Cine

“Purga social”: una reflexión sobre la agresividad humana.

En el calor del agobiante estío, no suele existir una interesante cartelera de películas en estreno. No obstante, el último film que pude ver hace unos días, me da pie a plantear una reflexión de profundo calado. La película se titula «La purga» y su argumento consiste en la hipotética decisión del Gobierno de los EEUU, en un futuro próximo, no demasiado lejano (año 2021), de habilitar un día donde la violencia, en todos sus aspectos, está totalmente permitida, desde el robo, la violación…al asesinato. Este día, denominado «el día de la purga» ha demostrado sociológicamente que sirve para estabilizar y regular el nivel de violencia y agresividad social, demostrándose en los indicadores sociológicos hipotéticos del film, cómo los índices de  criminalidad descienden a cotas muy bajas. También la tasa de paro disminuye drásticamente.  No voy a destripar la película a los lectores, solo diré que las víctimas de la purga, suelen ser los mismos: la población marginal, generalmente de raza negra, los vagabundos…. Los individuos pudientes se protegen en sus lujosos hogares, o bien salen a la «cacería» de los individuos no deseables socialmente, que suponen una carga social, o sencillamente les “son molestos”. La película se deja ver. No es una obra de arte cinematográfico, es un film normalito, pero la reflexión de lo que el guión plantea me produce bastante inquietud. Cuando salí de la sala, no puede evitar un escalofrío tan solo al pensar que alguien pueda plantearse en la realidad una situación  similar. También me asaltaron algunas ideas relacionadas con la regulación de “una sociedad ideal” de algunos grandes pensadores, como en «La República « de Platón, pasando por «Un mundo feliz» de Huxley y «La agresividad ese pretendido mal» de Lorenz.¿ Qué opinas tú al respecto?. ¿Es el ser humano un mamífero territorial y violento por naturaleza?, ¿es el hombre un lobo para el hombre?. La agresividad, como pusieron de manifiesto los estudios etológicos de Konrad Lorenz, es un mecanismo biológico grabado en los engramas conductuales del cerebro límbico. Afortunadamente el cortex y neocortex, controlan nuestros impulsos más primarios. ¿Es una obligación de las sociedades del bienestar crear mecanismos que se conviertan en válvulas de escape de la agresividad y la violencia?¿Se trata de una necesidad?. Hace muchos siglos ya se inventó el «pan y circo» de los romanos para contentar al pueblo. Recordemos las «purgas» de cristianos en la época de la Roma Clásica, la generación de conflictos bélicos para salir de aprietos económicos y sociales, o simplemente el deporte de masas, como el futbol…. La realidad siempre supera la ficción.

¿Quien mató a Bin Laden?: El origen del mito

Cada vez es más frecuente ver cómo el ciudadano americano lucha contra sus propios miedos y los saca a la luz  de una forma terapéutica, podríamos considerar, para superar su propia crisis de valores y no repetir errores antaño cometidos, que lastraron a generaciones enteras, como la guerra de Vietnam, los asesinatos de Kennedy y Martín Luther King, e incluso la intervención americana en el derrocamiento del gobierno chileno de Allende. Por eso, los nuevos directores y guionistas americanos, se están empezando a interesar por la historia reciente del pueblo americano y están creando cine social y político al estilo Pakula, Costa Gavras, etc. Ya lo comentamos no hace mucho con el film “Argo” y volvemos a repetirlo con el reciente titulo estrenado «La noche más oscura”, que narra los más de 10 años quela CIA investigó el paradero de Bin Laden y el definitivo asalto y asesinato del cerebro de los atentados suicidas del 11S. El film, extrañamente largo en metraje, se hace ligero, en un montaje liviano que recoge toda la densidad del entramado de Al-Qaeda en Pakistán y las minuciosas investigaciones de los agentes secretos americanos en los países islámicos. Aparte de las virtudes cinematográficas y técnicas, a mi juicio este film, pone de manifiesto dos cuestiones muy importantes. Por un lado, la evidencia, en toda su crueldad, de las torturas de los presos musulmanes en las cárceles americanas y en segundo lugar, deja veladamente en suspenso, si la operación final culmina exitosamente con el asesinato del líder, o de otro personaje. Los maltratos y torturas a sanguinarios presos musulmanes, repletas de humillaciones y todo tipo de vejaciones, nos hace reflexionar sobre el delicado asunto de la pertinencia de tales prácticas en aras de salvar más vidas. Mi respuesta es que la condición humana, no permite aceptar, ni tolerar este tipo de actos, ni siquiera en aras de la seguridad del propio Estado. La animalización del ser humano me recuerda prácticas de nuestra historia reciente y, desde mi punto de vista, es del todo intolerable. Con respecto a la segunda cuestión, debo confesar que, desde que saltó la noticia del asesinato de Bin Laden, he sido bastante incrédulo con su veracidad. Para justificar dicho razonamiento me baso en el hecho de la poca o escasa propaganda política del propio asesinato, la inexistencia de imágenes, fotografías…, documentos gráficos en definitiva. Debemos recordar que asesinatos de otros tiranos como Saddan Hussein o Gaddafi, fueron documentados con teléfonos móviles y videos caseros. La historia, nos dice que cuando el cuerpo no se identifica, o no se documenta la muerte, nace el mito….y, si no, que se lo pregunten a los alemanes con Hitler. Película interesante y para la reflexión y fundamentalmente terapéutica para el pueblo americano.

Intriga, venganza, suspense…: “el cuerpo”

Ya sabéis queridos amigos, que no me prodigo en escribir sobre la actualidad cinematográfica por mi continua decepción con el séptimo arte de nuestros días, por la prostitucion en torno a los efectos especiales y a la estrella mediática de turno y por la continua labor cansina de bombardeo marquetiniano, como ha sido recientemente en el caso de “Lo imposible”, con el que hemos  terminado literalmente hartos de ver la misma escena en nuestros hogares, miles de veces. Los cinéfilos clásicos, como yo, echamos de menos los films de bajo presupuesto, con pocos actores, con guiones sólidos, donde se cuentan historias y al final de la película, además de haberlo pasado bien, a uno le queda un cierto regusto y un poso que perdura en la memoria, a veces para siempre. La industria cinematográfica que denomina a este tipo de Films “no comerciales” abandona a esta forma de entender el séptimo arte y sólo la valentía de algunos directores y actores consolidados, nos lanzan productos de interés, como son los casos de Robert Reford, George Cluni y… pocos más. En España, la situación es idéntica, y solo algunas películas pueden ser salvadas de la quema. Entre las recientes se encuentra la dirigida por Oriol Paulo, titulada “ El cuerpo”. Este film, es una auténtica película de intriga, fundada en un sólido guión, con unos personajes bien construidos, que remeda a los films de Hitchcock o de Brian de Palma, donde nada es como, ni lo que parece que es. Lo primero que llama la atención y quizá más por nuestra profesión es el título de la película y el ambiente en el que los trailers nos muestran que se desarrolla. Y es que el depósito de cadáveres, desde primer curso de licenciatura, siempre ha tenido un significado especial para los estudiantes de medicina, aunque por desgracia los nuevos métodos de enseñanza tienden a hacerlo desaparecer, como así lo comentábamos algunos profesores de la UCM recientemente en un artículo. Pero he de reconocer que la película «el cuerpo» no me defraudó. El personaje de detective interpretado por José Coronado, está muy bien construido y nos permite ver, una vez mas, las dotes camaleónicas del actor. Siempre he comentado que Coronado es un actor muy físico, entendiendo por ello, que interpreta através del cuerpo, su pelo, su fisonomía y, al igual que Robert de Niro, es capaz de cambiar y metamorfosearse de una película a otra, con sus cambios de peso corporal, de su voz… Es de esa categoría de actores que llenan la pantalla. El suspense, la intriga, ponen de manifiesto los ocultos juegos de la mente por tratar de dar sentido al mundo que nos rodea, por eso me llama tanto la atención este tipo de Films y este del que hoy os hablo estoy seguro de que no os dejará indiferentes. …..Sin duda, ¡un buen plan para disfrutar el fin de semana!

Que no roben tu vida: “El ladrón de palabras”

Como en otras ocasiones he expresado, no me prodigo mucho en el séptimo arte, entre otras cosas, porque lo que veo en las grandes pantallas no merece la pena a mi corto entender, ni me resulta interesante. El arte cinematográfico ha sido invadido por los efectos especiales, los ordenadores y el 3D, y es incapaz de relatar una simple historia, con sus sencillos, pero a la vez profundos personajes, sus diálogos sustanciales y su fotografía limpia y diáfana. Pero como alguna vez he relatado, de vez en cuando uno encuentra alguna pequeñita “joya”, que dada su rareza, es digna de mención y por eso voy a hablaros de un film que está pasando de puntillas por las pantallas y se ha marchado de muchas de ellas sin hacer nada de ruido, aunque desde mi punto de vista aúna lo anteriormente referido para ser una buena película: historia, personajes y moraleja. Estoy hablando de “El ladrón de palabras”. Esta sencilla y nada comercial cinta narra una historia dentro de otra, que a su vez forma parte de una tercera historia, por tanto, guión no le falta. Un escritor de éxito narra a su joven y bella pupila los entresijos literarios de su última novela. La joven seducida por el autor de éxito escucha la narración, mientras él le desvela la trama y las vicisitudes de sus personajes. La historia refiere cómo un joven escritor aficionado, que trata de hacerse hueco en el difícil mundo editorial americano, encuentra por casualidad un texto escrito por un desconocido durante la Segunda Guerra Mundial. Se trata del hallazgo de un relato olvidado en una vieja cartera que su joven esposa le compra en una tienda de anticuario. Allí el texto pasa más de 70 años sin ver la luz. Nuestro joven escritor queda seducido por su lectura y tal es su impacto, que decide reproducirlo y “colocarlo” en una editorial, como si hubiera sido él su creador. El éxito no se hace esperar, se convierte en un gran best seller y el joven y desconocido autor es aclamado y premiado como un gran maestro de la literatura, pero dos hechos inevitables van a cambiar y torcer su suerte inesperada: Por un lado, la carga de su conciencia, de no ser el verdadero creador del texto y por otra, el encuentro con su autor original. Esta cinta reflexiona de manera interesante sobre la relación entre la ficción y la realidad, y analiza el valor de nuestros actos. Son muchos los escritores que han reflexionado sobre la creación del metamundo literario, pues lo verdadero es aquello que sentimos y, en muchas ocasiones, el mundo de la ficción es más auténtica que la propia realidad. Y es que a veces, los personajes de ficción se apoderan de los genuinos, sin que siquiera éstos sean conscientes de ello

Cuando el cine hace historia: «Argo»

Siempre me he confesado un gran cinéfilo, omnívoro de la gran pantalla, pero con una gran exigencia en cuanto a los gustos, al menos en cuanto a pretensiones personales. Por eso me hubiera gustado que el cine tuviera más cabida en nuestro blog, pero por desgracia la cartelera cinematográfica actual, a mi criterio, deja bastante que desear. Es bastante frecuente que todas las semanas visionar 2 ó 4 films, según el tiempo me permita, y por ello, sobre todo en el fin de semana. Me gusta volver a ver algunos clásicos y trato de seleccionar de la actualidad, aquello que creo pueda merecer la pena. Es frustrante contemplar cómo pasan semanas y semanas sin que apenas logre encontrar, en el panorama actual, algún film que pueda merezca ser clasificado dentro del “séptimo arte”. Pero hoy me siento afortunado, pues he encontrado una pequeña pepita de oro entre las areniscas del celuloide. No creáis que voy a hablar de una cinta española, basada en la historia real de una tragedia natural, film muy meritorio, con buen oficio y manejando a la perfección las claves emocionales que la describen como “tsunami de emociones”. Y es que, pese a su gran facturación técnica, creo que se está ahogando, nunca mejor traída la metáfora, en su gran mercadotecnia marquetiniana. En este caso, voy a hablar de un aparente y discreto film, dirigido e interpretado por el actor Ben Affleck, “ARGO”. Argo, está basada también en una historia verídica, acontecida durante la revolución Iraní del Ayatollah Jomeini, en la convulsa Persia de los años 80. Este hecho conmocionó al mundo entero: el personal de la embajada americana en Teherán, es secuestrado por la guardia republicana del Ayatollah y seis funcionarios se escapan y refugian en la casa del embajador canadiense. Los servicios de inteligencia americanos mandan a un agente secreto, Toni Mendes (de origen hispano), para tratar de rescatar a estas seis personas, que ponen en peligro su vida y la de la familia del embajador de Canadá. Aunque la historia acontece durante la administración de Jimmy Carter, estuvo clasificado hasta finales de los años 90. El film está rodado con ritmo, de una manera muy inteligente, con gran proyección y lectura política e histórica y nos muestra una faceta de Affleck ya destapada en otros films en los que ha actuado como regidor. Creo sinceramente que el séptimo arte está desaprovechando un gran creador, en detrimento de un mediano actor. Ben rescata el cine-denuncia social y política de Alan Pakula o Costa Gavras, que durante muchas décadas nos mostraron verdaderas tesis doctorales de crónica social y política.  ¿Quién no recuerda “Todos los hombres del Presidente”, sobre el caso Watergate o “Missing”, sobre la dictadura de Pinochet? Me sorprendo ver en los títulos de crédito que la coproducción está realizada por George Clooney, que también ha abierto su tarro de las esencias con un cine muy similar, como demostró en su último título “Los Idus de Marzo”, también referida en este blog. En definitiva, no puedo más que recomendar este film a los amantes del cine denuncia, porque nos muestra, nos enseña y ante todo, nos viene a recordar, que el cine es algo más que efectos especiales, que también sirve para reflexionar y aprender… y a veces incluso para ¡salvar vidas humanas!, como es el caso.