Práctica clínica

Lenguaje enfermero: Evidencias clínicas y científicas

Hace más de 2.000 años, un coloso del pensamiento como Platón, hablaba del ternos logos o la capacidad del lenguaje para tener impacto en la humanidad. Desde hace milenios se conoce que la capacidad del ser humano como ser comunicador, a través del lenguaje verbal y no verbal, es fundamental en la trasmisión de emociones y en la capacidad terapéutica de ayudar a la sanación. En este sentido la capacidad de empatía, relación e interacción entre los profesionales de la salud y el paciente es crucial en el curso natural y desarrollo de las patologías. Quiero hacer una mención especial de los profesionales de la enfermería, que han demostrado, a través de un interesante estudio en la Comunidad de Madrid, cómo interactúa la comunicación en los pacientes , sobre todo si es estructurada y científicamente avalada, y dirigida a unos pacientes con gran morbimortalidad, como son los diabéticos. Como médico e hijo de enfermeros, siempre he contemplado con admiración la labor, no siempre reconocida de los buenos enfermeros, pero es posible que sea una de las profesiones que más ha evolucionado en los últimos tiempos, pasando de la encorsetada y clásica enfermera sumisa y “ayudante colaboradora” del médico de siglos pasados, al profesional que investiga, realiza docencia y es un pilar fundamental de la asistencia sanitaria de nuestro país. Ana Belén Ramirez, enfermera y Directora de un centro de salud de la Comunidad Autónoma de Madrid, demuestra a través de este video, no sólo las excelencias de un estudio interesante, sino la verdadera proyección del profesional de enfermería, con compromiso, dedicado a la asistencia, la docencia y la investigación y siempre sin olvidar que es una profesión de cuidados al ser humano integral.  Lenguaje enfermero: Evidencias clínicas y científicas Os presento a continuación un estudio enfermero, realizado en el antigua área 4 de la Comunidad de Madrid, con 290 enfermeras y casi 24.000 pacientes, intenta demostrar la importancia del uso del lenguaje enfermero en el registro, en cuanto a los resultados en salud, concretamente en este estudio, en el control de la población con Diabetes Mellitus tipo 2 del área de salud mencionada. El estudio compara entre el trabajo de las enfermeras que utilizan metodología enfermera científica, y las que no, en su práctica clínica habitual, y ver el impacto en salud en variables objetivamente medibles en el control de salud de pacientes diabéticos,  tales como  la hemoglobina glicosilada, cifras de tensión arterial, LDL-colesterol, o el peso, por nombrar algunas. Los resultados son importantes, porque demuestran de alguna manera que el uso de metodología enfermera con un lenguaje normalizado tiene un impacto positivo en la salud de éstos pacientes, avalados con una bajada de todos los parámetros de control de la diabetes, excepto HbA1c, aunque con una reducción estadísticamente significativa sólo de la tensión arterial diastólica. Dicho estudio ha sido publicado en una revista de alto impacto científico, PlosOne. Referencia del artículo: Effectiveness of Standardized Nursing Care Plans in Health Outcomes in Patients with Type 2 Diabetes Mellitus: A Two-Year Prospective Follow-Up Study. PLoS ONE  2012;7(8):e43870.  Y la CAM se ha hecho eco del mismo, mediante la publicación en sus medios de difusión e informando a la población madrileña mediante un video expuesto, tanto en el Canal Cam (online), como en la red de metro de Madrid, a través de METRO-TV. Hoy quiero compartir a través del blog Ser médico, esta información  que espero os resulte útil.

Prescriptores de genéricos, ¿por convicción o por devoción?

En las dos últimas décadas, la incorporación de la prescripción de genéricos por parte de los médicos españoles y especialmente de los médicos de familia, ha sido una de las aportaciones más innovadoras para el desarrollo del sistema Nacional de Salud español. Este hecho, como se ha demostrado en otros países del entorno europeo y en Canadá, ha supuesto un cambio de cultura y paradigma del ejercicio profesional  médico. En el caso concreto de nuestro país, el esfuerzo realizado en políticas de medicamento genérico no se ha acompañado de la adecuada información y formación a los profesionales de la salud acerca de las ventajas, características e idiosincrasia de este tipo de fármacos. Entre las posibles justificaciones, podemos argumentar que la mayoría de la información recibida por el médico ha sido la realizada desde los centros gerenciales y con una visión excesivamente centrada en el ahorro de costes e incentivos, y mucho menos en la evidencia científica y aspectos farmacológicos. Tal es así que en un reciente estudio Delphy (2011) para determinar las variables que influyen en la prescripción y consumo de EFG por parte de médicos de Atención Primaria, casi un 60% de éstos confiesan tener dudas en conceptos ampliamente manejados en la prescripción con genéricos, tales como bioequivalencia y biodisponibilidad, estudios de coste/efectividad, diferencias en cuanto a los excipientes, y en concreto, los médicos de familia no definen con exactitud un perfil de paciente para la prescripción del EFG. Espero que la presentación que aquí os adjunto, nos ayude a disipar algunas de estas dudas e incertidumbres acerca del uso de genéricos.

Cuando ayudar es más fácil que ser ayudado

Tal y como vive el hombre así muere. La muerte sólo es el acto apoteósico de una existencia plagada de momentos estelares. En el capítulo “El camino de los héroes”, que figura en mi libro “La sombra del dolor” ya he hablado de la vivencia de la pérdida y muerte de Israel, aquel pequeño de 14 años que falleció de un carcinoma de Ewing y de cómo a todos nos enseñó cómo vivir la vida plena, en el aquí y el ahora, la entrega, la valentía y, cómo no, la fe y la confianza. Esta experiencia la tengo grabada en mis huesos de manera indeleble. Ahora he vuelto a reencontrar un texto vivencial de características similares, titulado: “Sendino se muere», que narra, a modo de diario, el fallecimiento por un cáncer de mama, de una médico, llamada África Sendino. Lo que hace peculiar el texto es que está escrito a la limón por la paciente, mientras ella se valía por sí misma y estaba consciente, ayudada y apoyada por el capellán de su hospital, el padre Pablo d´Ors, gran erudito, nieto del gran filósofo Eugenio d´Ors. Es posible que a Pablo no le guste que haga esta mención biográfica, porque Pablo es un acompañador de almas y de almas que, como la de Sandino, están a punto de abandonar nuestro mundo. Es un hombre sabio en su juventud y nos muestra un testimonio real y desgarrador de una mujer excepcional que, agarrada a su fe católica, quiere dejar a los demás su experiencia, su vivencia y su amor a la vida….y por ello a la muerte. Este libro sencillo debería de ser de uso obligatorio en los estudios de las ciencias biomédicas. Se trata de una antropología de la muerte y un canto de esperanza a ese momento de transición. Independientemente de las creencias del lector, el libro aporta detalles, pequeños y sencillos asuntos, que todo médico y enfermera deberíamos tener presentes. No conozco a Pablo, se que después de una gran formación teológica y filosófica en Europa, tomó la decisión de ser capellán de un hospital madrileño, pero dado que somos de la misma quinta y de la misma ciudad y nos une el cuidado de los espíritus moribundos, me encantaría que el destino nos uniera en alguna ocasión. Mientras tanto, les dejo con este exquisito, bello y delicado texto, de una vida bellamente vivida.

La certeza de la incertidumbre

El otro día, un buen amigo mío, me relataba con cierto estupor la grave enfermedad de su suegro y lo que él estimaba que era un error médico. Su suegro, persona de edad, gravemente enfermo de cáncer, tuvo una infección y su situación basal se complicó de manera importante. Su anciana suegra llamó al médico de cabecera, al médico que llevaba atendiéndole más de 20 años y éste, ante su sorpresa, resolvió decirle que no se preocuparan, que paracetamol y tranquilidad. Mi amigo me refirió que su suegra afirmó: “esto no es normal, aquí pasa algo”, llamó a urgencias y el anciano fue ingresado con una grave infección sistémica que ha puesto en jaque su vida. Esta anécdota revivió en mí el interés por la capacidad de percepción que debe de poseer todo médico. El médico debe tener capacidad de empatía, escuchar atentamente y ser perceptivo al mundo del paciente y su entorno. Hace muchos años aprendí que, cuando una madre o una pareja con largos años de convivencia te afirman que algo pasa, siempre, sin excepción, hay que pensar que es cierto y bucear en la búsqueda de indicios y pistas. Hace 15 años, una madre angustiada, me imploraba que su hijo de 14 años tenía algo que le producía dolor de espalda, no era normal, aquello era algo “especial” para aquella madre…y vaya si lo era, era un sarcoma óseo. Todo médico debe de estar atento a signos y síntomas, pero también debe de ser receptivo a los fenómenos que se despliegan a su alrededor, aunque muchos de estos, sean tan intangibles como una suposición o creencia, a la que tendrá que asociar «o no» una realidad manifiesta.

Muévete al sol para mejorar la depresión

Las alteraciones del ánimo son patologías que producen gran dolor, de difícil manejo y con una gran tendencia a la cronificación. Cada día son más, más frecuentes y en edades más tempranas de la vida, los trastornos depresivos. Sin lugar a dudas, el arsenal farmacoterapéutico ha mejorado e incrementado su eficacia en los últimos años, pero aun así, hay que realizar un esfuerzo importante para mejorar el diagnóstico precoz, combinar tratamientos fármaco-terapéuticos, junto con psicoterapia, y mejorar la adherencia terapéutica. Quizás son las enfermedades mentales en su conjunto, el talón de Aquiles de la adherencia, debido a su especial idiosincrasia y naturaleza. Todos los profesionales que manejamos este tipo de patologías, sabemos lo que cuesta movilizar energéticamente a los pacientes depresivos muy inhibidos y lo difícil que resulta que, pacientes y familiares, sigan las indicaciones terapéuticas. Es por ello que me ha llamado la atención un artículo en la revista de Psiquiatría y Salud Mental sobre la adherencia de las indicaciones de hacer ejercicio físico y de tomar el sol, en pacientes que padecen depresión leve-moderada. Durante 20 años, en mi consulta de médico general, he practicado técnicas de relajación dinámica con pacientes con depresión leve-moderada y he podido constatar, de manera objetiva, no sólo cómo mejoraban sintomáticamente, sino que además podíamos reducir las dosis de antidepresivos y de ansiolíticos. Por otro lado, la ciencia ha puesto en evidencia la  importancia de la luz solar en los cambios de humor, por mediación no sólo del hipotálamo, sino por la implicación de la melanotonina y otros neurotransmisores. En este interesante, a la vez que sencillo estudio, se pone en evidencia cómo los pacientes que reciben “una simple nota de sus médicos”, recomendándoles tomar más sol y hacer ejercicio, lo hacen de una manera muy significativa. Este estudio señala pues la necesidad de utilizar herramientas sencillas y factibles en pacientes y familiares, para mejorar la adherencia de las indicaciones terapéuticas en los trastornos mentales sean de la naturaleza que fueran. En estas patologías, al igual que en otras, es crucial el papel de enfermería, psicólogos y farmacéuticos. Los mensajes deben de ser claros, y de manera multidisciplinar, todos debemos centrarnos en el paciente y en los familiares. Un antiguo refrán castellano decía que “donde entra la tajada, no entra el médico y donde entra el sol, no entra la medicina”. Nuevamente el refranero popular coincide con la evidencia científica Referencia del artículo: “Adherencia a las recomendaciones sobre estilo de vida en pacientes con depresión”. Rev. de psiquiatría y salud mental. 2012 oct. 5(4): 236-40 Accede al artículo completo: