este método y los resultados son alentadores en múltiples circunstancias, desde trastornos mentales o del aprendizaje, hasta patología cardiopulmonar y psicosomática, y también en medicina paliativa. En este punto, me asalta la duda, de si el padre de la medicina psicosomática, el Dr. Rof Carballo, coetáneo de Caycedo, seria conocedor de esta técnica. Lo investigaré y os mantendré informados, y si alguno de vosotros me puede ayudar, lo agradeceré.