Salud y Sociedad

El holograma de la vida: «celebrando en el hospital».

«Nuestra existencia como individuos está interconectada a través del tejido de la propia existencia. Los budistas llaman a este fenómeno “inter-ser”; es decir, todos formamos parte del cosmos, en un equilibrio armónico. De ahí que nuestra existencia no sea solitaria y aislada, sino que toda la red o tejido de la existencia está interconectado entre sí, y a su  vez con el todo. Físicamente esta es la teoría del holograma» Y en dicho holograma las relaciones son interactivas, de forma que participamos sin duda en su configuración: «Un antiguo proverbio sufí afirma que, “cuando un individuo desea con toda su fuerza algo, todo el universo conspira para que ese deseo se cumpla”. Este es el lema del iniciático texto: “El Alquimista”, del escritor brasileño Paulo Coello. Esta sabiduría ancestral, recogida por místicos de todos los tiempos, es reactualizada a través de la nueva psicología cognitiva, dotando al individuo del poder de creer que él, a través de sus pensamientos, puede condicionar su propia vida y la de los demás.  “La fe mueve montañas”, y esto es profundamente cierto; creer es vital para el ser humano, convirtiéndose la búsqueda de sentido en el verdadero motor de sus transformaciones» Estos párrafos entresacados del capítulo «El cuerpo y sus metáforas de mi libro «Ser y Estar sano«, reflejan la teoría. La práctica nos la muestra un relato conmovedor por su fortaleza, sensibilidad y carácter de la persona que lo vive en primera línea: Oihana. Sin duda un canto a la esperanza para muchos que aún están atrapados de que… «se puede» Este es su relato: «Celebrando en el hospital»   … y este, el video que nos recomienda Oihana tener presente a la hora de intentar salir… «Cómo te ven tus hijos cuando estás bajo el efecto de las drogas»

La Experiencia de Envejecer, por Pedro Gil Gregorio

A mí particularmente el término «abuelo», me gusta. Ya sé que es políticamente incorrecto, y que lo adecuado seria hablar de “mayores”, pero para mí, y como declaración de principios, el concepto abuelo, conlleva una connotación cariñosa, cálida, familiar. Los médicos estamos muy habituados a los abuelos, es normal, los grandes avances de la medicina y de la ciencia contemporánea, han incrementado la expectativa de vida y hemos pasado a superar los 80 años. Esto es así, de tal manera que cuando un paciente fallece con menos de 80 años, nos atrevemos a decir que falleció cuando aún era joven. . Aunque legalmente la frontera de los 65 años marca el periodo entendido por tercera edad o fase de mayores, nuestra percepción y vivencia es que, este límite está más próximo de los 80 años que de los 70. En esta connotación legal o administrativa tenemos una de las mayores falacias que se pueden argumentar para con los mayores. Desde los albores del siglo XX, hasta la actualidad, la connotación de mayor tenía una serie de atributos de características negativas. Tal es así, que el paso de esta frontera se establece, al menos hasta ahora, en los 65 años, porque es la edad de la jubilación y por lo tanto, la época de la vida no productiva desde el punto de vista materialista y laboral. Parece como si el individuo se jubilara a los 65 años y ya fuera un trasto inservible, que es apartado por la sociedad y que ya tan sólo debe de estar esperando pacientemente la muerte, lleno de achaques, dolores y pérdidas irreparables. Tal concepto es producto de una sociedad materialista, centrada en la producción y el consumo. Sin lugar a dudas, la filosofía materialista y  el materialismo dialéctico, que eclosionó en plena revolución industrial, ha sido uno de los orígenes de esta situación. Hace dos días se presentó un libro que nos acerca a la experiencia de envejecer, desde la vivencia individual y real. Sin duda, aunque aún no he tenido la ocasión de leerlo, nos aproximará a la vida de los abuelos. Su título “La Experiencia de Envejecer”. Una obra  de D. Pedro Gil Gregorio, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, que recoge el testimonio de 44 personas mayores que desarrollan un estilo de vida activo y saludable. Estoy seguro que desterrará tópicos y nos hará reflexionar sobre el concepto de persona mayor, anciano y abuelo.

Apuesta por la responsabilidad: paciente experto

Los sistemas sanitarios paternalistas e hiperprotectores han demostrado ser más ineficaces e ineficientes, generando situaciones contradictorias para los pacientes, fundamentalmente en lo referente a su autonomía y responsabilidad. Aquellas sociedades que poseen sistemas sanitarios vertebrados en torno a sociedades civiles bien constituidas y que fomentan la cultura de la salud y la autoresponsabilidad, son  más maduras y por ello más eficientes. Ejemplos de estas últimas, se encuentran en países de tradición liberal y socialdemócrata como Reino Unido, Suecia o Canadá. España está a años luz de la situación idílica de estos países, ejerciendo todavía una influencia paternalista por parte de los profesionales y del propio sistema sanitario. Pese a ello, seguimos tratando de poner en marcha propuestas innovadoras, fundamentalmente en el ámbito de la Atención Primaria, para tratar de que el ciudadano, tenga más y mejor información y formación y lo que aún es más importante, que se responsabilice de su propia salud, para tomar sus propias decisiones. En este sentido las propuestas e iniciativas de “paciente experto”, han demostrado mediante evidencia científica, que obtienen mejores resultados, además de redundar en  la propia morbimortalidad de la patología. Los profesionales sanitarios debemos desplazar la responsabilidad y toma de decisiones directamente a los pacientes y/o sus familiares, para que ellos, desde su conocimiento y vivencia interna, sean capaces de movilizar recursos personales y grupales. Pero para ello es necesario asegurarse de que el “conocimiento” del paciente sea riguroso. El mayor “experto” en el devenir de una enfermedad determinada es el que la padece, y éste a su vez debe de ser capaz de facilitar los procesos de aprendizaje y educación para la salud de otros pacientes con su misma problemática. Las autoridades sanitarias y fundamentalmente el sector profesional, en especial los médicos y personal de enfermería, debemos facilitar los procesos de autocuidado y paciente experto, para que sean los propios pacientes, los que realicen la labor de información, formación y manejo de sus patologías desde la vivencia personal, irrepetible y única, del que tiene sus mismos problemas. Los médicos debemos de ser cada vez más conscientes de nuestro papel de “formador de formadores”, de facilitadores y comunicadores con nuestros pacientes. Pienso que la labor médica de los próximos años debe de orientarse hacia el rol de “coaching” terapéutico, en beneficio de tener más ciudadanos responsables y capacitados y menos pacientes sumisos e ignorantes. Informémonos cómo, porque nosotros también somos enfermos: paciente experto: una sesión sobre obesidad:

Adherencia al Tratamiento, un bien necesario

Hace no demasiado tiempo, una periodista  especializada en el área de salud me preguntaba con insistencia cuáles eran los datos de que disponíamos sobre el número y porcentaje de tratamientos médicos que eran abandonados, y sobre qué tipo de impacto tenían en la salud de los individuos y en la sostenibilidad del Sistema Sanitario español. No pude contestarle, pues no conocía estadísticas ni estudios españoles que avalaran, desde la certidumbre y rigor científico, tales datos. Lo que en un principio pensé que era un desconocimiento personal, se vio acrecentado en mi preocupación cuando, hablándolo con otros compañeros de profesión, profesores universitarios y Académicos, todos sin excepción hablaban de cuál era su percepción sobre el tema, sin poder darme una referencia explícita y clara sobre el problema. Como suele ser habitual, me propuse hacer una consulta y búsqueda bibliográfica al respecto, obteniendo interesantes y jugosos datos de la sanidad canadiense, la sueca, inglesa y, por supuesto, norteamericana. Una cifra me impactó de manera severa: casi el 45% de las indicaciones terapéuticas de los profesionales de la salud, no eran seguidas por sus pacientes. Existen muchos estudios que tratan de cuantificar el número de reingresos hospitalarios y la aparición de efectos secundarios en los enfermos que no siguen las indicaciones profesionales y se han llegado a cuantificar de forma aproximada sus costes económicos, en términos absolutos. Esta situación se ve potenciada por la enorme sensibilización que existe ante el abordaje integral y por ello multidisciplinar del paciente crónico y por la clara reorientación que debe de producirse hacia los procesos de cultura de la salud, centrando el eje de las actuaciones en el autocuidado y responsabilidad del ciudadano con su propia salud. Este fue el germen y sustrato por el cual en el mes de junio pasado nació el Observatorio de la Adherencia al Tratamiento (OAT), de la mano de prestigiosos profesionales médicos, enfermeros y farmacéuticos y apoyado por la Federación Española de Empresarios de la farmacia (FEFE) y por el Consejo de Enfermería. El OAT,  presidido por el profesor José Manuel Ribera, Catedrático de Geriatría de la Universidad Complutense y Académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina (RANM), celebrará entre los días 3 y 4 de octubre sus primeras Jornadas acerca de la adherencia al tratamiento, con dos actos: el primero científico, en la RANM y el segundo, con una actividad educativa a la población, en la Plaza de Felipe II de Madrid. La corta vida del OAT ha puesto de manifiesto varias cuestiones, la primera de ellas es que la capacidad de liderazgo de profesionales de prestigio independiente es lo que hace progresar los proyectos y llevarlos a buen término; por otro lado, la importancia en cuanto a la colaboración multidisciplinar de todos los agentes involucrados en el proceso terapéutico; y por último, lo más importante a mi modo de ver, y es que pese a crisis económicas, intervenciones financieras y escenarios políticos inciertos, lo importante siguen siendo los ciudadanos y los profesionales, que somos capaces de darles servicio. Accede al programa de las I Jornadas de Adherencia al Tratamiento Publicado en Gaceta Médica

¿Estás anticoagulado?. Mantente informado, mantente sano

El próximo sábado 29 de septiembre, se celebra el “Día Mundial del Corazón”. Con dicho motivo, la Asociación Madrileña de Pacientes Anticoagulados y Cardiovasculares (AMAC), y el Ayto. de Valdemorillo, celebran la Iª Jornada de Formación a Pacientes, en la sierra noroeste de Madrid. De esta manera médicos, personal sanitario, farmacéuticos y otros profesionales,  participarán en dichas Jornadas y celebrarán de una manera muy especial el Día Mundial del Corazón. Una iniciativa realmente saludable a desarrollar sobre la base de la formación e información, dirigida a pacientes crónicos anticoagulados y cardiovasculares de la Comunidad de Madrid. El paciente anticoagulado es un paciente crónico, ya que sufre una enfermedad crónica, como puede ser:  La alteración del ritmo cardíaco (principalmente fibrilación auricular),  La presencia de prótesis mecánicas en el corazón,  Una alteración genética, etc.,  Cualquier enfermedad a la que se asocia un riesgo de trombosis. El tratamiento anticoagulante no cura nada, pero evita que la persona enferma sufra la formación de trombos dentro de los vasos sanguíneos y la aparición de embolias, si el trombo se desprende y viaja. Según los datos aportados por la Asociación Madrileña de Pacientes Anticoagulados y Cardiovasculares (AMAC), en España habría actualmente un millón de personas siguiendo una terapia anticoagulante oral  (TAO). De todas ellas, entre 600.00 y 700.000 están en tratamiento de forma permanente, y el resto sólo de manera temporal, en función de la necesidad que haya de mantener los niveles de coagulación en determinadas cifras preventivas según la causa que determine dicha necesidad. Además, cada año se incorporan 100.000 nuevos pacientes a este grupo de población. La participación activa de los pacientes en estas Jornadas son muyimportantes, ya que el mantenerse formados e informados sobre sus patologías y su tratamiento, mejorará su calidad de vida y el curso de su enfermedad.                                           ¡NO TE LO PIERDAS!    Accede al programa