Rincon del paciente

Relación estudiante-enfermo: la visión del paciente

Miles de estudios se han publicado sobre la relación médico-paciente, pero muy pocos han sido los realizados sobre un tema descuidado: la relación estudiante-paciente. Y es que nuestros estudiantes de medicina y de enfermería, deben de interaccionar con los pacientes reales, para poder aprender todo aquello que no viene en Dr. Google y en sus libros; es decir, todo aquello, que tiene que ver con la afectividad y las relaciones interpersonales. Hay pues que bucear en el mundo psicológico del paciente para poder llegar a comprender qué sienten cuando se le acerca un estudiante. Esto nos interesa en dos vertientes, una de ellas, para ver cómo podemos utilizar ese material, en la faceta pedagógica del alumno y por otro lado, cómo se puede utilizar en la faceta terapéutica, convirtiendo al alumno en un vector terapéutico y no en un mero sujeto educacional pasivo. Si quieres saber, lo que experimenta un paciente cuando se acerca un alumno,  te aconsejo la lectura  de este interesante articulo realizado en el área chilena de los hospitales públicos y privados; te dará muchas pistas al respecto.  Referencia artículo: Beca JP et als. Relación estudiante-enfermo: Visión del paciente: Rev Méd Chile 2006; 134: 955-959

El enfermo mental: ese gran desconocido social

La Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, con el patrocinio de la Fundación Astra-Zeneca y la colaboración de un grupo amplio de asociaciones de pacientes y usuarios, ha llevado a cabo un estudio sobre la opinión general de los ciudadanos con respecto a las enfermedades mentales. La encuesta se realizó dentro de la IV campaña de concienciación social sobre la enfermedad mental grave (2009-2010). La muestra total del estudio fue de 5.473 encuestas, el 55,8% procedentes de Sevilla y el 44,2% de Madrid, de los que un 66,2% eran mujeres, frente a un 33,8% de hombres, con una edad media de los entrevistados de 35 años (dt=14,5), siendo la menor edad registrada la de 12 años y la mayor de 99 años. Algunos de los resultados a destacar son: El 82% de los encuestados dice conocer la esquizofrenia y el trastorno bipolar y el 18% no conocerla El 49% de los encuestados está algo en desacuerdo con la afirmación de que estas patologías sean fáciles de diagnosticar por el médico que, sumado al 10% que está muy en desacuerdo, contabilizan un en 58% que está en desacuerdo. El 42% opina que la esquizofrenia y el trastorno bipolar son fáciles de diagnosticar por parte del médico. De la lista de dificultades por la que estas enfermedades son difíciles de diagnosticar, la mayoría de los encuestados (69%) opina que el motivo es que existe un desconocimiento de la esquizofrenia y el trastorno bipolar por parte del propio paciente y de sus familiares. Adicionalmente, el 46% de los encuestados opina que el motivo es que existe un rechazo social que hace que el paciente no acuda al médico. Una cuarta parte (26%) piensa que los síntomas son poco claros, un 16% que no existen herramientas para que el médico identifique correctamente estas enfermedades y un 15% que la dificultad diagnóstica estriba en la propia dificultad para acceder al sistema sanitario. Las enfermedades mentales, han tenido a lo largo  de la historia un gran impacto en el tejido social, por múltiples motivos. Desde la antigüedad y el predominio del pensamientomágico sobre el fenómeno del enfermar, las enfermedades mentales eran vividas como una enajenación relacionada con las posesiones diabólicas y la intervención de los dioses en los asuntos humanos; y hasta que, casi en los albores de la modernidad, la intervención de Pinel y la corriente de des-hospitalización de los enfermos mentales llevó a la modernización de los “manicomios”, la lucha por reivindicar la integración de la patología mental por parte de la sociedad, ha sido ardua. La eclosión del psicoanálisis en pleno siglo XX fue determinante para que la sociedad asumiera una cierta normalización del trastorno mental, aunque esta normalización fue llevada sólo al campo de la neurosis. Las grandes patologías mentales como la esquizofrenia aún eran vistas como alteraciones que exigían la reclusión del enfermo en un establecimiento hospitalario. En los años 60 del siglo XX, se llevó a cabo un intento, que llega hasta nuestros días, de integrar al paciente con grandes trastornos en la sociedad y hacerlo a través de su externalización y de la creación de hospitales de día, terapia grupal y reinserción laboral. Esta corriente surgió del pensamiento singular de algunos psiquiatras que se reconocían con el nombre de anti-psiquiatras, como el británico Laing. Esta fue una corriente de pensamiento que, amparada en el psicoanálisis, el marxismo y el pensamiento existencialista, produjo en la edad contemporánea la reflexión de que era bueno que el paciente mental estuviera en la sociedad y no separado de ella, de ahí surgió la psiquiatría comunitaria y los centros de salud mental, contando en España con grandes defensores, como el Dr Francisco Torres, que llevó en nuestro país, este cambio de paradigma. No analizaré en estas páginas el resultado y proceso de externalización hospitalaria, sus problemas, sus debilidades y sus fortalezas, porque quiero que mi reflexión vaya encaminada a la percepción que la sociedad tiene sobre el enfermo mental. La encuesta realizada por la UAM acerca del conocimiento y percepción sobre estos problemas avanza lo que ya sospechábamos, que es que aun la enfermedad mental está estigmatizada y es poco conocida por los ciudadanos y por ello es compleja la relación y la vivencia de la sociedad con este tipo de trastornos. Pese a que el 82% dice conocer lo que es la esquizofrenia, al 46% le produce cierto “rechazo”. Y es que tantos siglos e incluso milenios, creyendo que el enfermo mental es un individuo “mágico”, imprevisible, que nos pone en situaciones difíciles y comprometidas, ha calado en el inconsciente colectivo y a los ciudadanos les produce cierta desazón y ansiedad. Lo desconocido asusta por definición. Es mucha la labor que aún queda por hacer en este sentido y aquí las asociaciones de pacientes y familiares tienen un importante reto: hacer que los pacientes con trastornos mentales sean vividos como un paciente crónico más y conseguir su reinserción social. Accede al estudio, pincha aquí.

La opinion del paciente 2.0

Ojeando y ojeando distintos blogs de pacientes, encontré éste que aquí os adjunto, y aunque es de hace unos años, al conocer una idea similar en nuestro país (opina de tu médico en masquemédicos.com), he creído conveniente resaltarlo en mi blog. Me llama poderosamente la  atención, algunas opiniones que se vierten en dicho blog, sobre la acción llevada a cabo en el Sistema de Salud Británico, donde a través de una web, se deja la posibilidad de que los ciudadanos opinen acerca de la calidad de los servicios hospitalarios, planteándose la idoneidad y la pertinencia de esta acción. Según se refiere, el siguiente planteamiento será sobre los servicios de Atención Primaria y los médicos de familia en particular. Es curioso que se diga además  que la Administración española copia insistentemente las ideas británicas, pues con respecto a la Atención Primaria, los médicos británicos tienen el control de la gestión de todo el Servicio de Salud. Ojala los médicos de familia españoles, pudiéramos decir lo mismo, nada más lejos de la realidad. No obstante, lo que el Gobierno Británico ha hecho es una encuesta  de percepción de la calidad de los servicios prestados, encuesta que en España ya se lleva realizando desde hace muchos años. Es indudable la valía que la opinión sobre satisfacción del paciente tiene en cualquier control de calidad, y también, como no, en el de los servicios sanitarios, sin embargo quiero llamar la atención sobre el cuidado que se debe tener en la forma de recoger dichas opiniones, pues las posibilidades que da Internet de difundir rumores, calumnias y opiniones de todo tipo es grande, resaltado sobre todo por la protección del anonimato, de forma que si no se ejerce un control férreo sobre los opinantes o se establecen una normas mínimas de seguridad, no sirven de nada, y sí pueden ser muy dañinas. Para ello se pueden avanzar sistemas de registro a través del documento de identidad, hacer opiniones de los servicios recibidos y no tanto de las personas concretas, y garantizar las formas y buenos modos en la expresión de las sugerencias y opiniones. El e-Health, para mí es algo más que una encuesta de calidad. La utilización de las redes sociales e Internet en el área de salud será determinante en los próximos años para garantizar la continuidad de servicios y de cuidados, sobre todo en lo que respecta a la atención a pacientes crónicos, en temas cruciales como la adherencia terapéutica, control de constantes, información-formación al cuidador, atención social, y un largo etc. En España, pese a estar a años luz de otros países como Canadá y los países del norte de Europa, existen novedosas aportaciones, sobre todo del País Vasco y de Cataluña. Aun así tenemos que hacer un importante esfuerzo por garantizar el apoyo complementario de este tipo de “asistencia on line”, junto a la asistencia convencional. No es cuestión de que Internet suplante la asistencia sanitaria personalizada, sino de que la potencie. La próxima década será una auténtica revolución en este sentido y en España si nos dejan a los profesionales, podremos participar de esta revolución.

¿Qué opinan los pacientes con cáncer sobre la atención que reciben?

Os presento a continuación un estudio cuyo principal objetivo es la Evaluación de la Calidad de la Asistencia Oncológica en España. Se trata de un estudio cualitativo, en el que participan pacientes y representantes de asociaciones de pacientes de toda España, que se organizan y constituyen en un jurado, y que en una Jornada de Trabajo, tras la exposición por expertos de los temas que después se van a debatir, se cuestionan necesidades y preferencias de los pacientes oncológicos, y a partir de ellas, elaboran una serie de recomendaciones. En los servicios de atención a personas afectadas por cáncer, la calidad se refleja en la estructura de las organizaciones, el proceso de atención al paciente y la revisión de los resultados del tratamiento. Desde el punto de vista del paciente, la calidad en la atención implica facilidad en el acceso en los tiempos adecuados y en un seguimiento terapéutico que respete sus preferencias y tenga en cuenta su calidad de vida. El aspecto económico ha de ser también considerado y está directamente relacionado con la eficiencia y la equidad, lo que también ejerce su impacto sobre la calidad de la atención recibida. Las recomendaciones elaboradas por el jurado de pacientes acerca de las estrategias que se han de implementar para garantizar una atención oncológica de calidad se han resumido 20 puntos, que podrás consultar al final del documento adjunto. Enlace al documento: http://www.universidadpacientes.org/docs/libro_oncolog.pdf    

Los pacientes en la universidad

Universidad de pacientes: una web específica y monográfica dedicada a pacientes, familiares, cuidadores, voluntarios y ciudadanos en general, interesados en temas de salud y sanidad. Pincha en la foto o en este enlace para acceder a la web: Universidad de Pacientes En ella te ofrecen consejos, información, orientación y formación en temas relacionados con la salud, siempre bajo el rigor de los profesionales sanitarios, al estar avalada por el Foro Español de Pacientes y porla Universidad Autónoma de Barcelona.  La formación se realiza a través de enlaces a organismos acreditados. Sirva de ejemplo este cartel para la detección por parte del paciente de una posible depresión clínica. A los profesionales nos puede servir de gran ayuda en el manejo de ciertas situaciones en nuestra consulta. Enlace: www.ctclearinghouse.org/topics/customer-files/Lista-de-los-Sintomas-de-la-Depresion-Cliinica-072205.pdf