Cultura de la Salud

La medicina en cine

La relación entre el cine y la medicina siempre ha sido muy estrecha, siendo éste un importante mecanismo de difusión de la imagen del médico y de la propia profesión. Todos recordamos con añoranza series televisivas de antaño que han marcado nuestras vocaciones, como “centro médico” o  “Dr. Welby”, de la misma manera que ahora “Dr. House” u “Hospital Central” troquelan las expectativas de nuestros jóvenes estudiantes y residentes. Donde aún queda mucho por hacer es en el cine científico-médico aplicado a la información y la formación del ciudadano y del propio profesional. Aquí os muestro una experiencia interesante, que espero que con el tiempo podamos potenciar. Durante esta semana se está celebrando en Badajoz (13 al 17 de noviembre) la XVIII Edición del certamen bianual de VIDEOMED, Certamen internacional de cine médico, salud y telemedicina, en el que se proyectarán 140 películas de máximo interés sanitario y científico. Llama poderosamente la atención las películas sobre trasplantes de hígado y riñón con éxito de donantes vivos, como se podrá ver por los títulos y por la  hipnosis de cada trabajo que se contiene en el documento que a continuación os adjunto y también el vídeo que recoge la historia de este entusiasta proyecto, con algunos films premiados anteriormente.

Cultura del autocuidado: asignatura pendiente para médicos y pacientes

Pocos son los que hoy en día se cuestionan los beneficios del autocuidado, por más que muchos lo confundan con la tan criticada automedicación, aun siendo ésta responsable. El concepto de autocuidado es sin embargo más extenso, y son muchas las barreras que hoy en día existen para su implantación por el ciudadano, e incluso para la formación en dicha cultura por parte de los profesionales de la salud. Podríamos definir el autocuidado como el “conjunto de recursos personales que, voluntariamente pone en marcha el individuo sano o enfermo, para consigo o para con otros, para incrementar la calidad de vida integral a lo largo de toda su vida” (I Conferencia Internacional sobre Promoción de la Salud -Otawa, 1986-). Lleva por tanto implícitas el fomento de una serie de medidas educacionales, como la autonomía del ciudadano, su libertad individual, incremento de la información del ciudadano en materia de salud, aprendizaje de estrategias pedagógicas, cognitivas, psicoafectivas… Entre los beneficios del desarrollo del autocuidado en nuestra población se encuentran los individuales, para el propio ciudadano, como el impulso que supone a la solidaridad y compromiso social: “dar a los demás”, que contribuye en una mayor y mejor calidad de vida y una mayor autoestima y sensación de control de su propia vida. Pero también conlleva beneficios para la propia sociedad, ayudando a la vertebración de los agentes sociales, incrementando la cultura de la salud, al trabajar con el concepto de “calidad de vida integral” y el fomento de la prevención, promoción y educación para la salud, generando sociedades responsables, maduras y más sanas. Sin embargo todavía son bastantes las barreras actuales para una mayor implantación y difusión de la cultura del autocuidado, no solo entre los ciudadanos, sino entre los propios profesionales sanitarios; siendo el fundamental de tipo político, y es que no existe interés político en implementar estrategias de cultura de la salud, ya no solo por el tan acuciante problema económico actual, sino porque supondría desplazar la capacidad de decisión del político al ciudadano, y supondría una reorientación del modelo de atención sanitaria actual hacia un abordaje socio-sanitario. También los profesionales sanitarios tenemos nuestras propias dificultades o barreras para fomentar entre nuestros pacientes el autocuidado, la mayoría de las veces motivadas por una deficiente información y formación durante el grado y el postgrado de medicina, con la tan consabida sobrevaloración de la cultura hospitalo-centrista, en detrimento de la AP e infravaloración de los procesos de autocuidado; pero también por las dificultades estructurales y organizativas, del ámbito de la AP, para desarrollar propuestas de autocuidado. Pero incluso si se salvaran todas estas dificultades nos encontraríamos con las del propio ciudadano que prefiere el rol paternalista del profesional, en el cual deposita y delega su cuidado y la toma de decisiones, manteniendo una escasa conciencia, formación, habilidades y recursos para cuidar de su propia salud. Sin embargo, “nunca es tarde, si los resultados merecen la pena”, por ello, y dada la situación económica actual, nos encontramos en una situación ideal para comenzar a implementar las medidas más sencillas y económicas para comenzar a concienciar, dentro de nuestras posibilidades como médicos de AP, de la importancia y beneficios del autocuidado entre nuestros pacientes.

Nace el Observatorio de la Adherencia al Tratamiento (OADT)

El día 29 de junio, en Madrid, vio la luz una interesante iniciativa independiente y profesional, denominada Observatorio de la Adherencia al Tratamiento (OAT).  Esta iniciativa surge de la necesidad de generar conocimiento, habilidades y aptitudes en un tema tan fundamental como es la adherencia terapéutica y no sólo cara a fortalecer la indicación farmacológica, sino en un sentido más amplio, destinado a fomentar el autocuidado, los cambios de hábitos saludables, etc. Esta es una iniciativa profesional e independiente que, en torno a la figura de José Manuel Ribera, Catedrático de Geriatría y Académico de Número de la Real Academia Nacional de Medicina y de un servidor, aglutina a un interesante número de profesionales de la sanidad, como médicos, farmacéuticos, enfermeros, etc. En el grupo promotor hay personas tan cualificadas como José Luis Cobos, del Consejo General de Enfermería; Luis Manzano, coordinador de la Unidad de Atención a Crónicos del Hospital Ramón y Cajal, o Isabel Vallejo, Vicepresidenta de FEFE. Espero manteneros informados de las acciones, iniciativas y temas que se vayan desarrollando. Ya os puedo anunciar que en el mes de septiembre estará habilitada su página web y os invito a todos los que estéis interesados en esta parcela del conocimiento sanitario, a participar activamente de esta iniciativa. Nuestros objetivos son claros, investigar, informar y formar sobre todos los aspectos relacionados con la adherencia, ¿ te apuntas?. Si deseas ampliar la información, pincha aquí:

Nuevos tiempos para la comunicación sanitaria

Todo el mundo es conocedor de la importancia y trascendencia de la comunicación en una sociedad altamente tecnologizada, donde las redes sociales, Internet  y la gestión de la información son los dioses a los que rendimos culto de manera inexorable todos los mortales del planeta tierra. En la actualidad, una adecuada y correcta gestión de la información, es capaz de mover a las masas y poner a la sociedad contemporánea en una situación no vivida hasta ahora. Al igual  que en el proceso de globalización la información y las nuevas tecnologías han sido cruciales, éstas también han facilitado grandes cambios socio-demográficos y culturales. En la actualidad millones de personas pueden realizar en más de 30 ciudades del mundo una “manifestación antisistema”, igual que se pueden derrocar gobiernos, como es el caso de la “primavera árabe”; y así mismo se puede educar, crear tendencias, modas, fabricar personajes mediáticos, hacer marketing, difundir ideas y un largo etc. En definitiva, la gestión de los medios de comunicación y de la información en general, es uno de los principales catalizadores del cambio social y cultural en los países occidentales. Quiero disculparme de antemano, pues mi caso es el de un profesional sanitario con funciones ocasionales como periodista y nada más lejos de mi intención que “usurpar”, las artes y oficios de esta distinguida profesión, tan crucial en la actualidad y al mismo tiempo tan mal valorada y percibida por nuestra sociedad. Pero es desde este interesante observatorio que me ofrece ser médico metido a “cronista sanitario”, desde el que quiero realizar algunas puntualizaciones sobre la gran importancia de la información en la salud y, aprovechando que es noticia la toma de posesión al cargo como Presidente de la Asociación Nacional de Informadores Sanitarios (ANIS), de mi buen amigo y mejor periodista Alipio Gutierrez, expresar algún deseo en alto. Siguiendo la cortesía de felicitar al Presidente y a todo su nuevo equipo de gobierno y desearle los mayores éxitos en esta interesante empresa, espero que el buen hacer de Alipio y su gente posicionen a ANIS en lo que debería ser, es decir una institución de prestigio que tenga una triple misión: Por un lado, no sólo la de informar sobre todo aquello que acontece en la actualidad de un sector como es el socio-sanitario, sino lo que es más importante, facilitar conocimientos, destrezas y aptitudes a los estudiantes y periodistas acerca de la salud, la sanidad y la ciencia en general, en sus diferentes vertientes: asistenciales, investigadoras, de gestión, etc. Igualmente importante es acercarse a los profesionales sanitarios para trasmitirles la trascendencia que tiene la comunicación en el ejercicio de su profesión, y no hablo solamente cara a la relación profesional-paciente, sino a la dimensión social  del profesional sanitario, donde la comunicación, tanto verbal como escrita y electrónica, hoy en día se han convertido en herramientas fundamentales. Espero y deseo que ANIS adquiera un compromiso con la sociedad y ayude y colabore de manera activa en eso que muchos hemos dado en llamar “cultura de la salud” y donde la alianza estratégica entre sanitarios, educadores e informadores, sea algo más que una necesidad, que represente un objetivo prioritario. Entre todos tenemos que colaborar a vertebrar una sociedad civil cohesionada y con un alto valor, no sólo ético y humano, sino saludable. Es mucho lo que queda por hacer, grandes las ilusiones y capaces los protagonistas. Sólo nos queda aprender de manera conjunta unos de otros y embarcarnos en una gran nave con un rumbo claro: una sociedad bien informada y unos informadores profesionales y éticos que trabajen en pro de sus propios valores, lo que sin duda tendrá su impacto en los valores de los ciudadanos a los que informan. Publicado en Gaceta Médica, 18 de junio 2012

Somos lo que comemos: La buena nutricion es salud

El día 21 de mayo, en el Colegio de Médicos de Madrid, la Cátedra de Nutrición y Salud  de Kellogg´s presentó una obra única hasta ahora en el panorama sanitario español, titulada «Manual práctico de nutrición y salud». En dicha obra, más de 40 prestigiosos autores, especialistas en nutrición y salud, abordan, de una forma integral, todos los aspectos sobre la importancia de la nutrición en la salud.Hipócrates decía que «somos lo que comemos” y que “la mejor medicina es el alimento» y después de más de 2.000 años esta aseveración sigue siendo una importante consigna para los médicos y por ello para sus pacientes. Retomando la gran importancia de la nutrición para la salud, la empresa Kellogg´s, a la que todo el mundo conoce por los cereales y otros productos nutricionales, acomete su Responsabilidad Social Corporativa tratando de ser de utilidad para los médicos de este país. Siguiendo esa máxima, constituyó una cátedra que se dedicará a la investigación y a la formación, tanto a profesionales de la salud, como a ciudadanos, sobre la importancia del buen comer, el buen desayunar y la de tener los máximos conocimientos sobre nutrición.Hace ahora algo más de un año, mantenía una conversación distendida con Amparo Lobato, responsable de Relaciones Institucionales de Kellogg´s, sobre la importancia de formar a los médicos españoles en los aspectos nutricionales. Me asistía la razón, pues los médicos de familia españoles apenas tenemos formación en estos aspectos tan importantes de la salud. Es curioso que gran parte de nuestra nuestra actividad profesional deba dirigirse a la prevención, promoción y educación para la salud de nuestros pacientes y que por nuestra consulta pasen la inmensa mayoría de los pacientes crónicos (hipertensos, diabéticos, hipercolesterolémicos, etc), y no dispongamos de herramientas formativas, conocimientos, habilidades y destrezas sobre temas nutricionales. Además en las consultas de Atención Primaria acuden ancianos, se atienden a pacientes terminales y también a gestantes no de riesgo, todos ellos pacientes que requieren un abordaje nutricional de forma específica. La situación educativa en España en este aspecto es asoladora. En el grado, es decir enla Universidad, se imparten menos 3% de actividades formativas relacionadas con estos aspectos y en la formación posgrado MIR no llega al 5%. Ello viene a significar que nosotros, los médicos de familia españoles disponemos de poco bagaje formativo en nutrición  en general y aplicado a patologías concretas. Esta carencia de conocimientos me llevó a recomendar a Amparo Lobato la creación de una obra práctica, que el medico pudiera consultar y que le resolviera todas sus dudas y aspectos prácticos del día a día de su consulta en estos aspectos. Así nació este interesante texto.Quiero aclarar ante todo que no obtengo ninguna prevenda de Kellogg´s, es más, ni siquiera he participado en la elaboración de esta obra, pues en absoluto me considero un experto en el tema,  pero creo que es de justicia resaltar los valores de la misma. Es  merito de Amparo Lobato haber sido receptiva a esta demanda y aglutinar entorno a ella a dos importantes coordinadoras como son Ángeles Carbajal y Cristina Martínez y  autores como el Profesor Rivera Casado, Pedro Gil, Basilio Moreno, entre otros muchos. La obra se estructura en 4 grandes capítulos que son: Conceptos generales, nutrición en las diferentes etapas y situaciones de la vida, nutrición y enfermedad y dos interesantes anexos de recomendaciones dietéticas, menús, aspectos prácticos…. ¿Cuántas veces acudimos a Internet en busca de dietas o regímenes nutricionales solicitados por nuestros pacientes, y cuántas veces encontramos lo que buscamos? Debo agradecer a Amparo Lobato el haberme invitado a la presentación de esta obra, cuando, insisto, tan solo fui el que se la sugirió,  y de hacerlo en el curso de la celebración de las I Jornadas Científicas de Nutrición y Salud, patrocinadas por esta cátedraPor último, comentar que existe una aplicación electrónica por la cual se pueden bajar los contenidos de esta obra desde la página de la cátedra y a través de los terminales telefónicos, para poder hacer más fácil y accesible los contenidos a la cotidianidad de los profesionales. Ahora solo queda que aprendamos nosotros mismos a comer, para poder predicar con el ejemplo y de esa manera ayudar a los que nos consultan.Si quieres acceder al texto, pincha en la imagen del manual