Desarrollo Profesional

Consentimiento informado y firmado, pero sobre todo consensuado

En varias ocasiones he resaltado en este blog la enorme importancia de la investigación biomédica y los crecientes obstáculos que en los últimos tiempos se ciernen sobre ella, motivados sobretodo por la crisis económico-financiera, que está llevando en nuestro país, a una desinversión del I+D+i. Pero dejando a un lado esta situación que siempre denunciaré como insostenible y no razonable, quiero centrar hoy mi interés en un artículo realizado en la Mutua de Tarrasa durante el periodo 2005-2009, en el que se pretende evidenciar la importancia que poseen los consentimientos informados en la ejecución de los ensayos clínicos. La incorporación del consentimiento informado a la práctica clínica convencional, es una herramienta de gran utilidad siempre y cuando se den dos importantes circunstancias: La primera que sean claros, concisos y entendibles, y la segunda, que vayan complementados con la información y comunicación adecuada por parte del profesional sanitario. De no cumplirse estas dos premisas fundamentales, el consentimiento informado pierde su verdadero valor, para convertirse única y exclusivamente en un mero papel, cumplimentado para ejecutar un simple trámite administrativo y como herramienta de protección legal del profesional y del propio sistema sanitario. Si me gustaría hacer aquí una reflexión al respecto, pues cada vez es más frecuente observar esta desvirtuación del consentimiento informado, sobretodo en la ejecución de pruebas complementarias, donde se insta al paciente a la firma de un documento, sin previa lectura siquiera, en  un lugar inadecuado, sin cerciorarse de su verdadera comprensión y alegando: “firme esto, es sólo para que nos autorice a hacerle la prueba”.Creo que no es poca la labor docente e informativa que debe de hacerse entre el personal sanitario y sobre todo de cara a los futuros médicos, (con los que comparto la información en ppt que entrego a mis alumnos de la Facultad de Medicina),  para orientar de manera adecuada el objetivo y naturaleza del consentimiento informado. Este artículo que hoy os enlazo, evidencia que por lo general, los pacientes que acceden a participar en estudios clínicos, lo hacen en mayor proporción cuanto más cuidadoso se es en la información del consentimiento informado y cuanto mejor sea la relación comunicacional entre paciente y profesional. Esto no pone nada mas que en evidencia, la importancia crucial que posee una buena comunicación y que toda información es siempre poca, cuando tenemos que corresponsabilizar al paciente en la toma de decisiones de su salud.  Referencia artículo: David Pedrazas, Nuria Giménez, Susana Redondo, Roser Font y Salvador Quintana. Ensayos clínicos, consentimiento informado y negativas a participar: percepción del investigador. ICB digital 2012; n.77:1 a 15 Acceso al artículo completo en este enlace: Para acceder al ppt pincha en el siguiente enlace:

¿Importa a las Sociedades Científicas nuestro desarrollo profesional?

La formación académica debe transformarse en un proceso de aprendizaje activo, profundo y enfocado a la adquisición, mantenimiento y potenciación de habilidades que mejoran el ejercicio clínico. Tradicionalmente la formación académica ha sido impartida por universidades tanto para la obtención del grado de médico, como el de doctor, así como el desarrollo de los programas de formación de médicos internos residentes. Estas etapas clásicas de la formación dotan al individuo de una serie de conocimientos básicos y complejos que la facultan para el desarrollo de su profesión en un ámbito determinado. Los Colegios Profesionales han participado de manera poco activa en los procesos de educación médica, habiendo concentrado su esfuerzo docente y formativo en aspectos deontológicos y éticos de la profesión médica, o bien siendo meros escenarios donde las Asociaciones Científicas y Profesionales exponen sus conocimientos de manera tradicional y académica al resto de sus compañeros, eso sí exigiendo un perfil determinado al profesional para seguir ejerciendo (validación periódica).  La cuestión básica es preguntarse si las Sociedades Científicas tienen algún papel relevante dentro de los nuevos escenarios educacionales ó tan solo son estructuras cuyo fin son ellas mismas. Las Sociedades Científicas son estructuras complejas, profesionales, sin ánimo de lucro cuyo fin fundamental es la generación de conocimiento, la investigación, y la formación del colectivo al que representan. La formación que se realiza desde una Sociedad Científica es una formación “Académica-tradicional”, no reglada, que obedece a intereses, en la mayor parte de los casos, no profesionales y que esta condicionada por los intereses de grupos de presión dentro de la propia Sociedad, ó en el peor de los casos, gira entorno a intereses comerciales de la industria farmacéutica y a las necesidades de negocio de terceros, como son las empresas de servicios, editoriales, agencias organizadoras de congresos etc. Las Sociedades Científicas deben elaborar planes estratégicos de Desarrollo Profesional Continuado (DPC) que comiencen con la identificación de los aspectos negativos y positivos de la realidad actual y de las áreas en las que es necesario el cambio. La identificación de las necesidades de formación deben realizarse mediante procedimientos objetivos, como hemos comentado anteriormente, el Plan Estratégico del DPC debe ser en la medida de lo posible individual, identificándose las necesidades personales. Es importante el aprendizaje basado en una “cartera personal de formación” y el uso de un mentor, que es un profesional médico experimentado que nos ayuda a desarrollar nuestra propia estrategia y encontrar nuestras propias soluciones. El mentor ofrece apoyo y desafío, ayuda en la identificación de las necesidades de formación y a trazar el camino del desarrollo profesional. El mentor no emite juicios, ayuda a reflexionar críticamente sobre la experiencia y explora diferentes perspectivas. Una Sociedad científica debe aportar a su plan estratégico un panel de mentores que realicen el seguimiento individualizado de los profesionales que lo soliciten, y debe facilitar una “cartera personal de formación”, que es una colección de datos que evidencia experiencias y logros formativos del participante durante un periodo concreto. Cada cartera debe incluir reflexiones, pasando por vídeos, auditorias y proyectos, hasta un diario personal. La motivación al cambio, que es la cuestión fundamental para el DPC y la que conlleva al cambio en el ejercicio profesional, surge de procesos individuales complejos, cognitivos y que están en relación con la estructura personal. Aun así una Sociedad Científica tiene la obligación ética e institucional de facilitar la motivación al cambio, sobretodo en lo relacionado con las aspiraciones profesionales del medio sociocultural donde se ejerce, el contacto con otros profesionales, factores organizacionales, ó bien el deseo de incorporar ó mejorar las competencias profesionales. Un tema en el que debe ahondarse de manera decidida es el de la acreditación de actividades de formación, que debería ser realizada por los propios profesionales, que son los que conocen las características de su trabajo y los que deben exigir una formación médica específicamente diseñada para ellos. En nuestro ámbito, el nivel de competencia profesional se demuestra tradicionalmente mediante la relación de actividades formativas realizadas. Es por ello que dentro de los planes estratégicos de DPC de las Sociedades Científicas se debe contemplar la posibilidad de realizar la acreditación, control y calidad de dichas actividades. Por todo lo expuesto, podemos concluir que las Sociedades Científicas deben convertirse en estructuras orgánicas y flexibles que faciliten el escenario educacional del colectivo profesional al que representan, facultando Planes Estratégicos de DPC, motivación e impulso para dicho desarrollo, la acreditación de todas aquellas actividades orientadas al perfeccionamiento profesional y, lo que aún es más importante, el marco adecuado para el Desarrollo Profesional de cada especialidad

Es el momento de los emprendedores.

La actual situación económica y financiera no sólo se está traduciendo en recortes, sino que nos está creando una parálisis intelectual. La situación de pánico económico, nos está llevando a la desmotivación, la inhición y desmantelamientos de proyectos, acciones e ideas. Pienso, que es en este momento y más que nunca cuando hay que dejar volar la mente, y con los pies bien afianzados al suelo, mirar hacia arriba en busca de nuevos horizontes, entre otras cosas porque innovar no cuesta dinero. Una planta, germina enraizada en un suelo fértil, pero sino crece en busca del sol y del aire, muere y no da fruto. Ahora más que nunca se necesitan mentes abiertas, creadoras e innovadoras. Planifiquemos nuestro futuro, visualicemos dónde queremos llegar y la mejor manera de hacerlo. Aquí os presento algunos ejemplos de que es un buen momento para hacerlo, y la justificación del por qué ahora: Video: http://videosformacion.com/play.php?vid=169  

Dos líneas de trabajo, dos caminos por definir: camina con nosotros

Dos grupos de trabajo echan a andar en el Comité Asesor de Gaceta Médica. Como ya os anuncié en su momento, hemos echado a  rodar un grupo muy heterogéneo de profesionales, bajo la cabecera del Grupo Contenidos, un grupo de opinión y liderazgo, del cual quiero haceros participes, no sólo para informaros, sino porque me gustaría que a través de vuestras aportaciones, nos hagáis sugerencias, opinéis e incluso que discrepéis y discutáis, sobre todo aquello que debatamos. El martes día 12 de junio, nos reunimos 4 horas para debatir dos temas de interés: El modelo sanitario y el Desarrollo Profesional Continúo. Alrededor de la mesa nos reunimos profesionales de gran prestigio como Amando Martin Zurro, Maria Inés López Ibor, algún político como Manuel Cervera, profesionales de la información e industria farmacéutica. Las conclusiones las podéis leer en este enlace de la publicación “Gaceta Médica”, aunque os insisto en que lo que me importa con este post es que vosotros me aportéis vuestras opiniones y discutáis sobre las conclusiones que en ella se indican. Os adelanto que estos grupos han adquirido el compromiso de reunirse y trabajar para sacar varios documentos de posicionamiento con fecha de octubre de 2012 y que por ello, será muy importante todo lo que consideréis de interés que debería tenerse en cuenta. Aunque todas las aportaciones han sido muy interesantes, debatiéndose sobre qué tipo de modelo sanitario necesitamos en un escenario de crisis, si es razonable hablar de “pacientes crónicos”, la colaboración pública-privada,…espero que en breve podamos incluir vuestros comentarios, experiencias y sobre todo disertaciones al respecto. Espero verte pronto en la foto:

Somos lo que comemos: La buena nutricion es salud

El día 21 de mayo, en el Colegio de Médicos de Madrid, la Cátedra de Nutrición y Salud  de Kellogg´s presentó una obra única hasta ahora en el panorama sanitario español, titulada «Manual práctico de nutrición y salud». En dicha obra, más de 40 prestigiosos autores, especialistas en nutrición y salud, abordan, de una forma integral, todos los aspectos sobre la importancia de la nutrición en la salud.Hipócrates decía que «somos lo que comemos” y que “la mejor medicina es el alimento» y después de más de 2.000 años esta aseveración sigue siendo una importante consigna para los médicos y por ello para sus pacientes. Retomando la gran importancia de la nutrición para la salud, la empresa Kellogg´s, a la que todo el mundo conoce por los cereales y otros productos nutricionales, acomete su Responsabilidad Social Corporativa tratando de ser de utilidad para los médicos de este país. Siguiendo esa máxima, constituyó una cátedra que se dedicará a la investigación y a la formación, tanto a profesionales de la salud, como a ciudadanos, sobre la importancia del buen comer, el buen desayunar y la de tener los máximos conocimientos sobre nutrición.Hace ahora algo más de un año, mantenía una conversación distendida con Amparo Lobato, responsable de Relaciones Institucionales de Kellogg´s, sobre la importancia de formar a los médicos españoles en los aspectos nutricionales. Me asistía la razón, pues los médicos de familia españoles apenas tenemos formación en estos aspectos tan importantes de la salud. Es curioso que gran parte de nuestra nuestra actividad profesional deba dirigirse a la prevención, promoción y educación para la salud de nuestros pacientes y que por nuestra consulta pasen la inmensa mayoría de los pacientes crónicos (hipertensos, diabéticos, hipercolesterolémicos, etc), y no dispongamos de herramientas formativas, conocimientos, habilidades y destrezas sobre temas nutricionales. Además en las consultas de Atención Primaria acuden ancianos, se atienden a pacientes terminales y también a gestantes no de riesgo, todos ellos pacientes que requieren un abordaje nutricional de forma específica. La situación educativa en España en este aspecto es asoladora. En el grado, es decir enla Universidad, se imparten menos 3% de actividades formativas relacionadas con estos aspectos y en la formación posgrado MIR no llega al 5%. Ello viene a significar que nosotros, los médicos de familia españoles disponemos de poco bagaje formativo en nutrición  en general y aplicado a patologías concretas. Esta carencia de conocimientos me llevó a recomendar a Amparo Lobato la creación de una obra práctica, que el medico pudiera consultar y que le resolviera todas sus dudas y aspectos prácticos del día a día de su consulta en estos aspectos. Así nació este interesante texto.Quiero aclarar ante todo que no obtengo ninguna prevenda de Kellogg´s, es más, ni siquiera he participado en la elaboración de esta obra, pues en absoluto me considero un experto en el tema,  pero creo que es de justicia resaltar los valores de la misma. Es  merito de Amparo Lobato haber sido receptiva a esta demanda y aglutinar entorno a ella a dos importantes coordinadoras como son Ángeles Carbajal y Cristina Martínez y  autores como el Profesor Rivera Casado, Pedro Gil, Basilio Moreno, entre otros muchos. La obra se estructura en 4 grandes capítulos que son: Conceptos generales, nutrición en las diferentes etapas y situaciones de la vida, nutrición y enfermedad y dos interesantes anexos de recomendaciones dietéticas, menús, aspectos prácticos…. ¿Cuántas veces acudimos a Internet en busca de dietas o regímenes nutricionales solicitados por nuestros pacientes, y cuántas veces encontramos lo que buscamos? Debo agradecer a Amparo Lobato el haberme invitado a la presentación de esta obra, cuando, insisto, tan solo fui el que se la sugirió,  y de hacerlo en el curso de la celebración de las I Jornadas Científicas de Nutrición y Salud, patrocinadas por esta cátedraPor último, comentar que existe una aplicación electrónica por la cual se pueden bajar los contenidos de esta obra desde la página de la cátedra y a través de los terminales telefónicos, para poder hacer más fácil y accesible los contenidos a la cotidianidad de los profesionales. Ahora solo queda que aprendamos nosotros mismos a comer, para poder predicar con el ejemplo y de esa manera ayudar a los que nos consultan.Si quieres acceder al texto, pincha en la imagen del manual