Salud y Sociedad

Maneja los hilos de tu cuerpo: una historia de esclerosis

Son muchas las cosas que se mueven cuando una persona enferma. Toda enfermedad es una ruptura del equilibrio establecido; es decir, una ruptura de la homeostasis, como dirían los fisiólogos clásicos. El paradigma clásico de la enfermedad establece que el equilibrio fisiológico; es decir, la estructura y la función se alteran, porque alguna causa externa o interna al organismo, ha producido una convulsión o terremoto, que facilita la disfunción. En esta visión tan mecanicista del enfermar, la tarea del médico parece estar clara y perfectamente definida. El médico tendrá que averiguar si la causa es externa o interna y, una vez hecho esto, tendrá que establecer una solución para reestablecer el equilibrio. La pregunta es: ¿toda la realidad se establece y estructura entorno al principio acción-reacción, o causa-efecto? ¿Hay otras realidades fuera de las meramente científicas que los médicos debemos conocer para, ya no solo curar, sino aliviar y cuidar?  Parece que la respuesta es obvia. El mundo del enfermar es complejo y son muchos los factores que desencadenan el desequilibrio, pero son tantos como los factores que normalmente condicionan al ser humano. En este punto, sí podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que el microcosmos del individuo es una réplica del macrocosmos del universo. Aún en los casos en los que el enfermar se deba a acontecimientos físicos externos, los condicionantes internos, psicológicos, existenciales, familiares y sociales, condicionan la disfunción. En una frase “no existen enfermedades, sino enfermos”. Esto se hace más evidente en las enfermedades crónicas, y sobre todo en aquellas que van apareciendo de forma insidiosa, y desgastando al ser que las padece poco a poco, obligándolo a tomar las riendas de los hilos que mueven su cuerpo, sin que  éstos le obedezcan. Es el caso de la Esclerosis Múltiple (EM). El acercarnos al mundo de estos enfermos, es vital para el médico, pues podemos conocer mucho la enfermedad, pero sin duda, las necesidades nos las ensañan los propios enfermos. Acerquémonos a dos microscosmos distintos para aproximarnos al macrocosmos de la EM Y esta es su asociación más próxima: http://www.ademmadrid.com/

Salud 2.0: Plancuidate+

Que estamos en el mundo de la tecnología es una obviedad. No hay más que reflexionar sobre algunos datos estadísticos, como que existen más móviles que habitantes, que Internet es una de las más importantes herramientas de trabajo y que los ordenadores controlan gran parte de nuestras vidas, en el trabajo y en nuestro hogar. La importante revolución tecnológica que supuso el avance del mundo de la computación y la robótica, hace que en estos últimos años se hayan producido unos cambios cualitativos que podrían expresarse como “saltos cuánticos”, pues su desarrollo no es proporcional a la suma de nuevos hallazgos y evidencias, sino que se producen “pequeñas revoluciones” que posibilitan cambios de paradigmas, modificación en la perspectiva de los problemas  y nuevos abordajes de los mismos. Desde el mundo sanitario echamos muchas veces de menos la utilización de las nuevas tecnologías en la aplicación de las ciencias de la salud y más concretamente el uso adecuado de las redes sociales para abordar problemas de salud pública con impacto sociosanitario. Y es que la labor de las redes sociales está más que demostrada como herramienta de movimiento de masas, a la hora de por ejemplo fijar una convocatoria de protestas, o para sensibilizar en tendencias, modas y opiniones,  pero les queda aún por recorrer el complejo camino de  la salud, a la hora de fomentar hábitos de vida saludables y generar y desarrollar lo que hemos dado en llamar cultura de la salud. Mi buena amiga y gran endocrinóloga la Dra. Pilar Riobó, gran comunicadora y sensibilizada en estos aspectos, está desarrollando, junto al Ministerio de sanidad, una interesante acción denominada:  “Plan cuídate +”, donde el lema es “la fórmula que eligen los que + se cuidan”. Bajo la experta dirección de Pilar y la Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Madrid, el día 28 de noviembre tuvo lugar en la ciudad madrileña un encuentro con profesionales de la salud, blogueros, comunicadores y profesionales varios, cuyo objetivo sea servir de altavoz, a través de las nuevas tecnologías, de los hábitos saludables. Una vez que nos hemos registrado en el Plancuidate+ y  tras contestar a unas pocas preguntas sobre el perfil de cada uno, hábitos alimentarios y de actividad física, recibiremos de lunes a viernes, durante veinte días, toda la información necesaria para crear una “fórmula de salud” adaptada a nuestras necesidades, con recetario incluido. Sin duda este tipo de iniciativas encajan perfectamente con el espíritu de los nuevos tiempos. Ya sabes: «Plancuidate+», elije tu fórmula y  Pásalo. Puedes hacerlo a través de su web: www.plancuidatemas.es   o a través de twitter: @plancuidatemas      

El voluntariado: la medicina del espíritu

El ser humano es de las pocas especies que presentan un claro instinto de ayuda al prójimo de manera desinteresada. También algunos mamíferos superiores, como algunos primates, presentan esta extraña cualidad dentro de su naturaleza. La evolución y los procesos de selección natural hablan de que todas aquellas facetas que sirven, ayudan y facilitan la supervivencia de la especie son seleccionadas genéticamente y se adquieren como rasgos peculiares de la misma. Pero qué decir cuando las acciones de los individuos, no sólo no favorecen la supervivencia de su género, sino que pone en peligro la vida de los sujetos que las ejercen. Si analizamos de manera pormenorizada la actitud de ayuda al prójimo en sus facetas más excelsas, no podemos encuadrar esas acciones dentro de la lógica darwiniana de la evolución. ¿Cómo podríamos entender pues la lógica interna de algunos individuos que han dado su vida de manera altruista por otros seres humanos, sin tan siquiera conocerlos?. El famoso filósofo Rumano Mircea Eliade hablaba de que el ser humano posee un anhelo de trascendencia, es decir, persigue “el absoluto”, el más allá, el anhelo de acercarse a Dios. De ahí surge la religión, como un rasgo inherente a la persona y que nos diferencia de las demás especies. ¿Será la ayuda al prójimo otro rasgo similar? Lo que sí podemos aventurar es que el salto cualitativo individuo en su evolución le ha llevado más lejos que ninguna otra especie animal, aportando el anhelo de trascendencia y la ayuda al prójimo. Han sido muchos los hombres que han dado su vida por los demás, muchos de ellos han pasado por santos, otros por grandes hombres del pensamiento y la humanidad, pero todos ellos tienen algo en común: “la satisfacción de una vida bien vivida, a través de la ayuda a los demás”. No hay nada que pueda hacernos sentir mejor y mejores que ayudar a los demás, nos produce felicidad, plenitud, da sentido a nuestra existencia y, sin lugar a dudas, nos hace más humanos. El voluntariado, entendido en sus múltiples formas, desde la ayuda ocasional a los demás, hasta la participación en estructuras como ONGs, donación de órganos, movimientos de ayuda…, nos da esa oportunidad. Y no tenemos que ser santos para ejercer esta ayuda. Cada uno dentro de sus posibilidades y capacidades puede, sin duda aportar un grano de arena, que puede resultar para otro todo un mar de dunas. En tiempos como los que corren, sin duda necesitamos de esta medicina, nuestro espíritu saldrá beneficiado, y si no lo apreciamos, es que deberemos subir la dosis en la medicación.

Los chequeos rutinarios no sirven

Con este titular comenzaba el artículo Cristina G. Lucio en el diario El mundo, hace escasas semanas. Esta afirmación tan rotunda, derivada de las conclusiones de una revisión realizada por el nada dudoso Centro Cochrane, que hoy os adjunto, alertó y alarmó a la prensa, hasta tal punto que les llevó a contactar conmigo en busca de confirmación o parecer al respecto. Sin duda, el concepto de chequeo va muy asociado al de prevención; es decir, intentar detectar una anomalía antes de que aparezca, para poder tomar las medidas oportunas (el famoso refrán: más vale prevenir…). Pero ni todos los padecimientos son detectables de forma precoz, ni todos los chequeos son útiles para este fin. Por ello todo chequeo debe ir dirigido por un profesional y ante unas circunstancias determinadas, y no debe llevarse a cabo de forma aleatoria, ya que lo que se busca dependerá de cada persona en particular, del ambiente en que viva, de su tipo de trabajo y de sus antecedentes familiares, entre otros. El verdadero papel en la mejora de la calidad de vida de los pacientes no está en las pruebas que se realizan ni en chequeos incontrolados que tranquilicen sus conciencias, sino en la mejora de sus hábitos de vida. Sin duda hay determinadas enfermedades que pueden detectarse a tiempo, y en este caso, tratarse y solucionar el problema; es lo que en términos sanitarios y estadísticos se conoce como cribado rentable; es decir, vale la pena hacer una determinada prueba, ya que el resultado conlleva una serie de actuaciones encaminadas a evitar las complicaciones de la enfermedad y por tanto, mejorar la calidad de vida de la persona.  Pero en otras ocasiones no es rentable (no sólo desde el punto de vista económico), ya que, en primer lugar, hay pruebas que no son determinantes, de forma que ni un resultado positivo asegura la enfermedad, ni un resultado negativo la descarta. Este tipo de hechos puede conllevar un mayor estrés injustificado y la consecución de una cadena de pruebas diagnósticas muchas veces innecesarias, que influirían negativamente en la calidad de vida de los ciudadanos. Por tanto, ¿prevención en AP?, sin duda SI, pero individualizada y de forma racionalizada, y siempre basada en la evidencia. Referencia del artículo: General health checks in adults for reducing morbidity and mortality from disease. Editorial Group: Cochrane Effective Practice and Organisation of Care Group. 17 OCT 2012 Accede al artículo completo  

Día Internacional de la Adherencia: un compromiso de todos

El pasado 15 de noviembre se celebró el III Día Internacional de la Adherencia al Tratamiento. Por ello, el Observatorio de la Adherencia al Tratamiento (OADT) se sumó a la celebración de este día y quiso hacerlo con la presentación de un decálogo dirigido a ayudar a los ciudadanos para que asuman su propia responsabilidad en el cuidado de la salud  En este marco, el OADT aprovechó para dar a conocer su nueva web (http://observatoriopacientes.com/), una página dirigida a profesionales sanitarios, médicos, enfermería y farmacia, en la que tendrá cabida todo tipo de información sobre adherencia terapéutica. Además de contenidos específicos también para pacientes, la página ofrece un apartado en el que se plantean las diferentes vías para conseguir el aval del observatorio, así como las posibilidades de colaboración con empresas y administraciones.  Durante el día nacional, el Observatorio también dio difusión a los resultados de una encuesta realizada durante la primera jornada científica de la entidad, basada en el test de Morisky-Green-Levine. Dicho estudio corrobora que, alrededor del 90 por ciento de los adultos de entre 40 y 50 años no cumple el tratamiento prescrito, un dato realmente alarmante, insisten, puesto que los encuestados afirman que no presentan ningún impedimento para el cumplimiento correcto del mismo.  José Manuel Ribera Casado, presidente del OADT, aprovechó la jornada nacional para reforzar su mensaje: «Tenemos que conseguir que las indicaciones a nivel farmacológico y no farmacológico se cumplan de la mejor manera posible»  Publicado en Gaceta Médica 15 de noviembre DECÁLOGO PARA LA ADHERENCIA AL TRATAMIENTO