Arte y Medicina

La sonrisa etrusca: «Siento, luego existo»

En estos días se está estrenando en Madrid la obra de Jose Luis Sampedro  “La Sonrisa Etrusca”, que se ha versionado para el teatro y donde el protagonista principal lo interpreta el gran actor argentino, Héctor Alterio. Siempre es un buen momento el estreno de una dramatización de una novela para, no solamente acudir al teatro, sino releer el texto original, apreciar sus matices, sutilizas y profundizar en el mundo imaginal del autor. Hace escasamente 1 mes tuve la suerte de estar con Jose Luis Sampedro en su casa, compartiendo una mañana agradable con él y su esposa Olga. ¡Que gran hombre, todo corazón, todo humildad y todo sabiduría!. Este texto de Jose Luis, no fue el primero, pero fue el que le encumbró a la fama literaria y relata la experiencia de un abuelo con su nieto recién nacido. El abuelo campesino Calabres acude a la ciudad para despedirse, tiene la “rusca”, como llama él al cáncer que le está matando. El hombre brusco del campo, soldado  de la resistencia en su juventud y apegado a la tierra, no sólo conoce a su nieto, sino que explosiona sus sentimientos y vuelve a conocer el amor de una mujer. Un libro de emociones, un libro muy humano, un libro del que, como le comentaba yo a Jose Luis, todos los médicos deberíamos aprender en cuanto a las pasiones humanas,  pues es un tratado el sentimiento. No solo lo recomiendo, sino que, desde mi punto de vista, es uno de los libros mas bellos de la literatura española contemporánea. Solo leyéndolo es cuando uno percibe con toda intensidad lo que el autor no se cansa de repetir: “SIENTO LUEGO EXISTO”

No te creas todo lo que ves: “luces rojas”

En estos días se ha estrenado la película de Rodrigo Cortes » luces rojas», su tercer film, donde aborda la temática de la falsedad o realidad de los fenómenos paranormales. Utilizando como cabeza de cartel a los impresionantes Robert de Niro y Sigourney Weaver Esta es una película donde plantea este joven salmantino, de origen gallego, las controversias existentes entre los impostores que se aprovechan del dolor ajeno para hacer negocio y aquellos otros individuos que tienen algo, que les hace diferentes, llamémosle “poderes”, características, actitudes o, en definitiva, cualidades que les hacen ser » extrañas criaturas» en un mundo necesitado de milagros. El guión es serio y contundente, apoyado por una intensa banda sonora y con una magnífica fotografía en tonos sepia, que le da un cierto aire opresivo. Los actores están bien en su representación, aunque De Niro, despliega todas sus facetas histriónicas sobreactuando en ciertos momentos. Quizás la cuestión más criticable de este film es que su ritmo es algo lento, con un montaje muy desequilibrado entre el inicio y el final. Su inicio es fresco y rápido, así como su desenlace final, pero el hilo argumentativo y trama central es excesivamente farragosa en su desarrollo, para mi gusto. No obstante hay que felicitar a un joven director, que sin lugar a dudas nos hará disfrutar en el futuro inmediato de la magia del cine. Y advertencia a los espectadores…no se crean todo lo que aparece, porque… las apariencias engañan.