Museología

Fotopintura de lo cotidiano: “La lechera de Vermeer”

Siempre había pensado que el  famoso cuadro del pintor holandés Johannes Vermeer era de grandes dimensiones, quizás porque los libros donde había visto reproducida esta escena, se centraban en algunos detalles, el delantal de ese color “azul Vermeer”, la jarra de la leche, el pan,… y en definitiva la descomposición de la luz en múltiples átomos y corpúsculos de luz, que hacen vibrar el ambiente, es decir que dotan a la atmósfera de profundidad, dimensión y realidad. Este verano acudí con mi familia a Holanda y entre los objetivos estaba visitar los trabajos de Rembrandt, van Gogh y Vermeer. Han sido tantas las veces que he visto la fotografía de uno de sus cuadros más famosos  “La lechera”, que en mi mente era capaz de recordar cada uno de sus detalles. En el museo del pintor en Ámsterdam, este cuadro ocupa una pared junto a otros lienzos del autor. Es un lienzo pequeño, discreto. Lo primero que pensé, es que se estaba produciendo una ofensa a este lienzo y que debería ocupar por sí solo toda una pared. Cuando entro en la sala, lo hago d una manera reverencial, como cuando entras en una iglesia y te dispones a rezar. Me quedé parado delante del lienzo: “lo he visto tantas veces en fotografía”. Nunca se me olvidara la primera vez que reparé en él por casualidad y me quedé prendado de su sencillez y complejidad, a la vez. Tendría unos 9 años y mis padres me habían regalado una enciclopedia de la editorial Salvat. Pretendía buscar en ese tomo a mi autor preferido por entonces, Jules Verne, y allí, al lado del mago francés, se encontraba la “Lechera de Vermeer”. Casi no pude leer lo que venía en el texto sobre el escritor francés, por la fascinación que me producía el lienzo. Fascinación que recreé delante del mismo, y en fracciones de segundo toda mi infancia pasó por mi memoria y mis sentidos. Por aquellos entonces pensé que se trataba de una lechera asturiana, más tarde me enteré que era holandesa, pero las diferencias eran pequeñas. Una muchacha joven y fornida, del campo, que acaba de ordenar a sus vacas. En sus ropas y, sobretodo en su delantal, aún se puede oler el aroma del estiércol, el olor agrio de la leche y esa actitud cansada y entregada a la rutina de la mañana. Prepara un desayuno a base de pan y leche. El pan de hogaza espera a ser consumido, está recién sacado del horno y su corteza rugosa hace pensar en un pan trabajado en el mismo lugar.  Vermeer  fue un  “fotógrafo” de su época, sus lienzos se convierten en instantáneas de lo cotidiano, en pequeños escenas de lo diario, donde sus personajes, envueltos en esa luz especial, las transforman en algo entre sobrenatural y onírico. Este verano paseando por las viejas calles de Delft, pude llegar a entender lo que el maestro había captado, la luz espesa, anaranjada y densa de sus rincones y calles.

Nuevos tiempos, para una nueva RANM

Estos días la Real Academia  Nacional de Medicina (RANM)  está de actualidad pues se ha producido el relevo estatutario que posibilita el cambio de parte de su Junta Directiva, entre ellos el Presidente y el Secretario de dicha Institución. Atrás han quedado cuatro magníficos años de gestión del Profesor Díaz-Rubio, Catedrático de Aparato Digestivo del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, que han conseguido modernizar su estructura, dotarla de capacidad de interlocución, profesionalizándola y convirtiéndola en algo más que un lugar de reunión  de los científicos más relevantes de nuestro país. Tras unas elecciones democráticas, el nuevo Presidente elegido ha sido el Profesor  Joaquín Poch Broto, Catedrático de Otorrinolaringología de la Universidad Complutense y Jefe de Servicio del Hospital Clínico de San Carlos. Si bien el listón marcado por el  Dr. Díaz-Rubio es  muy alto, el  Dr. Poch, colaborador como Vicepresidente del anterior  y hasta entonces Director Médico del Hospital Clínico, es un hombre inteligente y sagaz y como buen clínico y cirujano, decidido, con gran experiencia en la gestión y al que le gusta plantearse retos de altura. Durante el mandato del Dr. Díaz -Rubio ha visto la luz el primer Diccionario de términos médicos en español, de la mano del también Académico, Dr Antonio Campos. Además se ha perfilado la planificación de lo que es el  mayor reto cultural de nuestro país, la creación de un Museo Nacional de la Medicina, que se conoce ya como Museo Nacional de Medicina Infanta Margarita (MMIM). Este museo se lleva gestando desde hace algo más de dos años y en estos momentos un grupo de Académicos de la RANM junto a otros técnicos especialistas están elaborando el Plan Museológico y las gestiones para conseguir el contenedor, con gran apoyo, no solo de la Casa Real española, sino del  Ejecutivo de la Nación, del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid y del propio Ayuntamiento de la capital. Este es, sin duda un proyecto apasionante, singular y pionero en materia museológica en España . Pero el  Dr. Poch y la RANM, tienen un reto  si cabe aun mayor que los expuestos anteriormente. El Dr. Díaz- Rubio, ya avanzo en varias ocasiones que la RANM tendría que ser un lugar de obligada confluencia de la Sanidad Española y por ello un lugar de consulta, de debate y de reflexión. Ese es el legado ante el que se enfrentan  los actuales responsables de su gestión, el de convertirse en lo que siempre había sido y debería seguir siendo: un referente de la ciencia médica  nacional e internacional. Así lo contemplan los nuevos estatutos de la RANM y así lo quiere la nueva Junta Directiva. Sin solaparse con la función de colegios profesionales y de sociedades científicas, de manera aséptica, imparcial, con rigor científico y desde la experticia y la excelencia, la RANM, es el lugar adecuado, para facilitar el avance de la medicina española, es el lugar donde confluyen la Educación Médica con la Investigación y el Ejercicio clínico. Este reto de gran envergadura y calado, sólo será posible gracias a personas con visión estratégica y calidad humana y profesional. Auguro grandes éxitos en esta nueva etapa y estoy convencido que los nuevos cimientos del edificio de la ciencia española están sólidamente  anclados en un fértil pasado y en un prospero futuro.

Cruz roja: pasión por la ayuda humanitaria

En el año 1859 un empresario suizo presencia el desastre dantesco de la guerra franco-Italiana en Solferino, donde más de 40.000 personas yacen moribundas en el campo de batalla sin atención, no sólo médica, sino tampoco humanitaria. Este empresario se llamaba Henry Donante y sus experiencias las plasmó en el libro “Recuerdo de Solferino”. Sus reflexiones planteaban que la guerra no entraba en competencia con algo que está por encima de los conflictos, como son los derechos humanos, y por ello planteó la creación de sociedades de socorro para los tiempos de paz, que tuvieran intervenciones durante los conflictos bélicos, donde primaran por encima de todo, el trato humanitario. Esta idea la traslada Donante a la sociedad ginebrina de utilidad pública, donde es muy bien acogida por 4 de sus máximos representantes y de esta manera se constituye el llamado históricamente “Comité de los Cinco”, que en el año 1863 promueven la creación del Comité de la Cruz Roja. El impulso humanitario  es de tal potencia y calado, que tan solo un año más tarde, en 1864, se firma un documento por 14 naciones que constituye la Primera Conferencia de Ginebra y que será la base de todo el desarrollo posterior, no sólo dela Institución, sino también del movimiento humanitario moderno hasta la actualidad. El séptimo país que subscribióla Conferenciade Ginebra fue España, por lo cual nuestro país ha estado en los orígenes históricos de la institución dela Cruz Roja desde sus albores. El movimiento dela Cruz Roja en España, estuvo auspiciada por la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén. En el mismo año, en 1864, y desde los tiempos más iniciales participó en conflictos bélicos, como la guerra franco-prusiana en 1870, donde se realiza el primer envío de ayuda humanitaria y enla Guerra Carlista de 1872. A principios del siglo XX, y con motivo de la guerra del norte de África, el desarrollo de Cruz Roja en España fue considerable, llegando a la creación de casi 40 hospitales en la zona. Debemos destacar en esta época la figura de Carmen Angoloti, Duquesa dela Victoria, figura señera de la enfermería española y de la institución de la Cruz Roja. Debemos a este tipo de figuras y al apoyo de la Casa Real española a lo largo de los siglos, el haber sabido captar el verdadero espíritu humanitario de la institución y haber facilitado su desarrollo. Es de destacar igualmente los avances en el campo social de la Institución, creando acciones de gran trascendencia social y sanitaria, como los puestos de socorro  en carretera en los años 70, las labores dela Cruz Roja del mar, las campañas de donación de sangre y la atención a colectivos vulnerables. En la exposición que bajo el titulo “Cruz Roja: pasión por la ayuda humanitaria”, se desarrolla en la Real Academia Española de Medicina se pone de manifiesto a través de una interesante iconografía fotográfica y de cartelería, esta intensa y crucial historia de la institución, junto con la proyección de un video institucional sobre los objetivos de Cruz Roja y una interesante recreación histórica de un puesto de socorro de principios del siglo XX. Podéis disfrutar de ello hasta el 29 de junio en la calle Arrieta, 12. ¡No os lo perdáis!.

Museo de Anatomía Humana de la UCM. Salvemos nuestro patrimonio

Pocos conocen que en un frio pasillo de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), existe un sorprendente museo denominado » Museo Javier Puerta», en honor y homenaje al desaparecido Catedrático de Anatomía de esa misma Universidad. Este museo pertenece al departamento de Anatomía, cuyo actual Catedrático, el Profesor José Ramón Sañudo, acompañado por sus colaboradores, como el profesor Fermín Viejo, intentan mantener, recuperar y potenciar un museo único en España, y junto con alguno de las mismas características existente en Florencia y Viena, únicos en el mundo por su riqueza y originalidad. Hace unos días, un grupo de amigos, entre los que se encontraban el Prof. Juan Luis Arsuaga, Director del Museo de la Evolución Humana, del Instituto Carlos III y de las excavaciones de Atapuerca y mi buen amigo y doctorando Aser, tuvimos el privilegio de asistir a una visita guiada por el museo de Anatomía antes referido, de la mano del Dr. Sañudo. Aunque yo lo conocía y esta era mi segunda visita, la riqueza e intensidad de la misma, de la mano de su responsable, me hizo apreciar múltiples matices y detalles, que de otra manera me habrían pasado desapercibidos. En primer lugar y para quien no lo conozca, quiero animarle desde este blog a que lo haga. Es un museo donde se encuentra la colección más numerosa de reproducciones en cera de piezas anatómicas a tamaño natural de todo el mundo, siendo casi 3.000 con las que cuenta el museo de Anatomía de la UCM. Estas piezas son del siglo XVIII y están en perfecto estado de conservación. Aunque todas son espectaculares y parecen sacadas de un texto de Vesalio, una llama poderosamente la atención, la que refleja a una mujer embarazada, recostada en un sillón, con todo su abdomen abierto, mostrando el útero y el feto con gran lujo de detalles. Esta pieza, al igual que las demás, son piezas de gran valor artístico, al igual que docente y pedagógico, pues sobre ellas se enseñaban en las antiguas aulas de medicina, ante la imposibilidad manifiesta de conseguir cuerpos humanos para el aprendizaje de los alumnos de medicina. Si alguien quiere contemplar «arte y medicina», debe de visitar este museo, que ante el abandono de las autoridades académicas, fundamentalmente el rectorado de la UCM, no recibe subvenciones, ayudas, ni colaboraciones, ni antes ni ahora. El Dr, Sañudo y el Dr. Viejo luchan ante las inclemencias académicas por amor a la ciencia, con gran sentido de la responsabilidad y del deber y, por qué no decirlo, también del honor, tratando de preservar un legado, que junto a la colección de cráneos de Oloriz y la embrioteca del Departamento, son las joyas de la corona.  La humedad se ha convertido en auténticos lagos, el moho crece en las paredes, poniendo en riesgo las piezas, entre las que se incluyen también varias momias y esqueletos de malformaciones óseas.  Ventanas rotas, falta de control de las condiciones ambientales, suciedad y desidia por parte de mi querida Universidad, ponen en riesgo una colección única, que si estuviéramos en otro país, seguro sería elogiada, reivindicada y estudiada. Pero amigos, esto es España y ya se sabe…! que innoven otros!. Véase  este texto como lo que es, una reivindicación ante las autoridades universitarias, encabezadas por el Dr. Carrillo, actual Rector de la misma y como un texto homenaje, en primer lugar al Prof. Puerta Fonolla, que fue la persona que garantizó la pervivencia, no sólo de esta colección, sino de la gran tradición de la escuela anatómica española, que desde Cajal y Oloriz, nos lleva, pasando por el Prof.  Julián de la Villa, al Prf. Ors Llorca y el Prof. Oliveros. Tuve el privilegio de disfrutar de su magnífico magisterio siendo alumno interno en el Departamento que él dirigía. También quiero destacar la gran labor del Prof. Sañudo, actual catedrático, persona prudente, amante de la ciencia y del arte, que con su gran magisterio, hace que nos sintamos orgullosos de nuestros hombres de ciencia y nuestra tradición científica. Enlace: http://www.ucm.es/info/museoana/historia/index.htm Te adelanto una pequeña visita virtual:  

¿Hombre o simio evolucionado?: Museo de la Evolución Humana

Un buen amigo mío en una ocasión, tomando un café me comentaba: “ los humanos solo somos simios especializados”, a lo cual yo le discutía las bondades de la trascendencia del ser humano, su faceta espiritual y trascendente, las expresiones artísticas, la ética, los grandes logros de la humanidad, etc, pero él solo decía: “ desengáñate solo simios..”. Quien pronunciaba esta afirmación tan categórica es posiblemente una de las autoridades científicas mas importantes en el mundo de la paleontología y la evolución humana, Juan Luis Arsuaga. Y es que Juan Luis, además de su calidad humana y profesional, es un apasionado de la vida y de la investigación. Saco aquí a colación su nombre, porque ha sido uno de los impulsores del Museo de la Evolución Humana de Burgos, que recientemente he visitado y el cual recomiendo con viva intensidad. Los descubrimientos de Atapuerca llevan facilitando a los investigadores de la evolución humana más de 20 años de satisfacciones y como dice Arsuaga: “Y los años que aun queden, que son muchos”. Eso es cierto, a tenor de que tan sólo se han procedido a una mínima parte de trabajo en las excavaciones y que aún le quedan muchos mas años para tener una visión general de todo el árbol genealógico humano. El Museo de la Evolución Humana es un museo que merece la pena visitar por varios motivos. El primero de ellos y quizás el más importante es porque tiene expuestos gran parte de los restos óseos de los primeros pobladores europeos descubiertos hasta la actualidad. Estos restos óseos, junto con los de los animales pobladores de la región y el descubrimiento de los utensilios y herramientas de caza y otros, ayudan a recomponer la vida de estos hombres; lo llevó a encontrar, desde los ritos funerarios de la antigüedad, hasta los primeros indicios claros de canibalismo en estos grupos humanos. Toda la primera planta  y sótano está dedicada a la reconstrucción de la vida de los primeros pobladores y la exposición de sus restos óseos. Pero otro de los motivos para visitar este museo, es que es el único en nuestro país que aborda de una manera didáctica, amena y pedagójica la teoría de la evolución humana. Muestra de ello es el espacio dedicado a Darwin y a la creación de su teoría evolutiva, basándose en trabajos previos de Lamarck, Wallace e incluso Huxley. Allí se muestra una reproducción a tamaño real del barco que utilizo Darwin en el apasionante viaje a lo largo de los mares, el Beagle, prototipo de las expediciones científicas de los siglos XVIII y XIX. Por último otro motivo de especial interés de este museo sobre todo para mí, quizá por mi condición de médico, es el espacio dedicado a Santiago Ramón y Cajal y sus estudios sobre el cerebro de los mamíferos. Gracias a los estudios del Nóbel español, por cierto uno de los 10 científicos más citados en revistas de impacto internacional, sabemos lo que sabemos de la estructura, organización y funcionamiento del cerebro humano. Pueden existir muchos motivos mas para la visita a este museo burgalés, aunque en mi caso, quizás sea la amistad y la admiración que profeso a un gran científico español, premio Príncipe  de Asturias y que aun así no me termina de convencer sobre el tema de que los humanos solo somos simios  especializados.